La noche pierde a su DJ más fiel medio siglo después

Tras 49 años trabajando como residente en discotecas y ‘pubs’, la mitad de ese tiempo en los navarros Zona Límite y Negro Zumbón, Pedro del Cura (P.Dro D.J.) se retiró el pasado verano

El guipuzcoano Pedro del Cura Torres, conocido como P.Dro D.J., reside en Huarte desde los años 90.
AmpliarAmpliar
El guipuzcoano Pedro del Cura Torres, conocido como P.Dro D.J., reside en Huarte desde los años 90Eduardo Buxens
El guipuzcoano Pedro del Cura Torres, conocido como P.Dro D.J., reside en Huarte desde los años 90.

CerrarCerrar

Javier Estévez

Actualizado el 19/11/2025 a las 10:00

Pedro del Cura Torres tenía 17 años cuando empezó a trabajar en el guardarropa de la discoteca Laiken, en Irún (Guipúzcoa), en las sesiones del domingo por la mañana, para mayores de 16. “El que estaba de 'disc jockey', cuando ponía las canciones lentas, se solía ir a bailar con la novia, así que yo tenía que sustituirle y estar pendiente de que no bajara la dueña, que solía estar en la taquilla. Cuando bajaba, ponía una canción clave —'Angie', de The Rolling Stones— y el 'disc jockey' venía dando la vuelta, como si volviese del baño”, relata Del Cura (Irún, 9 de abril de 1958).

Pero una mañana del verano de 1976, cuando el ahora vecino de Huarte acababa de cumplir 18 años, el DJ habitual de Laiken, José, no acudió. “Había un problema. ¿Quién iba a poner la música? Y dije: ‘Yo ya sé cómo funciona esto’. La dueña me preguntó que cómo había aprendido y le respondí que José me había enseñado algunas tardes”, recuerda con una sonrisa pícara Del Cura, que asumió el puesto de José como DJ residente e inició así una carrera de casi medio siglo, que acabó el pasado verano y que la mitad de ese tiempo se desarrolló en discotecas y 'pubs' de Navarra.

Bajo el nombre artístico de P.Dro D.J. hizo Del Cura de su 'hobby' un trabajo. “A mí la música me ha gustado siempre desde pequeño, pero más que eso me ha gustado siempre compartir”, asegura. Y así lo hacía con las personas de su entorno. “Cuando venía algún amigo a casa, entrábamos a mi cuarto y empezaba a ponerle música”, explica Del Cura, que se confiesa amante del rock, mientras hace memoria. Tenía “13 o 14 años” por aquel entonces. Fueron los primeros contactos con lo que terminó siendo su profesión, que en los primeros años ejerció durante los fines de semana; entre semana hacía labores de carpintería.

Así fue hasta que Del Cura tuvo que marcharse a Madrid para realizar el servicio militar. Ese tiempo le apartó de la carpintería, aunque no de la música. En sus fines de semana libres regresaba a Irún para tocar en Old Tavern, un 'pub' que acababa de abrir un amigo suyo y donde no solo demostraba sus habilidades musicales, sino también humorísticas. “Solo tenía un tocadiscos, así que entre canción y canción hablaba por el micrófono. Normalmente contaba chistes”, rememora P.Dro D.J., que tras completar el servicio militar y volver indefinidamente a la localidad fronteriza continuó yendo al 'pub' “sin compromiso”. “Me divertía mucho”, afirma.

Y ahí se gestó el siguiente paso en su carrera, cuenta: “Me conoció un señor que tenía una discoteca y le gustaba mi rollo, la manera en que elegía la música. Se creaba muy buen ambiente en el 'pub'. Me dijo: ‘Tú tienes que venir a trabajar conmigo’. Y me convenció”. Así dio P.Dro D.J. el salto a Gwendolyne, también en Irún, donde se quedó “todos los años 80” haciendo sesiones de tarde y noche de martes a domingo. “Cuando cerraban los bares, los trabajadores iban a la discoteca y se hacía ambiente. Y el fin de semana estaba a tope”, recuerda el DJ, que hizo carrera “en la música electrónica, el progresivo y el trance”. El negocio de Gwendolyne iba bien, y prueba de ello es que el mismo hombre que abrió a P.Dro D.J. las puertas de la discoteca de Irún, conocida hoy como Zona Límite, confió en él para inaugurar la nueva gerencia de la discoteca Rodas, en Huarte.

"ME GUSTÓ MUCHÍSIMO EL AMBIENTE DE PAMPLONA"

“Vine aquí en principio solo para ponerla en marcha, un par de meses, pero entonces estaba soltero y sin compromiso y me gustó muchísimo el ambiente de Pamplona. Estaba viva a principios de los 90, todos los días por la noche había ambiente”, recuerda P.Dro D.J., que fue 'disc jockey' en Rodas después cambió el nombre a Límite y en 1992, a Zona Límite, explica el profesional durante diez años, hasta que la cerraron para derribar el edificio y construir un supermercado. Le ofrecieron volver a Irún, pero ya se había casado y tenía dos hijas, así que decidió quedarse en Navarra. Y encontró trabajo en el barrio de San Juan, en el 'pub' Negro Zumbón.

“Ahí estuve 15 años. Era un 'pub' grande, casi del tamaño de una discoteca pequeña, y trabajaba todos los días menos los lunes, que tenía fiesta. Si te gusta, no es cansado, pero cuando va pasando el tiempo ya se te va haciendo un poco más pesado”, sostiene el 'disc jockey'. Pero el Negro Zumbón también cerró, y fue cuando decidió volver a la Zona Límite de Irún, donde trabajó cuando era Gwendolyn. “He estado diez años yendo y viniendo los fines de semana”. Hasta el pasado mes de junio, que P.Dro D.J. decidió poner fin a 49 años de carrera como residente en 'pubs' y discotecas. “En realidad he estado 50 años naturales, porque empecé en 1976 y acabé en 2025”, ríe.

Aunque es una retirada a medias, porque Del Cura promete seguir disfrutando de la música y, sobre todo, hacer “cosas específicas” para seguir compartiéndola: “Esto es como los cantantes. Miguel Ríos o Sabina se han retirado treinta veces y la gente piensa que vuelven por dinero. Yo creo que no, que pueden vivir tranquilamente sin hacer más canciones, pero el calor del público, que te aplaudan... Llevas el gusanillo dentro”.

Del tocadiscos al ordenador

“Los medios que se usan ahora no tienen nada que ver con los de cuando yo empecé”, asegura el DJ. La carrera de P.Dro D.J. inició con tocadiscos, “que eran muy difíciles para ajustar velocidades”, continuó con platos Technics, “que son los que usan los DJs que todavía siguen poniendo música con vinilos”, prosiguió con CDs y finalizó con ordenador. “Cuando vi por primera vez poner música con un ordenador, pensé que yo nunca lo haría. Hasta que dejaron de fabricar vinilos”, explica.

HOMENAJE
El sábado 22, a partir de las siete de la tarde, P.Dro D.J. recibirá en la Sala Bohemian de Pamplona un homenaje para celebrar su medio siglo como disc jockey residente en Huarte —en la discoteca Rodas, que después fue Límite y durante sus últimos años cambió a Zona Límite—, en Pamplona —en el pub Negro Zumbón— y en Irún (Guipúzcoa) —primero en Laiken y después en Gwendolyne, que terminó siendo Zona Límite—. Durante el evento, P.Dro D.J. ofrecerá una sesión de música de los años 90.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora