Hollywood en el Camino de Santiago: así fue la mirada de Martin Sheen y su hijo de Roncesvalles, Esteribar y Torres del Río
El rodaje de The Way convirtió Navarra en un plató y dejó recuerdos imborrables entre vecinos y peregrinos


Publicado el 13/10/2025 a las 14:30
En 2009, Roncesvalles, Esteribar y Torres del Río se convirtieron en escenarios de cine. Hasta allí viajaron Martin Sheen y su hijo, Emilio Estévez, para rodar 'The Way', una película ambientada en el Camino de Santiago que aún hoy muchos recuerdan no solo por lo que mostró en pantalla, sino también por la cercanía y calidez de sus protagonistas en Navarra.
La magia del cine transformó por un día el hotel rural Akerreta, en el valle de Esteribar, en un albergue improvisado. Una escena que apenas dura unos minutos llevó toda una jornada de rodaje. Allí, entre platos de sopa fría y bandejas interminables de jamón y queso, un grupo de jóvenes navarros compartió mesa con Sheen y el resto del reparto.
El vínculo fue inmediato. Tanto Sheen como Estévez se mostraron accesibles y generosos con quienes participaron como figurantes, según las crónicas de entonces. Incluso tras la jornada, varios vecinos terminaron compartiendo fiesta con parte del equipo en Villava.
El flechazo de los Sheen con Navarra había comenzado meses antes, cuando recorrieron el Camino para seleccionar localizaciones. Fue entonces cuando se detuvieron en el hotel Akerreta. No solo rodaron allí, sino que dejaron amistad: tras el nacimiento de la hija de los dueños, enviaron un regalo desde Estados Unidos.
Aunque la película recorre gran parte del Camino Francés, casi la mitad de su metraje transcurre en Navarra. Roncesvalles, con su albergue Itzandegia y la Posada, acogió algunas de las escenas más recordadas. En Aoiz, Martin Sheen se lanzó personalmente al río Irati para recuperar la mochila de su personaje, rechazando la ayuda de un doble. Torres del Río también vivió su momento de cine, cuando una vieja casona familiar se convirtió, por un día, en un albergue ficticio bautizado como Casa Santa Bárbara.
UN PROYECTO FAMILIAR
'The Way' no fue solo un rodaje, sino también un viaje íntimo. Emilio Estévez dedicó la cinta a su abuelo español y el germen de la historia nació de una vivencia real: su propio hijo, Taylor, conoció a su pareja en el Camino. Durante las grabaciones, la familia Sheen viajó unida en autocaravana, convirtiendo el rodaje en una experiencia compartida.
El equipo de rodaje, en un reportaje en Diario de Navarra, recordaba aquellos días como un auténtico peregrinaje cinematográfico, rodando siempre a la intemperie, con frío o con calor. "Fue como hacer el Camino", confesaba Toni Novella, director de producción. Y, como tantos peregrinos, Martin Sheen dejó huella en los lugares por los que pasó: de los caldos de Roncesvalles al cordero simulado en El Caballo Blanco de Pamplona.