Historia
El Archivo de Navarra recibe en donación el fondo documental del compositor alsasuarra Agustín González Acilu
El autor es uno de los principales compositores españoles de la segunda mitad del siglo XX


Publicado el 31/07/2026 a las 12:30
Este viernes ha tenido lugar en el Archivo Real y General de Navarra el acto de presentación de la donación del fondo documental del compositor Agustín González Acilu (Alsasua, 18 de febrero de 1929 – Madrid, 15 de agosto de 2023). En el acto, presidido por la consejera de Cultura, Deporte y Turismo, Rebeca Esnaola, han participado además Mª José González Ribot, en representación de la familia, y David Gálvez, director de la Coral de Cámara de Pamplona y destacado experto en la obra del compositor.
La donación del archivo ha sido llevada a cabo por sus hijas Ana, Begoña y María José González Ribot, siendo esta última quien preparó la documentación para su traslado al Archivo Real y General de Navarra, donde fue recibida, como primera entrega, el 21 de mayo de 2025.
El conjunto documental reviste una gran importancia, constando de 166 cajas con documentos en papel y 264 fotografías completadas con un elevado número de CDs, DVDs, discos sonoros, casetes, VHSs y bobinas. Debido al interés en disponer de un inventario detallado por la importancia del fondo, las tareas de identificación, clasificación y ordenación de la documentación se han desarrollado a lo largo de un año.
El fondo está disponible para las personas interesadas en las propias instalaciones del Archivo Real y General de Navarra y en la página web del programa de Archivo de la Música y de las Artes Escénicas-AMAEN.
EL VALOR DEL ESFUERZO
Con 12 años se inició en la banda municipal de Alsasua con un clarinete piccolo. A partir de 1940 inició sus estudios de solfeo, clarinete y saxofón, así como su actividad interpretativa en la banda local, si bien desde muy temprano, su curiosidad e interés se orientaría a “hacer música”.
En 1950 se trasladó a Madrid donde ingresó en la Banda de Música del Ejército del Aire e inició los estudios en el Real Conservatorio Superior de Música de la capital, decidido ya a dedicarse a la composición. Entre sus maestros destacaron Julio Gómez (Composición), Francisco Calés (Contrapunto y Fuga) y el Padre Massó (Armonía), culminando su carrera reglada con el Primer Premio de Contrapunto y Fuga. Posteriormente amplió estudios en París, Roma, Venecia y Darmstadt, entrando en contacto con importantes figuras internacionales de la vanguardia musical como Ghedini, Petrassi, Nono, Pousseur, Ligeti, Babbitt, Kagel o Helms, así como con destacados intelectuales como Umberto Eco, Ronald Barthes, Edoardo Sanguineti, Giulio Carlo Argan, Jean Danielou o Diego Fabri. Su estancia en el extranjero le puso en contacto con las corrientes de la vanguardia europea.
De regreso a Madrid en 1966, su labor culminó en obras para voz importantísimas, trabajos musicales sin precedentes hasta entonces (Arrano Beltza, Hymn to Lesbians, Dilatación fonética, Aschermittwoch, Omaggio a P. P. Pasolini, De rerum natura y un largo etcétera) en los que Acilu aplica un intensivo análisis científico en fonología y fonética.
En 1978 ingresó por oposición en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, donde impartió la asignatura de Armonía hasta su retiro como docente, compaginando su magisterio con cursos, como el realizado entre 1984 y 1987 en el Conservatorio de Música Pablo Sarasate de Pamplona con el patrocinio del Gobierno de Navarra, sobre Técnicas de Composición Contemporánea, del que surgiría el llamado Grupo de Pamplona de compositores (integrado por Patxi Larrañaga, Jaime Berrade, Luis Pastor, Vicente Egea y Teresa Catalán). En ellos transmitía principios basados en la autoexigencia, la búsqueda y la reflexión. Fue miembro de la llamada Generación del 51, y junto con Ramón Barce, Claudio Prieto, Miguel Ángel Coria, Jesús Villa-Rojo, Francisco Cano y Carlos Cruz de Castro, fundador de la Asociación de Compositores Sinfónicos Españoles en 1976.
A lo largo de su vida cultivó la amistad de destacados artistas e intelectuales, como Manuel Alcorlo, Antonio Zarco o Rafael Moneo. Destacó asimismo su trato con la que sería su mayor discípula, la compositora Teresa Catalán.
FUERZA MUSICAL
Las composiciones de Agustín González Acilu tienen en común una gran coherencia formal, concebidas como un todo orgánico. Caracterizada por un fuerte expresionismo, su obra supone una experimentación técnica constante. Su vertiente investigadora, que desarrolló a lo largo de toda su vida, se manifestaba ya en los primeros años, con trabajos de musicología para la Institución Príncipe de Viana sobre compositores navarros del siglo XVIII, llevado a cabo con la Beca Carmen del Río de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y trabajos de investigación lingüística aplicada a la música en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
En su producción están presentes casi todos los géneros, destacando su interés e investigaciones en el campo de la lingüística y la fonética para exprimir el potencial expresivo de lenguas como el castellano, euskera, alemán, inglés, francés o latín.
Muestra de su maestría son los premios y distinciones obtenidos a lo largo de su carrera: Primer Premio de Contrapunto y Fuga (1958), beca ‘Carmen del Río’ de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (1960), Premio de Composición Samuel Ros por Sucesiones Superpuestas (1962), Accésit a la Mejor Composición española estrenada en la temporada 1967-68 por Aschermittwoch (1968), Premio Nacional de Música por su obra Oratorio Panlingüístico (1971), Finalista por la Sección Española de la S.M.I.C. (1972), Beca Fundación Juan March (1972), Premio Nacional de Música del Ministerio de Cultura por el conjunto de su obra (1998), Premio Príncipe de Viana de Cultura del Gobierno de Navarra (2009), Medalla de Oro del Conservatorio Superior de Música de Madrid (2009), Doctor Honoris Causa por la Universidad Pública de Navarra (2011).
Teresa Catalán, su principal discípula, señala de Agustín González Acilu su faceta de “inventor de estrategias para combinar sonidos que dedicó su vida a aprender cómo hacerlo mejor cada día. Con este empeño, su obra, lejos de modas y de oportunismos, consigue rasgos muy personales que deben ser recorridos atentamente. La libertad creativa, el rigor y la coherencia de un pensamiento bien estructurado y ligado siempre a planteamientos éticos, concretan una música que se distingue por una organicidad y una fuerza extraordinarias.” La propia compositora señala las características que más y mejor distinguen al maestro: “la disciplina y la solidez de su visión hacia el hecho musical construido con firmeza”.
EL FONDO DONADO
El fondo objeto de donación está compuesto por la documentación generada y reunida por Agustín González Acilu a lo largo de su trayectoria profesional como compositor, docente e investigador musical. Su núcleo principal lo constituye el conjunto de su producción compositiva, integrado por partituras manuscritas, borradores, esbozos, materiales preparatorios, versiones de trabajo, partituras definitivas y documentación asociada a cada obra, lo que permite conocer los procesos de creación y evolución de su catálogo musical.
Entre los documentos más destacados sobresalen los manuscritos musicales originales, que permiten seguir la evolución creativa de muchas de sus creaciones, así como los materiales preparatorios y borradores conservados de numerosas composiciones, que ponen de manifiesto la técnica compositiva de vanguardia desarrollada por Agustín González Acilu y constituyen una fuente de gran interés para el estudio de su proceso creativo.
Asimismo, el fondo reúne documentación relativa a su actividad docente, especialmente la desarrollada en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, así como a su participación en cursos, conferencias, jurados, encargos de composición, investigaciones, relaciones institucionales y otras actividades profesionales. Se conserva también documentación personal, recortes de prensa, programas de mano, escritos, materiales de formación, sistemas de composición y una biblioteca especializada.
La conservación de los manuscritos originales y de la documentación asociada a sus composiciones ofrece una visión excepcional de los procesos de creación musical contemporánea y del desarrollo de la música española de uno de los compositores más relevantes de la segunda mitad del siglo XX.