Aizkora
Todo preparado para el desafío Zaldua-Soroa en Tolosa
El guipuzcoano y el navarro están citados el sábado en Tolosa, con un trabajo de 14 troncos y 8.000 euros en juego


Publicado el 04/03/2026 a las 05:00
La segunda apuesta de la temporada de aizkora 2026 ya está aquí. Si el pasado 3 de enero Iker Vicente batía en ese mismo escenario a Eneko Otaño, el próximo sábado se citan en el mismo escenario dos aizkolaris con un salto generacional por medio. El guipuzcoano Xabier Zaldua y el navarro Ibai Soroa se juegan 8.000 euros con un trabajo de 14 troncos.
La aventura comenzó el pasado 21 de diciembre, cuando el navarro Joxean Etxeberria desafió a todo el cuadro para una apuesta en Tolosa menos a los cinco grandes. No se llegó a un acuerdo con el aizkolari de Ziga, que salió muy disgustado, y ese mismo día Zaldua y Otaño acordaban un desafío que ya ha llegado a su fecha prevista. Será el sábado a las seis de la tarde en el coso tolosarra. La apuesta fue presentada ayer por la mañana en Tolosa.
DIFERENCIAS Y EXPERIENCIA
Así como la apuesta entre Vicente y Otaño era el desafío entre el número uno y el aspirante con dos troncos de ventaja para el guipuzcoano, aquí los dos contendientes parten con igualdad en un choque generacional.
Xabier Zaldua, natural de Zumarraga, tiene 48 años y es un veterano de guerra en los desafíos. A lo largo de su trayectoria como aikzolari ha afrontado una docena de desafíos.
Ibai Soroa, de 32 años, procedente de Arribe, afronta la primera apuesta de su carrera como aizkolari. Ayer en la presentación del desafío apuntaba que “he dado un salto hacia arriba, y por lo que he hecho en los entrenamientos creo que puedo hacer un buen tiempo”.
La apuesta, con 4.000 euros por parte de cada uno de los aspirantes, tiene como trabajo el corte de 14 troncos. Conforme al acuerdo que se llegó en el bar Cantábrico de Tolosa el pasado 21 de diciembre, Zaldua presentará en el coso tolosarra los diez kanaerdikos (los troncos pequeños), mientras que el cortador navarro será quien aporte los cuatro oinbikos. La suerte está echada.