Galardones
Premio a los cineastas que acogen las historias de "los Otros"
Amaia Remírez y Raúl de la Fuente recibieron este sábado el Premio Príncipe de Viana de la Cultura en el Palacio Real de Olite

Actualizado el 15/06/2025 a las 10:57
“Los Otros”. Amaia Remírez y Raúl de la Fuente adoptaron este concepto hace catorce años. Lo habían leído en multitud de ocasiones en los libros del “maestro” de periodismo Ryszard Kapuscinski, pero cuando empezaron a preparar 'Un día más con vida', película de animación que cuenta la experiencia del polaco en la guerra de Angola en 1975, se convirtió en su eje. “Ese concepto nos parece que refleja muy bien lo que queremos hacer: conocer al otro y tratar de ponerse en sus zapatos porque entendemos la profesión como un ejercicio de empatía. Kapuscinski hablaba del encuentro con el otro, y es la clave: encontrarte de verdad con el otro, mirarle frente a frente a la altura de los ojos”, reflexionaban ambos cineastas este sábado 14 de junio. Lo hacían tras haber recibido el Premio Príncipe de Viana de la Cultura y citar varias veces en su discurso a “los Otros”. “Para que la cultura prospere, necesitamos como sociedad acoger las historias que traen los ‘Otros’, los desconocidos, los migrantes”, reivindicaron ambos, fundadores en 2009 de la productora navarra Kanaki Films y con más de diez películas en común.
En el sexto centenario del fallecimiento en Olite del rey Carlos III el Noble, las paredes del Palacio cuya construcción impulsó este monarca albergaron el acto de entrega del premio. Y al terminar discursos y fotos con familia, políticos y miembros de la cultura navarra y atender a quienes les pedían charlar unos minutos, le costó unos segundos a Remírez encontrar las palabras sobre el sentir en ese instante. “Muy satisfecha y muy honrada”, proclamó sonriente, “de haber podido estar aquí hoy y del efecto de estos premios, en cuanto a permitirte reflexionar sobre lo que estás haciendo y darte ganas de seguir tratando de hacerlo bien”. “Sabemos que estos premios ayudan a que las temáticas que hemos tratado y las que estamos trabajando tengan la visibilidad que se merecen y que necesitan urgentemente”.
Padres de Aiur y Nair, el trabajo de Raúl de la Fuente Calle (Pamplona, 1974) y de Amaia Remírez García (Pamplona, 1982) tiene “muchísimo que ver“ con la psicología y con la empatía, y lo explicaron: “Tratar de que esa persona te quiera por un rato para que quiera compartir sus secretos más íntimos y que vea en ti un cómplice, alguien que le busca con muchísima admiración, tratando siempre de mostrar la imagen más bella del ser humano”.
En realidad, “ser humano” es lo que impulsa a esta pareja que adoptó la traducción de esas dos palabras para el nombre de su productora, Kanaki —“surgió de un viaje a Nueva Caledonia, el país Kanak, cerca de Nueva Zelanda, y nos encantó el nombre”—. “Hoy más que nunca tiene sentido pensar en el ser humano con mayúsculas, pues estamos siendo testigos casi en directo de un genocidio”, señaló De la Fuente respecto a Gaza. “No debe imperar el silencio, sino que tiene que estar en todas las conversaciones; los ciudadanos debemos hacer lo que podamos para tratar de frenar esa guerra, porque muchas han sido paradas por la acción de la sociedad civil. Es un dolor fuerte el que cada día sentimos al ver que están expulsando, matando y exterminando, no solo con bombas sino de hambre, a la población civil”.
EL SENTIDO DE ESA REALIDAD
Ganadores de tres goyas, el Premio del Cine Europeo, el Platino o el Premio del Público en el Festival de San Sebastián, entre otros galardones, son autores de documentales como 'Virgen negra', sobre las niñas obligadas a casarse en Mozambique; 'Minerita', sobre el trabajo de las mujeres en la mina de Cerro Rico en Bolivia; 'Un día más con vida'; 'El infierno', sobre la vida en un centro correccional de Sierra Leona; 'Maldita', que muestra el trabajo revolucionario del cantante bosnio Bozo Vreco; o 'Los Williams', el relato deportivo y personal de Iñaki y Nico Williams.
Precisamente el cine documental les resulta “el más inmediato, el más fresco”. “La realidad es ya un material muy rico con el que trabajar”, resumió ella. “Nos gusta tratar de encontrar el sentido de esa realidad”. No eligieron dedicarse al cine documental ante otros géneros. Fue algo instintivo. “Sucede así y no te puedes negar a dejarte llevar por lo que el corazón manda. Ha habido momentos que hemos pensado en hacer ficción y finalmente nos damos cuenta de que esa no es nuestra verdad. Es sencillo: simplemente, sentir el impulso más íntimo y más real”, añadió él.
Y nunca es igual la forma en la que llegan a las historias que luego relatan. Algunas se les han ocurrido y no han podido evitar ir a por ellas, como con 'Minerita' cuando leyeron el texto de Ander Izagirre y vieron las fotos de Dani Burgui. Otras les han llegado, como 'Nömadak TX' o 'Maldita'. Y 'Un día más con vida' es una historia que nació “muy entre los dos”. “Hay que estar en cierto estado de apertura y de cierta calma. No puedes vivir estresado para encontrar historias, aunque generalmente las historias nos encuentran”, confesó De la Fuente.
De hecho, la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, se referiría en su discurso a que el trabajo de los dos cineastas “está lleno de verdad”. Les ha pasado —“y es lo más bonito que pueden decir de tu trabajo”, avanzó Remírez— que los protagonistas de sus películas les han dicho al verlas que se sienten reflejados. Les ocurrió, por ejemplo, con una protagonista con la que empezaron a trabajar en 2017 y a la que presentaron el filme en 2021 con cosas añadidas, una película en la que todavía trabajan. O cuando en Haití, tras el terremoto de 2012, hicieron tres películas y las presentaron a la audiencia de los barrios y a las autoridades y les dijeron: “Parece hecha por un haitiano”. “Te da la idea de verdad de que has conseguido ponerte en los zapatos del otro”.
Han experimentado varias veces que los protagonistas “se sienten importantes” al ser mirados, “empoderados” porque pueden ser personas en situación de exclusión que ven que “alguien que llega de lejos se interesa por su vida, no diez minutos, sino varios años”. Además, procuran que sus filmes dejen un rédito para sus protagonistas, como compensación por su tiempo, o que formen parte de campañas de activismo por la causa que cuentan. Por eso los vínculos “a veces muy fuertes” con los protagonistas, “que pueden llegar hasta la amistad, hasta casi la familia”.
Con palabras para organizaciones culturales de base, de los barrios, de pueblos pequeños, de casas de cultura, del profesorado de ikastolas e institutos; redes de bibliotecas e iniciativas comunitarias que acercan la cultura a todas y todos y que “tantas veces han programado” sus películas, quisieron “reivindicar la curiosidad, la información y la cultura frente a las apariencias”.
Agradecidos en su discurso a “los colegas profesionales” por los que estaban en Olite, el agradecimiento fue especial para el compositor Mikel Salas, los directores Natxo Leuza y Pablo Iraburu y para Josetxo Moreno y Otilio García Gobeo, “por inaugurar el cine Golem en Pamplona hace más de 40 años”.
Y hubo más nombres que citaron, los de “los Otros”, los protagonistas de sus películas: Kapuscinski; Joaquim Farrusco y Luis Alberto Ferreira; Artur Queiroz; Lucía, Ivonne y Abigail; Aminata Jalloh y Chennor Bah; Bozo Vreco... Y más agradecimientos: a los amigos y amigas que han hecho en Angola, Sierra Leona, Mozambique, Haití y Colombia, a las niñas en situación de calle, a los menores encarcelados, a militares, misioneros, activistas contra la trata, guerrilleras, mineras, raperos y madres que buscan sin descanso a sus hijos desaparecidos. “Todos nos han hecho el regalo de permitirnos contar sus vidas, sus sueños y sus luchas”.
