Concierto
Nil Moliner convierte el Arena en un foco del buen rollo
Unas 9.000 personas cantan y bailan con el artista catalán, que sorprendió con un espectáculo cercano al público
Actualizado el 22/11/2025 a las 23:09
Era curioso ver cómo se entrecruzan tantísimas personas en tan corto espacio de tiempo y en unos centenares de metros unos salían con caras largas por la derrota de Osasuna y otros entraron a ver a uno de los artistas que en este momento desarrolla un estilo con unos mensajes de mayor buenrollismo y vitalidad, puras ganas de vivir. Nil Moliner volvía a Pamplona, la ciudad que siempre le ha tratado bien... recordamos los llenos del año pasado en la sala Zentral en dos días consecutivos y después su primera vez en el Arena. Y justo aquí ha querido terminar su gira
'Lugar Paraíso Tour'.
El tirón de este artista sigue creciendo y la verdad es que el directo que trajo al Arena se puede resumir en dos palabras: bonito espectáculo.
Una puesta en escena atrevida y con un principio muy espectacular en el que diferentes golpes de luz se iban intercalando con diferentes golpes de ritmo y de sonido. 'Mi religión' abrió las expectativas de lo que podría ser un concierto cargado de buenas sensaciones, buenos sentimientos y en palabras de Moliner "para disfrutar de la noche, de la música y de la vida". Tanto el artista de Saint Feliu de Llobregat como sus músicos iban vestidos en blanco y negro y él por supuesto luciendo su gorrita. El escenario no solo estaba en dos alturas sino que además desarrollaba una buena pasarela para meterse en parte de la pista. Era el motivo más espectacular. Los elementos visuales eran sobre todo motivos geométricos con multitud de colores que se iban sucediendo a diferentes alturas columnas de leds para trenzar multitud de juegos y de efectos. Y de pronto en la parte de atrás cerrando todo el escenario una pantalla enorme de vídeo que a veces se partía hasta en tres verticales. Con estas claves y con un sonido brillante, bien equilibrado en frecuencias, con detalles y muy medido en la cantidad de volumen se fueron sucediendo 'Dos primaveras' y su letra tan positiva: "Bésame en mitad de la tormenta, Bésame toda la noche, Bésame y cúrame las penas, Todas las penas" o 'Me quedo'.
Haciendo salsa, recorrió la pasarela central pertrechado a sus espaldas por los dos vientos trompeta/trombón- y por el bajo y la guitarra eléctrica. Ganas totales de fiesta que se fueron sucediendo durante toda la velada. Para que la música de este enamorado de la vida se fuera llenando de sonidos no solo de salsa sino también de África e incluso pop salpicado de muchas influencias, se los llevó con formato de charanga hasta la mitad de la pista rodeado de sus músicos que aparecieron sorpresivamente entre el público. Momentazos en los sonaron 'Mi bandera', 'Mejor así', 'Por última vez'.... El concierto se iba sucediendo a ritmo de capítulos tal y como aparecían en enormes letreros en las proyecciones a fondo de escenario. Nil Moliner, el hombre vital, que a lo largo de su carrera ha hecho cientos de versiones de la mayoría de los mejores artistas de pop y de rock de España. Todo eso lo hizo realidad en vídeos de las versiones hasta que apareció en el centro de la pasarela haciendo -y ya en directo- versiones de Fito en un auténtico homenaje que hizo a guitarra y voz a la música del bilbaíno... Polifacético, multicultural, un auténtico camaleón de la música.
Este fue el momento más íntimo de toda la velada, en el que se acercó a todos sus recuerdos de todos aquellos artistas que le han inspirado.
Y después la sorpresa fue la aparición en el escenario también en la pasarela de Íñigo, de ETS. Hicieron un dúo en euskera de una de las canciones de ETS que tuvo un final feliz porque Iñigo reconoció la sensibilidad de Nil para cantar también en euskera.
La siguiente sorpresa nos trajo a Nil tocando a guitarra y voz en el borde de la pasarela pero con un cuarteto de cuerda que estaba situado en las caras más altas a ambos lados, contrabajo y viola en un lateral y en el otro chelo y violín en el otro lateral. Espectacular ese 'La última vez' . Las sorpresas no terminaban porque se iluminó de nuevo el escenario y en todo él se desplegó un coro. Nil se les unió para dar un punto muy épico a la canción 'Mejor así'.
Después de tantas sorpresa volvió al formato de fondo de escenario con los músicos aunque sin dejar de deslumbra por ejemplo por imágenes de su rostro gracias a una cámara de tipo gran angular GoPro que llevaba adosada a la empuñadura de su micrófono. Era otro momento salsero con 'Enséñame '.
Aquello ya era pura locura que iba de sorpresa de sorpresa porque volvió de nuevo a bajar del escenario para cantar con la gente que participaba y a la que pasaba el micrófono para que se unieran a la interpretación.
En varios momentos de la canción hubo despliegue de cañones de fuego pero este final fue apoteósico con una lluvia de confetti que no terminaba de caer. Nil no paraba de exigir y cuando en el siguiente tema la gente no dio todo el nivel de energía que él quería, paró todo y volvió a repetir -de buen rollo- para terminar de lanzar a la guerra a la concurrencia con un 'vamos, Iruña de mi corazón '. Este camaleón de la música se lanzaba ya a tumba abierta haciendo pop latino, salsa, pop-rock... de todo con una actitud envidiable y pleno de energía.
Y así llegó el momento de uno de los temas más conocidos de su discografía, ese 'Soldadito de hierro'... que hizo del Arena un coro absoluto.
La locura se había desatado hacía mucho tiempo en semejante directo loco pero ciertamente no paraba de crecer y así llegó otro de sus temas más conocidos 'Libertad'... "Soy como el aire que va a toda velocidad, solo estoy yo y mi caminar. Soy como el cielo que revienta de repente, una explosión, una bomba nuclear". Músico desatado pidiendo la adhesión absoluta de cada uno de los presentes, decidió que la próxima canción fuera un auténtico refugio para todos aquellos que se sienten solos en el mundo a los que les dijo que existe la ayuda de los profesionales para que no caigan en un pozo profundo pero que también los mensajes de la música ayudan. Fue el gran momento de 'Ara' que cantó en catalán con ese final en castellano que dice: "Deja de hacer el idiota y haz saltar la alarma..."
El concierto llegaba a los 90 minutos y así se retiraron por primera vez.
En el oscuro se volvió a escuchar su voz en un mensaje que hablaba de la importancia que había tenido para él vivir para la música, vivir para recordar el nexo... ese que tiene con todas las personas que ya se han ido de esta vida. Peldaño a peldaño Nil iba desgranando un directo que era un puro espectáculo original lleno de momentos emocionantes y espectaculares. Eran los momentos de 'Ha pasado algo'. Los seis cañones de juego lanzaban sus reactivos de calor hacia el techo mientras toda la gente en el Arena unánimemente, daba saltos sin parar mientras coreaba ese "Si cambia de expresión y no dice nada, dudo de mi nombre y no puedo escribir. Solo pienso en ti, no quiero cosas raras".
Nil confesó que tenía ganas de cantar una canción nueva, "No vamos a esperar a su estreno que será dentro de un mes... Estamos en Iruña y aquí siempre me pasan cosas especiales. Para mí ya no es que sea mi segunda casa, es como si fuera la primera. Y así interpretó 'Me acuerdo de ti' con un coro realmente cantable. La locura seguía desatada y así sonó 'Tu cuerpo en braille', con lanzamiento de serpentinas incluidas. Fiesta, fiesta y fiesta. Era la locura disparada. Y la comunión total del artista con el respetable. Momentos para 'Vuela alto' por un tremendo lanzamiento de confeti en dos zonas de la barra arena y una gran despedida de Nil que hizo pasear a sus músicos por toda la pasarela, para bailar todos juntos mientras el exterior del público saltando y saltando, igual que el público.
Directazo y éxito total de un artista camaleónico, vitalista y lanzado al éxito multigeneracional.
