Entre bambalinas
Así se adapta el pabellón Navarra Arena para acoger más de 100 espectáculos al año: "Trabajamos con el calendario a meses vista"
En este recinto, inaugurado en 2018, se trabaja “con el calendario a meses vista” para “intentar optimizar todos los recursos” y adaptar sus múltiples configuraciones a las necesidades del centenar de eventos que acoge cada año


Actualizado el 02/08/2026 a las 18:23
Apenas treinta metros de distancia separan dos de los tres recintos con mayor aforo de Navarra. Uno de ellos es el hogar del osasunismo; otro, en una lista que completa la plaza de toros de Pamplona, es el espacio por excelencia en la Comunidad foral para grandes espectáculos.
Ambos están separados por una calle que permite distribuir a las miles de personas que se dan cita en el Estadio El Sadar o en el Navarra Arena. Aunque este no es el único propósito del paseo de Fermín Ezcurra.
Las dos rampas que rompen la homogeneidad del firme permiten el acceso a un subterráneo. Y los lugares a los que se llega al descender por ellas no son otros que un parking, con capacidad para cien vehículos, y un muelle de carga, que facilita el acceso de camiones y otros medios de transporte a la pista del pabellón inaugurado en 2018.
Bajo el suelo de este paseo que homenajea al expresidente de Osasuna hay varias furgonetas aparcadas. También un par de camiones. Desde esta área, que durante los espectáculos se habilita como salida de emergencia o como espacio para unidades móviles cuando los eventos se retransmiten, se observa el trabajo en varios frentes sobre la pista del Navarra Arena.
Es 18 de junio. Mañana actúa 'La Reina del Flow', una telenovela colombiana cuyo elenco interpretará sus espectáculos musicales. Dos días después, el domingo 21, será el turno del cantante mexicano Carlos Rivera. La última semana de junio se disputará el Campeonato Nacional y la Liga de Clubes de gimnasia artística femenina. Y el fin de semana previo a los Sanfermines llegarán a Pamplona los neoyorquinos Romeo Santos y Prince Royce y la banda británica Deep Purple.
Es la agenda más próxima en el recinto pamplonés, aunque María Urzainqui Senosiain, integrante de la Dirección de Operaciones y Proyectos Estratégicos del pabellón, asegura que trabajan "con el calendario a meses vista" para "intentar optimizar todos los recursos".
Un operario subido a una grúa extiende sus brazos, a unos dieciséis metros de altura, hacia una parrilla de 'rigging'. Bajo esta estructura, en el espacio central de la pista ya se ha instalado el escenario para los dos primeros espectáculos.
"Se intenta que [las promotoras] lleguen a acuerdos si tenemos dos conciertos seguidos para facilitar el trabajo de todo el mundo", señala Amaia Telletxea Mendigutxia, responsable de Operaciones del Navarra Arena.
Detrás de las tablas, sobre el suelo del frontón, se apoya otra parrilla que luego quedará suspendida en el aire. Es de donde colgarán los focos y otros elementos técnicos para la tanda de conciertos que inaugurará el mes de julio. Para ambos espectáculos, por lo tanto, el escenario retrasará su posición con respecto a los 'shows' de mediados de junio.


"Si quieres vender un montón de pista, necesitas más espacio, así que la idea es echar el escenario más hacia atrás. Lo que pasa es que técnicamente hay que darle una solución, y se hace mediante las parrillas de 'rigging'", explica Telletxea.
En función de las personas que vayan a ocupar la pista, y restando "todos los objetos" que también vayan a hacer uso de este espacio, como las barras y la zona para técnicos, se calcula cuánto espacio hace falta.
El máximo establecido por ley, expone la responsable de Operaciones, es de cuatro personas por metro cuadrado. "Cuatro son muchísimas", asegura. Para que el público esté "cómodo", Urzainqui y Telletxea sostienen que en este recinto intentan dotar de más espacio a cada asistente.
GRADAS PLEGADAS
Mientras ambas ofrecen esta explicación, una decena de operarios de la empresa de montajes Zero trabajan sobre la pista del Navarra Arena. Es un área diáfana de unos cien metros de longitud.
El fondo norte, el más próximo al campus de la Universidad Pública de Navarra, está copado por una grada con el anillo superior y parte del inferior a la vista. Lo que resta del de abajo está plegado y cubierto tras varias lonas negras. El mismo recurso se utiliza en los laterales de la pista. "Se les llama gradas escamoteadas", señala Urzainqui.
Del fondo sur también cuelgan varias telas; en este caso, para esconder la pared izquierda del frontón. Y bajo el escenario de 'La Reina del Flow' y Carlos Rivera se encuentra una plataforma camuflada en el suelo que, cuando asciende —por ejemplo, durante la semana de gimnasia artística—, conecta ambos laterales del recinto. Esta misma estructura, de 45 metros de largo y 14 de ancho, dispone de gradas que cierran el frontón o la pista central, en función de las necesidades.
Son ejemplos de la "versatilidad" de este pabellón, con "ocho o nueve" configuraciones para conciertos e "infinitas" para el resto de eventos. Apenas hay espacios sin vueltas de tuerca.
Detrás del frontis, el muro principal del frontón, se ubica la "sala de 'catering'". Así lo indica un cartel en la puerta. En la propia señal, en cambio, hay dibujadas unas pesas que invitan a pensar más en un gimnasio que en un espacio de restauración. "Aquí va a estar la zona de 'catering' para los técnicos y los artistas que vienen. Pero en el Mundial de Trampolín, por ejemplo, esta era la sala de calentamiento", señala Urzainqui.
En otros "eventos deportivos", en cambio, este lugar ha servido como "zona de fisios". "Romeo Santos va a poner un gimnasio", anuncia Telletxea. Y en el mismo espacio, separado por una serie de vallas, se encuentra una zona que se utiliza como almacén, pero que también puede servir como "sala de 'coffee' o de descanso".


Los usos que se dan al Navarra Arena son variados —en 2025 acogió 106 eventos, de los cuales 49 fueron corporativos, 42 estuvieron relacionados con la música y la cultura y los 15 restantes correspondieron a acontecimientos deportivos—, aunque existe una norma común: las personas que alquilan el recinto se deben llevar todo lo que han introducido en él. Y tienen que hacerlo dentro del horario establecido.
"Entran a las ocho de la mañana y salen a las cuatro de la mañana", indica Telletxea. Este tiempo de trabajo se aplica en todo el pabellón, desde la pista hasta el 'backstage', pasando por la "sala de 'catering'" o los 19 vestuarios habilitados en la zona este del Navarra Arena, junto a la plaza Aizagerria. Pero esta es una ley que admite excepciones. "Blackworks, el evento que se celebró el sábado 6 de junio, terminó a las seis de la mañana. Entonces, tuvieron el domingo para desmontar", ejemplifica Telletxea.
En cambio, la norma que no permite salvedades es la de la seguridad. Además de los "certificados y seguros" que el Navarra Arena pide a las promotoras, así como los "carnés" de las personas que operan los efectos especiales, las empresas que alquilan el espacio deben cerciorarse de que disponen del personal mínimo para organizar el dispositivo de seguridad.
Eso incluye, entre otras medidas, que la DYA esté presente en el recinto o que las salidas de emergencia estén cubiertas. "Lo tienen que cumplir sí o sí", sentencia Telletxea. Si no se cumple, el pabellón tiene en su mano cancelar el espectáculo, un extremo que no ha ocurrido… pero "casi". "Y otro [evento] se retrasó", apunta Urzainqui.
Y es que "igual sí se pueden abrir las puertas si no están en marcha las barras", indica Telletxea, pero no es posible hacerlo sin la certeza de que las 14.000 personas que pueden coincidir en el pabellón pamplonés están a salvo en su interior.
LA CIFRA
4 personas por metro cuadrado es el máximo aforo en pista permitido por la ley, pero en el Navarra Arena aseguran que intentan reducir esta proporción para que el público se encuentre “cómodo”
EN FRASES
Amaia Telletxea Mendigutxia, responsable de operaciones del Navarra Arena: “Si quieres vender un montón de pista, necesitas más espacio, así que la idea es echar el escenario más hacia atrás. Lo que pasa es que técnicamente hay que darle una solución, y se hace mediante las parrillas”