Atletismo
Maitane Melero está de vuelta
La atleta navarra ha superado un año con grandes dificultades y regresa este viernes a la gran competición con el Campeonato de España en pista cubierta; sabe que su sueño olímpico se ha complicado, pero no renuncia a él


Actualizado el 17/02/2021 a las 06:00
Sale del difícil 2020 con otra visión de su vida y su carrera deportiva. El año pasado, Maitane Melero tenía unos planes. Pero uno tras otro se fueron torciendo. Este martes se cumplió un año del fallecimiento de su querido entrenador, su mentor, su segundo padre Patxi Morentin, y al que dedicó su título nacional dos semanas después, besándose un tatuaje que se hizo en su recuerdo (in perpetuum). Maitane tenía un sueño, pero el coronavirus frenó su preparación para intentar ir a los Juegos Olímpicos. La atleta del Grupompleo retomó sus entrenamientos, pero se rompió el menisco. Y, para completar un año duro, tuvo que estar tres semanas confinada porque su hijo, Ilai, y su ex pareja dieron positivo.
Obstáculos, siempre obstáculos. Pero si algo sabe hacer esta gran campeona es salvarlos y salir reforzada, y así se toma ahora la vida. Sabe que no está tan en forma como el año pasado a estas alturas, cuando se colgó el oro nacional en 3.000. Sabe que podría no pasar a la final esta vez, pero lo que no va a hacer es rendirse. Y el viernes, en vísperas de cumplir 38 años, volverá a calzarse sus nuevas zapatillas Adidas Ultraboost para intentarlo.
Maitane, está de vuelta después de unos meses difíciles. ¿En qué punto anímico y físico se encuentra?
En el punto de salida. La temporada pasada fue bastante complicada aunque la pude salvar, porque la Federación Navarra hizo muchos esfuerzos para ponernos competiciones. Desde septiembre, que fue el Campeonato de España de Federaciones, no sé qué ha pasado, que entre una cosa y otra no ha habido manera de coger continuidad. Primero, por el parón entre una temporada y otra, después me rompí el menisco, me recuperé y luego me confinaron tres semanas con mi hijo. Dieron positivo Ilai y su padre, yo no. Ha sido una locura. En el 2021, he podido enlazar varias semanas de buenos entrenamientos y por eso estoy otra vez en el punto de partida.
¿Y cómo ha llevado el no poder estar en la calle, usted que lo necesita tanto?
He tenido muchos momentos complicados, de mucha frustración, impotencia, rabia, sentimientos encontrados, pero he aprendido este año es que me he tenido que reinventar. Ha sido tan diferente a lo que tenía planificado en mi cabeza, con tantas situaciones adversas, y he desarrollado ese punto de decir que las cosas vienen así. Han sido meses de locura absoluta. El 90% de los planes se han ido al traste pero he conseguido adaptarme a las situaciones de la mejor manera posible.
¿Y qué Maitane podemos esperar este fin de semana en el Campeonato de España? Tiene pocos kilómetros en sus piernas.
Este año, hablé con Esteban Gorostiaga, médico del CEIMD, y Ayrton Azcue, que me está llevando la planificación desde que Patxi (Morentin) no está. Yo descartaba estar en la pista cubierta, pero Esteban me ha dicho que estoy en mi prórroga deportiva, este sábado cumplo 38 años...
Qué casualidad, igual puede celebrarlo.
Tengo la semifinal el viernes. Pensaba llegar mejor, pero estoy en el inicio después de unos meses complicados. Tengo la mira puesta en objetivos a partir de abril y mayo. Ahí me gustaría estar bien.
Estuvo en el mitin de Madrid y se le vio bien.
Me sorprendí. A ese mitin fui por una decisión de última hora. No pensaba competir, pero hice un test en el CEIMD el miércoles, el jueves por la noche hablé con Ayrton y le dije: “¿Y si voy al mitin? No tengo nada que perder”. Me dijo: “Inténtalo”. Me llevé sorpresa porque la marca es buena, no pensaba hacer 9.14 con los enternamientos que llevaba. Me sobraron 500 metros, ahí se notó que me había puesto los clavos por primera vez en la temporada cuando todas mis rivales se los habían puesto desde octubre o noviembre. Me faltaba esa velocidad, esa chispa. Pero di la cara. Sé dónde estoy, de dónde vengo, y lo importante es seguir.
Esta nueva Maitane que no hace planes tan a largo plazo, ¿sigue teniendo el sueño que tenía?
Bueno... Sí. Yo tenía unas ilusiones en el 2020, está claro. Pero no sólo de ir a los Juegos Olímpicos. Quería disfrutar del camino de ir, vivir sin prisas, vivir los entrenamientos con calma, disfrutar de mi entrenador... Era mi ilusión del 2020. Tener más tiempo para mi hijo... Ser profesional del deporte. No ha podido ser, las cosas han cambiado, pero a día de hoy he vuelto a trabajar y estoy contenta, más en la situación en la que vivimos, con la crisis socioeconómica y sanitaria. He cambiado de puesto de trabajo y es una parte positiva de todo esto.
¿Tiene mejores horarios?
No. Estoy teletrabajando tres días a la semana y dos estoy presencial. Pero en el trabajo en sí, estoy en el departamento de Ingeniería y me encanta. La otra parte es que no soy profesional del deporte y me cuesta muchísimo. Vuelvo a ser la Maitane de siempre. Vivo cansada, es una locura. Vuelvo a comer con el ordenador delante. Ahora mismo mi vida deportiva... Sigo luchando por un sueño. Es cierto que se me ha complicado mucho la cosa porque no voy a sumar puntos en pista cubierta. Pero hasta que no pasen los Juegos voy a seguir peleándolo.
Si le han pasado cosas malas, ahora le pueden empezar a pasar buenas.
Yo sigo con mi ilusión, nadie me la va a quitar. Es más difícil que hace un año pero lo voy a pelear. Mi ciclo ahora es tener un objetivo en abril y otro en mayo, correr un 5.000 y un 10.000 que dan puntos para los Juegos, y una vez que pasen me replantearé otras cosas respecto al atletismo. Ahí empezaré otra etapa. ¿Que lo tengo difícil? Sí. No es lo mismo dedicarte al 100% al deporte de elite que tener que compaginarlo con la familia y el trabajo.