Atletismo

Asier Martínez, campeón de España y al Mundial

El navarro ha ganado la final con 7.56, en reñido duelo con Enrique Llopis. Tercero ha sido Orlando Ortega

Asier Martínez grita tras cruzar la meta en primera posición. A la izda. de la imagen, Orlando Ortega, que fue tercero, y a la dcha., Quique Llopis, que fue segundo
AmpliarAmpliar
Asier Martínez grita tras cruzar la meta en primera posición. A la izda. de la imagen, Orlando Ortega, que fue tercero, y a la dcha., Quique Llopis, que fue segundo
Asier Martínez grita tras cruzar la meta en primera posición. A la izda. de la imagen, Orlando Ortega, que fue tercero, y a la dcha., Quique Llopis, que fue segundo

CerrarCerrar

María Vallejo

Actualizado el 27/02/2022 a las 23:17

El atleta de camiseta azul y pantalón negro que aparece en la izquierda de la imagen de arriba y se esfuerza al máximo por llegar el primero es una de las leyendas del atletismo español. Se subió al segundo cajón en la final de 110 m vallas de los Juegos de Río de Janeiro y ostenta la plusmarca nacional de la distancia. Llegó de Cuba con un 12.94 debajo del brazo y ya como español su récord es de 13.04. También tiene el de 60, con 7.48. Ningún atleta de este país había conseguido vencerle. Hasta ayer. Ortega, que llegó tercero, fue superado por dos rivales de los que se enorgullece: el valenciano Quique Llopis, segundo, y un chaval de Zizur que ya no sorprende, porque simplemente es el mejor. Se llama Asier Martínez y lo que consiguió este domingo fue una proeza: reeditar su título nacional bajo techo y ratificar su billete para el Mundial en una de las pruebas más difíciles del Campeonato de España.

Asier y Quique tienen 21 años, 9 menos que Ortega. El futuro es suyo, pero el futuro es ya. Quién le iba a decir a Asier hace 5 años, cuando saltaba altura en Larrabide, que iba a derrotar al subcampeón olímpico y que se iba a convertir en una de las figuras de nuestro atletismo.

CON INTELIGENCIA

Pero el zizurtarra no es sólo un prodigio genético, un amante de la disciplina, un joven bien rodeado y un pupilo brillante de un enorme entrenador, François Beoringyan. Es también un cerebro privilegiado. Se saca la carrera de Ciencias Políticas, algo que le apasiona, mientras bate récords, hace series, le invitan a los mejores mítines y se cuelga medallas. Y lo hace siendo inteligente además de llevar una excelente preparación.

Al neófito le podría sorprender que Asier Martínez partiera en el campeonato de Ourense con un tiempo flojo en las series. 7.98 para el navarro es correr lento. Sus rivales tampoco apretaban el acelerador, 7.82 Llopis y 7.71 Ortega, que sí se dejó más resuello en esa primera ronda, quizá para dejar claro que aspiraba a todo a pesar de su dubitativo inicio de campaña.

Tras su carrera, Asier dejaba claro que había que guardar fuerzas para el día grande, que no era otro que ayer. “Hay que ser inteligente”, recalcaba. Le esperaban dos citas decisivas y no había que derrochar esfuerzo ni mostrar las cartas. La semifinal era complicada por el horario, las 10:30 (mucho antes en la pista), ya que como él mismo reconocía bromeando, le cuesta “despertar”. Pues aun así, mostró una cara convincente, corrió en 7.72 y se dejó ir tras rebasar con limpieza la quinta valla. Igualdad de cronos en el resto de semis, Ortega 7.72 y Llopis 7.76. Todo estaba por decir.

Por cierto, Asier salió de los tacos el primero en esta penúltima ronda, con un tiempo de reacción de 0.139, aunque su entrenador siempre ha matizado que lo importante es cómo trabaja con su cuerpo su atleta a partir de ahí.

Minutos antes de la una del mediodía, volvieron a salir los protagonistas a la preciosa instalación gallega, repleta. Era la carrera que cerraba el campeonato. La final masculina de los 60 vallas.

El rostro de Asier era el de siempre en las grandes citas. Mirada perdida, ausente (la miopía ayuda). Sin gestos a la cámara ni saludos exagerados. A lo suyo. Sonó el disparo y en un suspiro era campeón de España. Entre medias, apenas 7 segundos y 56 centésimas pasó de todo. Volvió a ser el más rápido en tacos, 0.137, y realizó una carrera técnicamente impecable. Se bregó en las igualadas primeras vallas con dos rivales no dispuestos a tirar la toalla. La lucha a tres era titánica. Quique Llopis llegaba a la primera como líder, en la segunda, los tres atletas saltaban casi de forma simultánea. Asier y Llopis, con la derecha, Orlando con la izquierda. Misma situación en la tercera, con cambio de pierna. Sin distancias entre ellos. La limpísima competición de los tres seguía igualada en el cuarto obstáculo. Entre el cuarto y el quinto, Asier parece un pelín adelantado sobre Ortega y Llopis, en este orden, y así llegan a encarar la quinta y última valla.

LA VALLA DECISIVA

Ahí estuvo la clave. Asier voló con su zancada y aventajó en el último esfuerzo en un pie a sus rivales. La recta fue suya, demostró poderío y rush final. En las líneas discontinuas sacaba casi un cuerpo a sus compañeros. Los tres se lanzaron hacia la meta con el pecho delante y no hubo duda: Asier fue el mejor porque, a día de hoy, lo es. 7.56 su marca, igualando su segunda MMP y con billete directo al Mundial de Belgrado (20 de marzo). Orlando yacía en el suelo, sin poder viajar a la cita universal, y Asier, impertérrito, volaba hacia la parte superior de la colchoneta de tope y saludaba a los rivales. No se vislumbra cuánto puede durar su reinado, pero todo apunta a que queda mucho por disfrutarlo.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora