Balonmano

El Helvetia se toma un respiro

El equipo rompió su rutina de entrenamientos con una jornada en la que compartieron paseo por San Cristóbal-Ezkaba y una comida posterior

El Helvetia se toma un respiro
AmpliarAmpliar
El Helvetia se toma un respiroJosetxo
El Helvetia se toma un respiro

CerrarCerrar
El equipo rompió la rutina de entrenamientos y disfrutó de un paseo por San Cristóbal-Ezkaba y de una comida
El equipo rompió la rutina de entrenamientos y disfrutó de un paseo por San Cristóbal-Ezkaba y de una comida / Josetxo

J.J. Imbuluzqueta

Actualizado el 02/08/2020 a las 06:00

El Helvetia Anaitasuna puso ayer sábado el broche a la segunda semana de entrenamientos. Pero lo hizo de una forma diferente. Nada de pesas, balones o ejercicios en el pabellón. El cuerpo técnico del representante navarro en la Liga Asobal ideó una jornada de convivencia que llevó a toda la plantilla verdiblanca a las laderas de San Cristóbal-Ezkaba y a los alrededores del fuerte Alfonso XII, situado en su cima, y a la sociedad Anaitasuna después, donde recuperaron fuerzas con una paella que cocinó Aitor García -el pivote fue el único ausente en el paseo montañero por un problema en su tobillo derecho- y postres caseros que aportó la fisioterapeuta Eli Arrechea.

“Al final somos un equipo con bastantes caras nuevas, con nuevo entrenador... y este tipo de jornadas que ayudan a conocerse, a cohesionar al grupo más allá de los entrenamientos habituales, resultan más importantes de lo que parece en muchos momentos luego ya en la pista. Además una actividad así sirve también un poco para romper la rutina y coger aire después en una segunda semana de trabajo intenso”, reconocía Quique Domínguez, nuevo entrenador del conjunto verdiblanco, quien también ha incluido en la dinámica de entrenamiento sesiones de coaching o trabajo mental.

“Las ganas, el ánimo y el ambiente de trabajo no pueden ser mejores”, apuntaba el técnico gallego sobre su nueva plantilla, que esta semana ya comenzará con entrenamientos más exigentes, con situaciones de juego real -estas semanas han evitado los contactos y han limitado el uso de pega, por ejemplo, como prevención ante la covid-19-, y que el viernes vivirá con el Bidasoa su primer partido de entrenamiento sin público en Anaitasuna.

En una mañana con los termómetros rondando los 25 grados, el ascenso y descenso a los 895 metros de la cima más cercana a la capital navarra -la subida desde Artica, que realizaron en menos de una hora, son unos 4 kilómetros desde Artica y 450 metros de desnivel- fue sólo una parte de la actividad prevista en ese monte, donde la plantilla coincidió con decenas de paseantes, tanto en bicicleta como andando.

El equipo también recibió, por parte de Koldo Pla y Marta Lainez (miembros de la asociación Txinparta RMC), explicaciones históricas sobre el fuerte Alfonso XII el cementerio de las botellas, que también visitaron.

Tras descender de nuevo a pie, el equipo se refrescó en las piscinas de Anaitasuna y recuperó fuerzas con la comida que preparó García, el más joven de la plantilla.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora