Proyecto
Refena se convertirá en un centro de gestión del patrimonio
Centralizará espacios y aliviará problemas de almacenaje


Actualizado el 23/06/2025 a las 23:09
Después de más de dos años cerrado y sin un destino determinado, el Gobierno de Navarra ha decidido que las instalaciones de Refena en Buztintxuri serán la sede del nuevo Instituto de Patrimonio Cultural de Navarra, un centro integral que por un lado servirá de almacén para la gran cantidad de piezas que apenas pueden guardar ya el Museo de Navarra, el Archivo de Arqueología de Cordovilla o el Etnológico de Estella, y por otra parte para que pueda albergar espacios de laboratorio e investigación, de formación, y también de difusión. Se trata de un proyecto a largo plazo, que incluye no solo la adaptación de las naves actuales sino la construcción en un futuro de un nuevo edificio, donde se ubicarían los archivos de la Administración foral y el Contemporáneo.
Por el momento, el Gobierno de Navarra planea una serie de estudios del edificio actual en cuestiones de seguridad o climatización, entre otros. Además, se han iniciado los trámites de consulta al Ayuntamiento de Pamplona sobre la posibilidad de tener más superficie edificable en su interior a través de una modificación del Plan Municipal. Todavía no se ha concretado la cantidad aproximada que pueden suponer estas obras.
Desde 2023 el titular del espacio de Refena es la empresa pública NICDO, la misma que gestiona el Navarra Arena o Baluarte entre otras infraestructuras. Desde sus comienzos, en 2009, había estado arrendada a la empresa Eventos Zunzarren, hasta que el Gobierno foral rescindió el contrato y pasó la titularidad a NICDO. Esto ocurrió tras varios choques entre la Administración y la empresa después de la cesión de espacio al Servicio Navarro de Salud durante la pandemia de covid, un conflicto que llegó incluso a los juzgados. Desde entonces ha estado sin ocupación e incluso el Parlamento pidió en 2024 que se estudiara su adecuación parcial como pabellón deportivo.
Ahora será la Dirección General de Cultura del Gobierno foral quien asuma este año las facultades de administración, gestión, defensa, conservación y mejora de todo el recinto y comience la adecuación de los espacios.
ALMACENAJE
Una de las necesidades que podrá satisfacer Refena es la de almacenaje. Una vez acondicionadas las naves de este nuevo Instituto de Patrimonio Cultural, aliviarán las carencias de espacio actuales para guardar piezas del patrimonio. Por un lado, se trasladarán a estos edificios las piezas que guarda el Museo Etnológico de Navarra Julio Caro Baroja que, tras su salida del Monasterio de Iratxe en 2007, se encuentra en una nave industrial en Merkatondoa (Estella) con una función meramente de almacenaje, sin posibilidad de visita pública u otros trabajos de investigación. Allí se encuentra el fondo de 17.100 piezas de que dispone el museo, además de casi 2.000 piezas del Museo del Carlismo, unas colecciones que, indica el Gobierno, “están en crecimiento por las numerosas donaciones y por las lagunas temáticas que sería necesario completar”.
Por otro lado, se trasladarían a Buztintxuri las piezas que guarda pero no exhibe el Museo de Navarra. Se estima que el centro posee cerca de 50.000 piezas de las cuales se expone al público aproximadamente un 5%. “Las características del edificio, que alberga el Museo de Navarra desde el año 1956, y el hecho de que en la reforma de 1990 no se hubiese tenido excesivamente en cuenta la cuestión del almacenamiento de los fondos no expuestos, y el impulso a las colecciones que el Museo ha tenido en las últimas décadas, han provocado que los pequeños y dispersos almacenes que tiene el Museo de Navarra en la actualidad resulten insuficientes en su capacidad”, señala una nota del Gobierno.
A estas necesidades se suma que el espacio de almacenaje patrimonial en Cordovilla, en la antigua Súper Ser, se encuentra al límite de su capacidad y con la previsión de incremento de nuevas piezas en los próximos años. Este almacén concentra en una primera planta de 1.300 m2 el material “no pesado” , además de varias estancias de trabajo, y en la baja, de aproximadamente 1.000 m2, los materiales pesados . “Resulta insuficiente para las necesidades de conservación y almacenaje del ámbito arqueológico actual en Navarra”, asegura el Ejecutivo.
CENTRO INTEGRAL
Pero más allá del almacenaje, el Gobierno se plantea que Refena se convierta en un centro integral de servicios en torno al patrimonio cultural navarro, que centralice los espacios destinados hoy a este fin. Por eso se plantea una zona de trabajo específico para los agentes del sector patrimonial, con laboratorios, salas de consulta e investigación, zonas visitables y una sala de conferencias para favorecer actividades públicas.
Más adelante, en un segunda fase, se ha pensado en la construcción de un nuevo edificio que serviría albergar el Archivo Contemporáneo y el de la Administración Foral, actualmente también ubicado en Cordovilla.
El Gobierno señala en su nota que los usos de este proyecto se han determinado tras un trabajo “de análisis y reflexión que el departamento ha llevado a cabo en torno a este espacio y a las necesidades detectadas y que vienen contemplados en el Plan Estratégico de la Cultura de Navarra 2024-2028 y como un compromiso de la Dirección General de Cultura desde el año 2023”.