Arde Bogotá: "Queremos ser una banda que rompa, que se atreva y que no se sienta encorsetada por sí misma"

El cuarteto de Cartagena publica el 2 de octubre 'Manufacturas del club de la gente sola', un tercer álbum "triste, jodido y profundo"

Arde Bogotá ha presentado su tercer disco 'Manufacturas del club de la gente sola'
AmpliarAmpliar
Arde Bogotá ha presentado su tercer disco 'Manufacturas del club de la gente sola'EFE
Arde Bogotá ha presentado su tercer disco 'Manufacturas del club de la gente sola'

CerrarCerrar

Agencia Colpisa

Publicado el 29/09/2026 a las 09:15

En Arde Bogotá van de frente. "El disco ha quedado triste, profundo y jodido", se sincera, entre risas, Antonio García, voz y guitarra del cuarteto. Habla de 'Manufacturas del club de la gente sola' (Sony Music), el esperadísimo tercer álbum de la formación que completan Dani Sánchez (guitarra solista), José Ángel Mercader (batería) y Pepe Esteban (bajo), que verá la luz este viernes. Grabado en Los Ángeles bajo la batuta del productor Joe Chiccarelli, el disco preserva la pegada de sus guitarras, bajo y batería, mientras explora otras texturas para hablar del desamor, la pérdida o el sexo.

Estos días oirán mucho eso de que el tercer disco es el de la consolidación. ¿Con qué presión se enfrentan a 'Manufacturas del club de la gente sola'? 

Antonio García: Los discos anteriores no se hicieron siendo tan conscientes de que habría alguien al otro lado escuchando. Para este disco sí y de vez en cuando aparecía la pregunta de "¿y la gente qué va pensar de esto?". Por fortuna la respuesta que dimos fue que lo importante es que nos guste a nosotros, que nos emocione, que sea un disco del que estemos orgullosos, que queramos defenderlo y publicarlo. Y eso es lo que hemos hecho.

O sea que han podido abstraerse de lo que espera el público.

José Ángel Mercader: Obvio, sí. Nosotros cuando componemos lo hacemos para nosotros y como sucede dentro de las cuatro paredes del local en Cartagena no se permea. No es en plan: "¡Ah mira qué guay esta canción! A lo mejor tenemos que ir por ahí si queremos seguir llenando la nevera". No va así.

Dani Sánchez: De hecho, es al contrario. Esta canción va a acabar con nuestra carrera, pero nos gusta tanto que saldrá (risas).

¿De donde surge el hilo conductor del disco? 

A. G.: Empezamos a hacer canciones sin mucho criterio y muy pronto hicimos 'Señor herrero'. A partir de ahí, todo empezó a ordenarse en torno a ella, tanto a nivel sonoro, como de riesgo creativo y de letras. Indagando, pronto nos dimos cuenta de que estábamos haciendo un manual de instrucciones y un día dijimos: "Hagamos un manual de instrucciones para hacerse un corazón". Y empezamos a hacer canciones en esa línea, explorando lo artificial, lo industrial, el proceso constructivo y luego lo contrario, lo orgánico, la primavera, la naturaleza, lo que de repente puede sabotear algo así. Y con eso armamos un disco.

El desamor, la pérdida y la soledad son algunas de las constantes líricas del álbum. ¿Tanto sufren? 

A. G.: (Risas) ¿Sabes que el otro día una amiga me dijo que le preguntaron: "¿Qué les ha pasado?" (risas). Porque es verdad que el disco ha quedado triste, profundo y jodido. He de decir que alberga cierto punto de comedia, pero también desde esos lugares. Al final, nosotros vamos a las canciones a hablar de cosas que no hablamos y a tratar temas que no tratamos, que van desde el sexo hasta los lugares más profundos y duros del pensamiento de alguno.

Musicalmente hay nuevos elementos: toques aflamencados en canciones como 'El tesoro' o 'Sacude', y también ciertos aires mexicanos y de pasodoble en temas como 'Judas'. ¿Cómo surgieron esas ideas? 

D. S.: Hay algo que nos rondaba la cabeza justo al empezar a componer el disco. Veníamos de girar por Latinoamérica y nos daba mucha envidia llegar a un lugar y escuchar que en su música, aunque hagan rock and roll o cualquier estilo, siempre ponen un componente del folclore de su país y sabes distinguir, por ejemplo, si es rock mexicano o argentino. Y entonces estuvimos explorando cómo hacer un rock and roll que suene español sin caer en los clichés y sin caer en el flamenco puro, porque tampoco nos dedicamos a eso, y buscando también cómo traer el pasodoble. Ese ejercicio está presente durante todo el disco, aunque algunas canciones lo tienen más y otras menos.

¿Cómo viven esa tensión entre mantener los sonidos que les han llevado al éxito y explorar nuevos caminos? 

A. G.: Es algo de lo que hablamos antes de arrancar con el proceso del álbum: ¿Qué tipo de banda queremos ser? ¿Queremos ser una banda que sea más continuista o queremos ser una banda que vaya rompiendo con lo anterior? Queremos ser una banda que rompa, que se atreva y que no se sienta encorsetada por sí misma. Y lo hemos intentado, es parte del experimento. Ahora bien, como somos una banda y como todo el proceso es compartir y decidir entre todos, el proceso llega hasta donde está la suma de las fuerzas. Yo personalmente creo que Arte Bogotá es capaz de hacer cualquier cosa, puede hacer reguetón mañana, pero para hacer reguetón tendrá que gustarnos a los cuatro y tendremos que estar los cuatro en hacer reguetón.

LA DIMENSIÓN POLÍTICA

A menudo a los artistas se les pide que se signifiquen políticamente, pero Arde Bogotá no suele hacerlo, ¿por qué? 

A. G.: A ver, es complejo. Creo que todo es política y que, incluso, un disco tan hacia adentro como es 'Manufacturas del club de la gente sola' tiene sus lecturas y tiene su dimensión y está causado en parte por según qué coyunturas. Pero no creo que sea obligatorio que un artista se signifique políticamente. Admiro a quienes lo hacen, sobre todo si comparto la causa por la que lo hacen, pero no creo que sea obligatorio. De la misma manera que no creo que sea obligatorio que los ciudadanos se signifiquen políticamente. Ahora bien, Arde Bogota no se posiciona en según qué cosas porque somos cuatro individuos muy distintos, creo. Y muchas veces cuando trabajamos asuntos políticos en las canciones a veces no prosperan en parte por eso, porque quizás no todos lo entendemos desde el mismo sitio. Pero hay dos vegetarianos en la banda y dos que comen carne, qué le vamos a hacer (risas).

¿Han ido a Sol o piensan darse una vuelta por allí? 

A. G.: No hemos ido a Sol. Llegamos anoche a la una de la mañana, así que es parte de lo que tenemos que hablar, si alguien quiere ir. También lo haremos, en cualquiera de los casos, como ciudadanos individuales. Admiro que Biznaga hayan tocado allí, lo entiendo, es su discurso y su propuesta artística, pero la nuestra es otra.

Etiquetas:

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora