Premio José Javier Uranga
Herrera, una voz cálida para abrir el día
El periodista andaluz, ahora en COPE, ha recorrido todas las grandes cadenas y su compromiso con la libertad le convirtió en objetivo de ETA


Publicado el 10/05/2026 a las 05:00
Es el despertador informativo de millones de españoles que se fían de su juicio y de su análisis desacomplejado para comenzar el día. Que sintonizan con una voz inconfundible y con un mensaje muy personal, cálido, cercano, socarrón y que marca criterio sin disimulos. Y españoles que no dejan de crecer. Porque a Carlos Herrera Crusset le escuchan cada día tres millones de oyentes en España a través de la COPE, todo un máximo histórico para su programa en la cadena de la Iglesia, según acaba de ratificar el Estudio General de Medios (EGM) hace unas pocas semanas. A sus 68 años sigue fiel a sí mismo, comprometido, y se somete cada día a una estricta rutina desde Sevilla donde vive , para madrugar en plena noche y dar los buenos días a partir de las seis de la mañana a sus oyentes, que le veneran como a una estrella del espectáculo.
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UN HOMBRE DE RADIO
Lo es todo en la radio española. Carlos Herrera nació en Almería, en Cuevas de Almanzora (8 de julio de 1957) y es un gran periodista que nunca ha pasado por una facultad de comunicación. Estudió medicina en Barcelona (su padre era médico), pero nunca ejerció como galeno. El periodismo, la radio, fue su gran vocación desde muy pequeño. Se inició en 1977, en Radio Sevilla y luego en Radio Mataró y Radio Miramar en Cataluña. Pasó a la radio a nivel nacional, donde ha estado en los micrófonos de todas las grandes cadenas. En la SER, presentó el musical ‘Coplas de mi Ser’, y luego en la COPE firmó con Antonio Herrero, entre 1992 y 1995. En 1997, pasó a realizar el programa ‘Buenos días’ en Radio Nacional de España, donde inventó lo de los “fósforos” para referirse a sus oyentes.
En la temporada 2001-2002 inició su trabajo en Onda Cero y en septiembre de 2004 tomó el relevo del mítico Luis del Olmo. Y ya en 2015 pasa a presentar el matinal de la COPE, donde sigue once años después al frente de su principal programa.
No sólo es hombre de radio. Lo fue de TVE, donde presentó del Telediario a Sábado Noche. Y lo es de prensa, porque escribe columnas en el suplemento XL Semanal (el que reciben los lectores de Diario de Navarra entre otros) y en el periódico ABC.
Su compromiso con la libertad le hizo blanco de las amenazas de ETA, que se terminaron materializando. El 27 de marzo de 2000, durante su etapa en RNE, recibió una falsa caja de puros, que abrió en el ascensor y que resultó ser un paquete bomba. Un atentado del que resultó ileso de milagro y que señaló la importancia de su voz en el mundo periodístico libre.
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LIBERAL Y TAURINO
Liberal, “creyente en la integridad del ser humano”, su hijo Alberto, que trabaja con él en su programa, le ha hecho un “abuelo feliz” hace pocos meses.
Entre sus amigos íntimos, uno muy especial, el rey emérito. Don Juan Carlos cenó en su casa de Sevilla en su reciente viaje a la capital andaluza para ver la reaparición de Morante de la Puebla. Y tiene escrito un libro con las memorias de Don Juan Carlos, donde el periodista ha transcrito sus conversaciones con el monarca, pero unas memorias que no han visto todavía la luz.
Devoto taurino (el año pasado no faltó a la corrida en Sanfermines), enamorado de la Semana Santa de Sevilla, del mundo de las cofradías, es también un gran divulgador del Camino de Santiago, cuyos senderos ha recorrido en profundidad. Tiene fuertes vínculos con Navarra. Para empezar porque su primera mujer, la presentadora Mariló Montero, con quien tiene dos hijos, es estellesa y lo introdujo en los paisajes y las gentes de su tierra. Y porque también suele celebrar su cumpleaños (el 8 de julio) en su visita anual a los Sanfermines, como taurino y como gran aficionado a la gastronomía. Este año, previsiblemente, su visita a Navarra se adelanta. Será para recibir el premio José Javier Uranga.