Dolores Redondo, sobre el rincón de Navarra que ha convertido en su refugio: "Llevo una vida normal, incluso diría que aburrida"
"Salgo a pasear, me puedo cruzar con tres o cuatro vecinos y nada más. Luego voy a mi casa a escribir", describe acerca de su día a día en Cintruénigo


Publicado el 27/09/2025 a las 16:49
La escritora Dolores Redondo ha encontrado en un rincón del sur de Navarra su refugio personal, un espacio que la protege de la vorágine de la fama y que, según confiesa, le permite vivir con serenidad. "La inspiración siempre viene de lo cotidiano", asegura en declaraciones recogidas por Viajes National Geographic, recordando que en ese lugar no es autora de best sellers, sino madre, esposa, hija y amiga.
Nacida en San Sebastián, Redondo reconoce que desde niña se sintió marcada por "el misterio de las tierras del norte. El verdor de los montes, la niebla, la humedad, el mar". Esa atmósfera impregnó su infancia y más tarde se reflejaría en la célebre Trilogía del Baztan, que la convirtió en una de las escritoras más leídas de la península. Sin embargo, pese al éxito, insiste en que lleva una vida "normal, incluso diría que aburrida", porque considera esencial contar con "tu castillo, tu fortaleza, ese lugar donde estás a salvo".
Ese refugio lo encontró en Cintruénigo, un pueblo de 8.000 habitantes a orillas del río Alhama. "Vivo en un pueblo que tiene 8.000 habitantes. Veo pasar a alguna persona haciendo deporte, pero vivo en la tranquilidad. Salgo a pasear, me puedo cruzar con tres o cuatro vecinos y nada más. Luego voy a mi casa a escribir", afirma en el artículo de Viajes National Geographic.
EL PAISAJE COMO MOTOR CREATIVO
La escritora no oculta que el entorno rural de la Ribera navarra es su mejor estímulo creativo: "Tienes que intentar tener los pies en la tierra, y para ello tienes que estar preocupado por cosas de tu propio mundo. Eso enriquece lo que terminas escribiendo. La inspiración siempre viene de lo cotidiano".
En Cintruénigo, lo ordinario se funde con lo mágico: los viñedos que cambian con las estaciones, el murmullo del río Alhama, el tañido de las campanas de la iglesia de San Juan Bautista y la vida de sus plazas y terrazas. Todo ello construye un escenario que bien podría formar parte de sus novelas.
El municipio, además, es un referente en la cultura del vino. "Allí donde el vino y Venus se mezclan, tampoco suelen faltar las Gracias ni las Musas", escribió Horacio, un verso que National Geographic recuerda para subrayar la conexión entre el vino y la inspiración. Redondo misma bautizó con el nombre Heroica a un vino que aparece en su novela Todo esto te daré, tras visitar la bodega Vía Romana.