Atletismo
Dos medallas en media hora: el logro de un navarro-hondureño en Guatemala
Iñigo Pérez ha participado en los Juegos Centroamericanos sumando en escasos minutos una plata en 4x100 y un bronce en 400 en Quetzaltenango


Actualizado el 21/10/2025 a las 21:51
No es nada habitual pero lo ha conseguido un navarro. Navarro y hondureño, para más señas. Iñigo Pérez Urretavizcaya se trae de Quetzaltenango, Guatemala, donde se están disputando desde el jueves 16 los Juegos Centroamericanos, dos medallas, con el mérito añadido de que las consiguió en el estrecho margen de apenas media hora.
Pérez, atleta de Hiru Herri, representa al país americano porque nació allí hace 32 años, antes de que su familia viniera a vivir a Villava, donde reside actualmente, cuando era un niño. Ha participado ya en varias competiciones internacionales gracias a su doble nacionalidad y en este campeonato, una suerte de Juegos Olímpicos de Centroamérica y el Caribe -de todos los deportes-, ha cosechado una plata, un bronce y un cuarto puesto en sus tres carreras.
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Iñigo comenzó su concurso con los 200 metros, una de sus especialidades, quedando en cuarto lugar con un tiempo de 21.87, que supone su mejor marca de la temporada a pesar de haber un ligero viento en contra de 0,5. También compitió en los 400, su mejor prueba, y subió al tercer escalón del podio (47.83).
“Se me hizo duro correr tan alto”, dijo Iñigo, en referencia a la altitud de la ciudad guatemalteca (más de 2.300 metros). Le superaron el salvadoreño Pablo Andrés Ibáñez (46.90) y el costarricense Gaby Esteban Altamirano (47.34).
Para concluir, el navarro formó parte del relevo hondureño de 4x100, que cosechó la medalla de plata. Corrió junto a sus compañeros Evander Guity, Melique Vencent y Ramiro Ricardo en un tiempo de 40.30. Venció el cuarteto de El Salvador y bronce fue Costa Rica. También corrió el 4x400 y fue cuarto.
"ME TRATAN CON MUCHO CARIÑO"
“Cuesta hacer estas marcas, porque estamos en octubre y la temporada empezó en abril y se hace largo. Además, me hice un esguince en verano y me costó recuperar. Cuesta porque tengo que trabajar, ser entrenador de la escuela de Hiru Herri, la federación... Se acumulan las cosas pero estoy contento”, manifestaba el villavés, que ha tenido que cogerse unos días de empleo y sueldo. “Llevo diez días para poder venir aquí y aclimatarme un poco a la altura. El ambiente es muy bueno y me tratan con un cariño increíble”, reconocía Iñigo Pérez.
