Herri Kirolak

Con Perurena se jubila el club de los 300 kilos

Solo cuatro hombres en toda la historia del herri kirolak han sido capaces de levantar una piedra de 300 kilos o más. El guipuzcoano Iñaki Otaegi y los navarros Iñaki Perurena, Mieltxo Saralegi e Inaxio Perurena, el último que quedaba en activo

De izda. a dcha., Iñaki Perurena, Iñaki Otaegi (Gibitegi), Miltxo Saralegi e Inaxio Perurena /
AmpliarAmpliar
De izda. a dcha., Iñaki Perurena, Iñaki Otaegi (Gibitegi), Miltxo Saralegi e Inaxio Perurena /DN/EL DIARIO VASCO/J.C. CORDOVILLA
De izda. a dcha., Iñaki Perurena, Iñaki Otaegi (Gibitegi), Miltxo Saralegi e Inaxio Perurena /

CerrarCerrar

Luis Guinea

Publicado el 27/10/2025 a las 05:00

Con la retirada de Inaxio Perurena el sábado en Leitza se vivió algo más que el adiós de un harrijasotzaile. Peurena era el único de los cuatro hombres en los más de 130 años de harri jasotze que han sido capaces de levantar una piedra de 300 kilos o más que seguía en activo a sus 41 años. Con él termina, por el momento, una estirpe de hombres únicos, elegidos, no solo por su fortaleza, sino por todo lo que conlleva de técnica, dedicación y psicología enfrentarse y dominar a una mole de 300 kilos. Para todos ellos las piedras han sido una forma de entender la vida. También todos ellos han pagado, de una u otra manera, un peaje en forma de desgaste físico a un ejercicio tan extremo como el del levantamiento de piedras.

VIVIR, INNOVAR 

Ha relatado en varias ocasiones Iñaki Perurena que su padre trató infructuosamente de apartarle del mundo de la piedra, contándole una historia. Le decía que en Leitza había dos piedras. Una para ver quién la podía levantar al hombro. Otra la cogían entre tres o cuatro, se la ponían al hombro a otro y la tenía que llevar. A un tal Motz Gorria le pusieron la piedra en el hombro, la llevó, pero al hacerlo le reventó una vena y murió. Aquello no le disuadió y desde los 17 años Perurena compatibilizó su labor en la ganadería con la piedra. Iñaki Perurena innovó a la hora de levantar. Los harrijasotzailes de antes iban descalzos, Perurena usaba zapatilla plana si levantaba a dos manos, más tipo bota con suela alta si el intento era con una sola. Y para facilitar el levantamiento de grandes moles para hombre de más de 1,80 metros ajustó la técnica. Cambió la localización de los agarres y modificó los ángulos a la hora de levantar la piedra, en la que empezó a usar granito para reducir el volumen. Su filosofía era clara. No eran forzudos, sino deportistas “con buena genética, que trabajaban específicamente la fuerza para levantar piedras y levantarlas de la mejor manera posible”, como reconocía el propio Perurena en una entrevista.

 El 31 de enero de 1987 en el Velódromo de Anoeta, Iñaki Perurena se convirtió en el primer harrijasotzaile que alcanzó la barrera de los 300 kilos. Durante seis años estuvo peleando con moles de ese calibre hasta los 320 kilos que levantó en 1994. Su carrera como harrjasotzaile duró 41 años.

Guipúzcoa ha sido tradicionalmente tierra de harrijasotzailes. Fue precisamente un guipuzcoano, Iñaki Otaegi Otaegi (Gibitegi) el tercer levantador que consiguió llegar a la barrera de los 300 kilos. Gibitegi era un especialista en levantar piedras naturales irregulares, pero fue el primero que alcanzó la cota 300 kilos. Fue el 10 de enero de 1993 en Zizurkil. “Mi gran problema era la falta de fondo. Por eso no me gustaban las pruebas en las que había que hacer muchas alzadas. Además, por mis características, brazos largos y buena fuerza de agarre en las manos, me iban mejor las piedras grandes”, le comentó Gibitegi a Lucio Doncel en el libro Harri -Jasotze.

 Fue su primer y único récord, dos profusiones en las vértebras lumbares L4 y L5 le obligaron a una retirada prematura. 

EL HOMBRE RÉCORD

Nacido y criado en una familia de aizkolaris, Mieltxo Saralegi Arribillaga -el menor de la saga- fue la excepción y cambió la aizkora por la piedra. A los 12 años ya estaba levantando piedras, podía entonces con 80. Con 13 ya llegaba el centenar, fueron 200 cuando aún no había alcanzado la mayoría de edad. Levantó su primera piedra de 300 kilos con 24 años (312) y a partir de ahí logró siete récords. Algunos, como la piedra de 322 kilos, necesitó hasta tres intentonas. Saralegi, que fue sancionado por un positivo con nandrolona, fue quien puso la última frontera en la harri jasotze: los 329 kilos que alzó el 28 de abril de 2001 en el Jayan Jai de Lekunberri cuando pudo con la rectangular en 21 segundos Entonces tenía 32 años. La marca va a cumplir un cuarto de siglo.

Desde entonces solo ha habido un hombre capa de asomarse a los 300 kilos. Inaxio Perurena Zubitur mamó la piedra en casa desde la cuna. Ya estuvo con su padre en una exhibición en Leitza, cuando tenía cinco años. De los cuatro hombres que han conseguido alzar una piedra de 300 kilos es el más alto de todos 1,95 de estatura), y por tanto al que más le ha costado elevar las moles y nivelarlas en el hombro. Una de sus virtudes ha sido saber convivir con el peso del apellido Perurena y trazar su propio camino. El 23 de abril de 2106 llegó hasta los 308 kilos. El sábado se retiró de las plazas.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora