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Tokio se aplaza, sigue la ilusión para Izaskun Osés
Después de superar numerosos contratiempos, había encarrilado la temporada con vistas a los Juegos Paralímpicos. No podrá ser este año, pero ella afronta con optimismo la nueva situación


Actualizado el 14/04/2020 a las 06:00
Desde que fue madre, hace algo más de dos años, a Izaskun Osés le había costado volver a arrancar su carrera como atleta. La salud le jugó varias malas pasadas y gracias a su coraje, sello de esta deportista paralímpica navarra con deficiencia visual, había conseguido arrancar esta temporada con nuevos bríos. El objetivo era claro: Tokio.
La capital japonesa sigue ahí, pero la cita paralímpica se ha trasladado al año próximo, trastocando los planes de todos los deportistas que querían acudir a ella. Por eso, el confinamiento es especialmente extraño para Osés. Empezó entrenando para no se sabía bien qué, hasta que el aplazamiento le ha llevado a tomarse las cosas con otra calma. 2021 está lejos, y este año toca quedarse en casa y disfrutar de Iker, su hijo, y de su marido, Dani Zudaire.
“Lo llevo bien, son ya muchos días, pero estoy muy concienciada de que este es el único medio que tenemos para luchar contra la pandemia”, explica Osés sobre su estado anímico tras varias semanas sin salir a la calle.
La mediofondista navarra se apaña para mantener la forma. “El Comité Paralímpico Español nos facilitó cintas para entrenar, aunque no van a la velocidad que necesitamos. Entreno por las tardes. Dani trabaja por las mañanas y yo estoy con el nene hasta las 4 jugando. Es cansado estar con un niño de 26 meses, así que no tengo tiempo de pensar más allá del día a día, por eso no estoy agobiada”, reconoce.
En tiempos de encierro, cualquier estancia abierta es un privilegio. “Tenemos una casa de 3 habitaciones, muy luminosa y una terraza bastante amplia. Reconozco que ahora es un lujo, y el crío corre por ahí”, relata.
Así se encuentra esta mujer que tenía en mente estar ya clasificada para los Juegos. “Los tres fines de semana de marzo iba a intentar hacer la mínima para Tokio, tenía fecha hasta el 1 de abril. Me pilló el parón en plena forma para competir. Todo el entrenamiento que llevaba se quedó en stand-by”, recuerda.
Izaskun admite que paulatinamente se dio cuenta de que la cita japonesa no iba a ser posible. “No me sorprendió lo que pasó, lo veía venir. Los primeros días sí que había incertidumbre, y entrenaba a tope porque a lo mejor en un mes estábamos fuera y tenía que hacer las mínimas, pero ya se veía que no se podía. Y estoy de acuerdo con la decisión de aplazarlo, porque lo primero es la salud”, asume.
ENFERMERA SIN EJERCER
Pero no todo es deporte, ya que su profesión anterior no la puede ejercer y ello le causa una gran impotencia. “Además, yo tengo la otra visión, porque he trabajado 11 años en la UCI. Y ahora el deporte te parece tan banal...”, añade la atleta del Grupompleo Pamplona Atlético, enfermera, que tuvo que dejar su trabajo al perder gradualmente la visión.
Ante esta nueva tesitura, Osés lo está afrontando con calma. “Intento mantenerme en forma y tener tranquilidad, darle la vuelta a la situación y pensar en volver a tener una temporada normal, que llevo varios años sin tenerla, entre la mononucleosis, el pie... Este contratiempo es uno más, pero como no está en mi mano, le he dado la vuelta y he pensado que tengo muchos más meses por delante para Tokio. Estoy muy motivada”, asegura.
Su día a día se rige por la disciplina. “Recomiendo rutina, no vagancia, levantarse a las 11... hay que levantarse a la hora, desayunar. Nosotros de 9 a 10 recogemos la casa, a las 10 a 12 juego con el nene y a las 12 comemos. Rutina. Porque si no puede ser un desastre, entrar en un bucle de no vestirte, no arreglarte...”, opina la atleta.
“Otra recomendación es informarte una vez al día, no estar todo el rato con noticias negativas, e intentamos ver alguna serie o alguna peli, aunque con Iker no tenemos mucho tiempo”, apunta Izaskun Osés.