Amparanoia, ante su concierto de Pamplona: "Nunca me pongo cabezota con la vida"
Habitual de los escenarios navarros, esta "pionera del mestizaje musical" vuelve este sábado a Zentral (19h) con la gira de su último disco: ‘Fan fan fanfarria’ (2024), los nuevos singles de 2025 y todos sus ‘hits’


Actualizado el 25/05/2025 a las 01:31
Amparanoia es el nombre del grupo formado en 1996 por Amparo Sánchez Pérez (Jaén, 1969), cantante, compositora, música, escritora y productora española, feminista y “pionera del mestizaje musical”. Ha visitado Navarra más de una docena de veces y regresa este sábado 24 de mayo a Zentral (19h) para presentar su último disco, ‘Fan fan fanfarria’ (2024)- una colección de 10 canciones en las que versiona algunos de sus éxitos en una mezcla de metales, percusión, djs y bases electrónicas con aires balcánicos y festivos-, sus nuevos singles de 2025 y sus temas de siempre.
¿Cómo surge ‘Fanfarria’, la enésima reinvención de Amparaonia?
El álbum salió el año pasado de la mano de Amparaonia y la charanga zaragozana Artistas del Gremio. Las nuevas versiones tienen como complemento una base electrónica, que es la propuesta de Amparanoia de estos años, y también un arreglo con charanga o fanfarria, pero conservando la parte acústica y el sonido característico de Amparanoia.
¿Cómo contactaron entre sí?
Gracias al “algorritmo”, como digo yo. Estábamos trabajando en mi equipo de Amparanoia una nueva revisión de los temás más clásicos del repertorio, dándoles este toque electrónico y yo pensaba... ‘Ay, me encantaría tanto unir esto al sonido de la charanga, de la música popular...’. Y yo creo que fue el algorritmo el que me leyó el pensamiento porque de pronto me aparecieron estos chicos, que estaban tocando en la calle, con una estética neopunk, muy deconstruida, con minifaldas, medias y todas esas cosas... Entonces le di al audio y curiosamente tocaban una versión de Rage Against the Machine -un grupo de los 90 que me encanta- pero a su estilo, en modo charanga. Había gente de todas las edades y, bueno, me parecieron unos genios. Ahí mismo me convertí en su seguidora y al poco les escribí para decirles que me encantaba su rollo y que teníamos que juntarnos a ver qué pasaba.
Y pasó lo del disco...
La primera invitación fue encontrarnos en un estudio en el País Vasco para hacer una versión de ‘Mi genética’, una canción del álbum ‘Hipnosis Colectiva’ (2021), que es el anterior a ‘Fanfarria’. Hicimos esta versión y la verdad es que la parte musical fue increíble, pero la parte personal fue más increíble aún. A raíz de eso, los invité a un concierto en Granada como teloneros y, de pronto, una vez allí se suben a tocar conmigo y, sin haber ensayado nada, interpretan todos mis temas. En fin, me llevé una sorpresa muy grata. De ahí nació la idea del disco. Ahora estoy muy contenta tanto el resultado del álbum como con la experiencia de tocar juntos en directo. Ellos son 10 y nosotros 5, o sea, que estamos 15 músicos sobre el escenario. A Pamplona no vienen, porque están celebrando su 20 aniversario y hay muchas fechas que ellos ya tenían reservadas de hace tiempo, así que en unos conciertos de la gira coincidimos y en otros, no.
¿Cómo está funcionando el tour?
Estoy muy contenta con la acogida de la gira y del disco, del que estamos recibiendo muchos pedidos de distintos países. Los conciertos además son intergeneracionales. Vemos a gente de más de 50 años y también a gente muy joven que se une a nuestro proyecto. Y muchísimas mujeres...


Claro. En 2020, usted se convirtió en un símbolo de la lucha contra la violencia contra la mujer al lanzar el disco BSO ‘La niña y el lobo’, basado en un libro autobiográfico homónimo de 2014, donde abordaba el maltrato machista que experimentó y superó en persona...
Lo hice para que pudiera servir como historia de superación a esas mujeres que vivían esa misma situación que yo viví y que mantuve oculta mucho tiempo. Una madre adolescente con un primer amor, donde aparece primero la violencia verbal y psicológica, y luego la física. Es necesario que se quieran ellas mismas y, si hay hijos, pues que piensen también en los hijos, para que puedan vivir en un hogar, y con un ambiente de paz y de amor, que es lo que todos deseamos. Cuando salí de esa situación, seguí trabajando, desarrollándome, tuve otro hijo, en fin, me han pasado otras cosas... Ahora, somos una familia de tres. Yo soy padre y madre, y tengo dos hijos, con los que trabajo en el sello discográfico propio, Mamita Records, y también en los directos.
En 2008 disolvió Amparanoia para iniciar una carrera en solitario, aunque retomó el grupo en 2017 con ‘El coro de mi gente’ y la colaboración de artistas y amigos como Fito & Fitipaldis, Macaco, Manu Chao o Fermin Muguruza...
Había entrado en una dinámica en la que me pasaba 11 meses al año de gira, fuera de mi casa, y necesitaba parar y hacer otras cosas que no fueran solamente discos, conciertos, giras, viajes... Ahí empecé a escribir mi primer libro, ‘La niña y el lobo’ y mi carrera como solista, porque ya estaba componiendo temas que no encajaban en el repertorio de Amparanoia por su profundidad, reflexión, temática... Ahí creé también mi propio sello discográfico. Pero en 2017, cuando se cumplían veinte años del primer disco de Amparanoia, ‘El poder de Machín’, me propusieron reunir de nuevo a la banda y montar el repertorio. Lo que iba a ser algo puntual se ha ido alargando y me he dado cuenta de que ahora puedo compaginar mis dos facetas de una manera equilibrada.
¿Cómo ha evolucionado musicalmente en todo este tiempo?
Creo que a mejor. Me gusta mucho más mi timbre de voz ahora. La siento más madura, más formada, con más profundidad. También he mejorado en el nivel de composición, pues voy más directa hacia lo que quiero. Hay una profesionalidad en la creación de canciones y aunque soy muy perfeccionista y meticulosa y le doy mil vueltas a todo, las letras, las melodías..., al final, lo que me interesa es comunicar, transmitir mensajes y unir canciones a mi repertorio ya tan legendario y conocido, canciones que puedan encajar bien. El público que venga mañana al concierto de Pamplona verá qué bien se entrelazan los temas antiguos con los nuevos... Así que, para mí, hay una evolución positiva.
Más de doce visitas ha realizado a Navarra. ¿Guarda algún recuerdo especial de sus conciertos aquí?
Tengo muy buenos recuerdos de los inicios, porque en la primera etapa de Amparanoia venían con nosotros Piluca Terremoto, una cantante de Pamplona, y Tonino Carotone, también muy vinculado a Navarra. Son recuerdos maravillosos a nivel musical, pero también personal. Recuerdo un concierto mítico en los Sanfermines de 2017, donde denunciamos las agresiones sexuales y deseamos que pasáramos la fiesta en paz y alegría, y hubo una respuesta fantástica por parte del público. Los Sanfermines son una locura total de gente y de energía fiestera, positiva, alegre. Cuando uno está en el escenario y ve a todo el mundo de blanco y con los pañuelos rojos, te sube una emoción tremenda porque te sientes parte de la fiesta y de sus celebraciones. Con Pamplona tengo una conexión y un cariño especial. ¡Ah! Y también recuerdo que en nuestro primer álbum grabó Fermín Goñi, un trompetista y músico buenísimo de Pamplona.
Y para vivir, ¿cuál es su filosofía?
Nunca me pongo cabezota con la vida. Cuando algo no sale o no termina de salir, pienso que no está para mí y entonces no es mío. Por otro lado, creo también en la magia de la vida, de los encuentros, de la sincronía de lo bueno... Estoy agradecida de tantas cosas buenas que me pasan... y, sobre todo, de tantos años en esta profesión.

