Atletismo
Carla Aguirre, la nueva cara de la velocidad navarra
La joven pamplonesa es el último producto del trabajo realizado en el Club GANA. A sus 17 años, todo lo que prometían sus meses anteriores se ha convertido en realidad. Ya es la júnior navarra más rápida y se cuela en el top ten europeo de 2025


Publicado el 16/01/2025 a las 05:00
Esta joven atleta que sostiene unos tacos de salida es la júnior navarra más rápida de la historia. Carla Aguirre puede presumir de ello desde el pasado sábado, cuando batió el récord navarro de su categoría, sub-20 (anteriormente, júnior), en los 60 metros lisos. Su tiempo, 7.49, no se queda sólo como muy bueno dentro de las fronteras forales. No ha corrido en España nadie con ella estas primeras semanas de 2025 y se ha colado en el top ten de Europa (es novena) y el top20 mundial (es 17ª). Palabras mayores. Y todo de una forma sorprendente, tanto para ella como para su entrenador, Iván Marco, porque ambos sabían que podían llegar estas marcas, pero no tan pronto.
“Empezó a entrenar conmigo en septiembre y ya sabíamos que tenía condiciones muy buenas para la velocidad, pero no esperaba que tanto. Al mes y medio, que ya habíamos hecho unos cuantos tests, ya veíamos claro que iba a correr muchísimo, en estos tiempos o cerca. Luego hay que plasmarlo en una competición, pero veíamos que podía hacer una temporada buena y aún puede ser mejor", señala Iván Marco.
La protagonista todavía no se lo cree. "Estoy que no asimilo nada. Todo ha ido muy rápido. No me esperaba para nada la marca que hice el otro día y menos tan pronto. Estamos en enero y mi campeonato es en marzo. Ha sido una sorpresa total. Me hace plantearme objetivos como un podio en un Campeonato de España, pero voy poco a poco", señala la velocista pamplonesa.
Su tiempo, 7.49, es récord navarro sub-20, 8 centésimas mejor que lo que ella misma había conseguido el 4 de enero. "Sinceramente, cuando llegué a meta sabía que podía haber hecho récord navarro, pero no por tanto. Fue una sorpresa, porque no tuve las mejores sensaciones en esa carrera", reconoce Aguirre, que lo que desea ahora es "seguir compitiendo así de bien".
Iván Marco escucha a su atleta en silencio, con rostro de orgullo. La relación deportista-entrenador es básica para que las cosas salgan. “Es un apoyo en todo, en todo -admite Carla-. Cuando te sale mal una serie, siempre está diciéndote que no pasa nada, tanto en los entrenamientos como en la competición. Es exigente, hace entrenamientos duros, pero es el primero que nos apoya en todo. Cuando hacemos marca personal, siempre lo celebra como el mayor logro -ríe Carla y sonríe Iván-.
Para el entrenador, lo que ha ocurrido con Aguirre es la recompensa "de mayor nivel", pero se alegra con los logros de todos sus atletas. "Cuando vivía en Estados Unidos, vi una frase en una pista de atletismo que decía que 'uno es tan buen entrenador como el peor atleta de su grupo'. Y me gusta mirarlo desde ahí. A veces a los grandes atletas es más fácil entrenarles porque todo lo asimilan más rápido y con pocas cosas enseguida lo entienden. Luego hay gente con menos talento que hay que explicarle más las cosas, pero cuando avanzan es también un orgullo", reflexiona Iván Marco.
En este sentido, pone como ejemplo lo que ocurrió el mismo día del récord de Carla, el pasado sábado 11 de enero en Zizur. Rubén Pascual, atleta con discapacidad intelectual que también entrena, también hizo marca personal. "Va camino de cumplir 34 años, con todas las dificultades de la vida, todo lo que le supone, y verle es un orgullo", señala Marco con una gran sonrisa. "Yo salto igual de alegría que con un atleta que hace 8.40 que con Carla. Es como entiendo esto. Soy un entrenador de un deporte individual, pero para mí el grupo que forman los chicos y chicas es motivo de igual orgullo".
El salto de calidad de Carla tras conseguir esta marca plantea un escenario inesperado, con la posibilidad de subir al podio en campeonatos de España, pero los cambios en los entrenamientos, de momento, no se van a producir. En la temporada al aire libre, será otro cantar. "A corto plazo, hasta marzo, tenemos las cosas claras. Ahora, para el aire libre, cambian. Reflejar esta marca de 60 en un 100 supondría para ella ir a un Campeonato de Europa. Y ése es nuestro reto. Por sus condiciones, tiene una facilidad innata para hacer 30-40 metros extraordinarios, pero luego hay que correr otros tanto. Ése es el desafío".
Carla sonríe al escuchar las palabras de su entrenador. "Yo confío en mí y creo que puedo conseguirlo, pero como todo ha sucedido tan rápido... Es que es un Campeonato de Europa, es algo muy grande. Pero me veo muy bien, voy por el buen camino y tengo que seguir así, haciendo caso a todo lo que me diga Iván".
Aritz Goñi, pareja de Carla y también plusmarquista navarro sub-20, es el primero que confía en ella y en que puede ir a un Europeo y lograr medallas en un nacional. "Es un apoyo incondicional. Él entiende lo que es todo esto. Como decía él en la entrevista, nos picábamos el año pasado un poco -sonríe-. Ahora hacemos alguna salida juntos. Tengo la suerte de compartir todo esto con él", añade.
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Estudiante de 2º de Bachillerato de Ciencias de la Salud en el colegio Nuestra Señora del Huerto. “Mis planes son estudiar Enfermería, es algo que tengo muy claro. Me gusta cuidar a las personas y también los niños", concluye Carla.
Los avances de la ciencia al servicio del atleta
Carla viene de la escuela del club GANA, donde entrenaba con Iratxe Navarro. "Hasta los 18 años, entrenan con entrenadores de la escuela que hacen un poco de todo, y a partir de la categoría sub-20, se especializan en lo que se les da mejor. Y pasó a entrenar con el grupo de velocidad que es el que llevo yo", recuerda Marco.
La velocista es la última perla de un club cuyo trabajo pausado está obteniendo premio. “Hay un poco de suerte en encontrar a Aritz, las hermanas Osaro y ahora Carla. Pero también hay diez años de trabajo en la escuela y en formar a sus entrenadores, sin la presión de que los mayores compitan en ligas, con lo que no hay prisa en que los pequeños lleguen. Cuando trabajas despacio y con dedicación, salen cosas. Vienen años muy buenos en el club”, considera Marco.
Además, cuentan con todos los avances. “En los tests empleamos células fotoeléctricas para medir los tiempos y un encoder para medir la velocidad de las pesas y tener datos más fiables. Miden la velocidad a la que mueves la barra de las pesas y te va diciendo cada día cómo estás de cansado o no cansado, con lo que puedes poner más o menos peso. Y tienes la fiabilidad de que no estás obligando a levantar algo que no puede o está haciendo menos de lo que puede. Con todo esto , ya sabíamos desde octubre que iba a correr mucho”.
De esta forma, no sólo se trata de detectar el talento, sino de dedicarle todos los medios técnicos y científicos posibles.