Campeonato de Europa short-track
Asier Martínez, séptimo en la final de Apeldoorn
El atleta navarro no puede acercarse a las posiciones de medalla al concluir con 7.68; Quique Llopis se lesiona y no puede salir; Abel Jordán, cuarto


Actualizado el 07/03/2025 a las 22:43
Asier Martínez no pudo dar la sorpresa y subirse al podio. Las tres primeras posiciones quedaron lejos, ya que el navarro fue séptimo en la final del Campeonato de Europa short-track de Apeldoorn, al no ser capaz de superar su buena actuación matinal de semifinales. El zizurtarra se tuvo que conformar con una posición de honor pero lejana a las medallas, aunque no partía entre los favoritos.
El campeón fue el líder del año, el polaco Jakub Szymanski (7.43). La plata fue para el francés Wilhelm Belocian (7.45) y el bronce para su compartiota Just Kwoau-Mathey (7.50). Lo que se prometía como una fiesta de las vallas españolas se estropeó al no poder tomar la salida Quique Llopis, que se lesionó antes de la final cuando partía con claras opciones de tocar uno de los tres metales. Cumplió con nota Abel Jordán, cuarto con su mejor marca personal (7.54).
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En una carrera sucia por su parte, Asier tocó cuatro de las cinco vallas. Superó limpiamente la primera, en una salida muy buena del navarro, pero tocó la segunda y las otras tres las derribó, perdiendo comba con la cabeza. Cruzó la meta séptimo con un tiempo discreto, 7.68.
A LA FINAL, CON SUSPENSE
Y eso que el día había empezado bien para él. El pase a la final había tenido emoción. Asier peleaba por meterse entre los ocho mejores con uñas y dientes. En su semifinal, se destacaba con claridad un explosivo Wilhelm Belocian, que lograba el mejor tiempo de todos, 7.44. Segundo, Llopis (7.49) y tercero el sorprendente Job Geerds, al que correr en casa impulsó hasta su MMP, 7.54. Detrás del neerlandés cruzaba un Asier que debía esperar. El cuarto puesto no le daba la plaza de finalista, pero su tiempo era notable: 7.56. Había que esperar a la siguiente semifinal en la zona de sillas calientes, que compartía con el italiano Lorenzo Simonelli (7.60). La alegría por meterse en la final no se la quita nadie, aunque la jornada terminara tendido en el suelo y triste.
“No he sabido competir”
“No hay mucho que explicar -aseguraba en la meta un exigente Asier a la RFEA-. Mala carrera, no he sabido competir. He salido muy bien pero no he sabido mantener esa salida, he condenado toda la carrera por esa tercera valla que he tocado”, afirmaba el navarro.
Con su habitual espíritu autocrítico, el zizurtarra no eludió responsabilidades: “He calentado muy bien, he llegado muy bien físicamente, pero me quedo con ese sabor amargo de no haberlo trasladado a la carrera. Tengo que ser crítico conmigo mismo, la responsabilidad es sólo mía. Estoy bien rodeado y espero sacarlo en el aire libre”.

