Obituario
Muere a los 91 años el excampeón de ajedrez navarro José 'Pepe' Leuza García
Ganó el Campeonato Navarro de Ajedrez durante casi 8 años consecutivos: de 1962 a 1970, con excepción del 67, y se enfrentó a Garri Kaspárov


Actualizado el 20/06/2025 a las 20:30
El excampeón de ajedrez navarro José ‘Pepe’ Leuza García falleció este viernes a los 91 años en Pamplona tras una breve enfermedad. Leuza dominó este juego de mesa estratégico considerado también disciplina deportiva durante la década de los 60 y llegó a ser ganador absoluto de la Comunidad foral casi 8 años consecutivos: de 1962 a 1970, con excepción del 67.
Leuza García nació el 24 de enero de 1934 en Madrid, aunque sus padres eran naturales de Larraga y vino a la capital navarra a la edad de 6 años. Fue aquí donde comenzó su pasión por el ajedrez, “al ver jugar a sus compañeros de aula”, tal y como reconocía el propio Leuza en una reciente entrevista en Diario de Navarra. En Pamplona estudió Contabilidad y residió hasta los 18 años, cuando volvió a Madrid para trabajar en Telefónica. En 1961 regresó a Pamplona como empleado de esta compañía y logró su 1º trofeo en el Campeonato Navarro de Ajedrez. En 1967 conoció a su mujer, la pamplonesa Genoveva Labiano Hualde (1942), con quien se casó un año después y tuvieron dos hijos: Ignacio (1969) y Margarita Penélope (1970); y dos nietos: Irene, de 18 años, hija de Ignacio; y Luis (13), hija de Margarita.
Leuza participó también en los Campeonatos de España, y se enfrentó a figuras de la talla de Antonio Medina (IM) y Arturo Pomar (GM), y en 1964 en Las Palmas de Gran Canaria obtuvo el premio a la Combatividad. El 18 de septiembre de 2004, se enfrentó en ronda múltiple a Garri Kaspárov, que visitó Pamplona por los 50 años del Club Oberena.


A continuación, reproducimos una entrevista con Pepe Leuza García publicada en Diario de Navarra el 24 de febrero de 2024 con motivo de su reencuentro con Joaquín Antúnez Riezu, otro excampeón del ajedrez navarro, amigo y rival suyo.
"AÚN ESTOY DISPUESTO A IR DONDE SEA POR EL AJEDREZ"
¿Cómo y cuándo comenzó a jugar al ajedrez?
Según recuerda, su afición comenzó con 6 años en la escuela, cuando veía jugar a sus compañeros de aula. Era un niño tímido y no pedía a sus compañeros que le enseñaran, sólo miraba. Observaba los movimientos y aprendía las reglas. Con 10 u 11 años echó por fin su primera partida y ganó a su contrincante.
¿Qué es lo que le atrajo de este popular juego de mesa o disciplina deportiva?
Lo que más le atrajo fue la complejidad del juego. Leuza siempre fue un estudioso del ajedrez, un teórico del juego. Aún ahora, a sus 90 años recién cumplidos, le encanta ver partidas en la televisión, resolver los pasatiempos ajedrecísticos de los periódicos y leer libros en los que se repasan jugadas de otras épocas.
¿Cómo pudo compatibilizarlo con trabajo y familia?
Compatibilizarlo con la familia fue difícil. “El ajedrez para Pepe siempre fue una obsesión”, relata su mujer Genoveva. “Trabajaba de 8 a 15 en Telefónica, venía a casa justo para comer y enseguida se marchaba al Casino Principal, donde se pasaba toda la tarde jugando. Cuando volvía a casa, los niños ya estaban acostados. Además, los fines de semana estaban también casi dedicados por completo a los campeonatos, así que hubo un tiempo en que yo odiaba el ajedrez”, confiesa su esposa, con la que cumplirá 56 años de casado. “Ahora ya no me importa, se entretiene mucho con él”.
¿Alguna anécdota que quiera destacar de de su trayectoria?
Recuerda una partida ‘a ciegas’ o ‘de espaldas al tablero’ hace 60 años en el bar Niza. Fue con un excompañero de Madrid que había venido de visita a Pamplona y tenía ilusión por que jugaran. El rival se posicionó de frente al tablero y Leuza, de espaldas, con un ayudante que le iba contando las jugadas de su contrincante. Al final, Leuza le dio una paliza tremenda y recuerda riendo cómo su ayudante exclamaba: “¡Bueno, pero aquí, ¿quién es el que no ve el tablero?!”.
¿En qué momento dejó de jugar al ajedrez y por qué?
Se planteó dejar de competir en 1988, con 54 años, pero tuvo “las ganas, el coraje y la valentía” de participar con 70 en una exhibición simultánea con Kaspárov. Con 80, al dejar el coche, se distanció de los jugadores del Oberena y del Casino Principal.
¿Recomendaría a los jóvenes de hoy en día que jugaran?
“No sé si recomendarlo a los jóvenes. A veces pienso que hay que dedicarle demasiado tiempo, por eso mis hijos hicieron caso a su madre y no jugaron. Sí que juego con mi nieto Luis, de 12 años. Es un hacha”.
¿Qué es para usted el ajedrez?
“No sé explicarlo muy bien. El ajedrez es una pasión, ha sido mi vida. Sé que ha restado mucho tiempo a mi familia, pero es algo de lo que me di cuenta con el paso del tiempo. En su momento, me parecía lo más normal. Fumaba mucho y dormía poco, no más de 6 horas. Era muy absorbente”.
Si volviera a nacer, ¿volvería a ser ajedrecista?
Leuza cree que no podría evitar volver a ser ajedrecista. “Aún estoy dispuesto a ir a donde sea por el ajedrez”, asegura.