Iñaki Alforja, realizador de documentales: “Son un referente para las productoras navarras”
“Hoy, con este reconocimiento, celebramos no solo una trayectoria profesional extraordinaria, sino un modo valiente, bello y necesario de mirar al mundo. Kanaki Films no hace solo documentales: construye puentes entre el espectador y la realidad”, inició su 'laudatio' el realizador de documentales y director de fotografía Iñaki Alforja, impulsor de la candidatura de Raúl de la Fuente y Amaia Remírez a esta edición del Premio Príncipe de Viana de la Cultura. Desde el principio cabalgó Alforja en su discurso de agradecimiento entre los elogios profesionales y personales: “Amaia, Raúl, sé que os gustará que hoy cite aquí a un periodista que es para vosotras un referente importante: ‘Los cínicos no sirven para este oficio. Las malas personas no pueden ser buenos documentalistas’. Esto escribió el maestro Ryszard Kapuscinski”.
“En un mundo saturado de información efímera, de 'clickbaits' que no llevan a ninguna parte”, criticó Alforja, “el cine documental se alza como un acto de resistencia intelectual. Investiga, profundiza, escucha y observa. Nos obliga a detenernos, a mirar con otros ojos, a entender antes de juzgar”. Esta teoría, sostuvo el realizador, la llevan a la práctica los integrantes de la productora navarra: “Kanaki Films es lo que es porque mira al mundo desde la empatía, porque pone la cámara a la altura de los ojos de quien sufre, porque no juzga, acompaña”.
No escatimó Alforja en halagos hacia el proyecto que dirigen los premiados: “Kanaki Films son un referente para todas las productoras navarras, para todas las personas que nos dedicamos al audiovisual en esta tierra”. Entre sus valores, ser “fieles a sus principios”, disponer de “mirada propia” y abarcar una extensísima variedad de temas en sus propuestas audiovisuales: “Han sabido hablar de lo que duele: la pobreza, la desigualdad, la opresión, el racismo, la violencia, la igualdad. Pero también la lucha por la libertad, la dignidad y la justicia social”.
María Chivite, presidenta del Gobierno de Navarra: “Vuestro trabajo está lleno de verdad”
“Este premio valora varias cosas: el trabajo técnico y los valores y el compromiso que a través de la obra documental trasladáis con una mirada humana y empática”, abrió María Chivite, presidenta del Gobierno de Navarra, su discurso de reconocimiento a los ganadores del Premio Príncipe de Viana 2025. Un galardón que la presidenta foral calificó de “merecido” por “la trayectoria ya consolidada” y “el trabajo coherente y profundamente humanista y ético” de Raúl de la Fuente y Amaia Remírez.
El nombre de la productora cinematográfica que dirigen De la Fuente y Remírez, Kanaki (‘ser humano’ en la lengua kanak de Nueva Caledonia), es “toda una declaración de intenciones” sobre la que Chivite, al igual que Iñaki Alforja y los premiados, puso el acento: “Como decís en vuestra manera de presentaros como empresa, lo que de verdad importa no es contar historias, sino saber cómo contarlas de una manera única y emocionante que conecte y mueva a la audiencia”.
Así lo han hecho durante años todos los integrantes de Kanaki Films, recordó la presidenta. “Nos acercáis a esas historias que a menudo quedan ocultas y lo hacéis desde el respeto, la integridad y la dignidad. Porque vuestras creaciones no son simples narraciones de hechos, son retratos de personas a menudo ajenas a nuestra cotidianidad”, refrendó Chivite.
“La verdad es incómoda para quienes quieren ocultarla, pero es necesaria en una cultura democrática”, continuó la presidenta, que llamó a la cultura a seguir “poniendo la verdad, por dura que sea, en el centro no sólo de la creación artística, sino del propio debate público”. Una búsqueda de la verdad que es seña de identidad de la carrera de ambos cineastas y que Chivite les agradeció: “Raúl, Amaia, vuestro trabajo está lleno de verdad, una verdad sustentada en el testimonio, en la pura realidad, en lo que hay ahí fuera, más allá de nuestro espacio de confort”.