Curiosidades

La expresión que enamoró al desaparecido Mario Vargas Llosa durante su viaje por tierras navarras

El escritor recorrió en 2002 la Comunidad Foral junto a su mujer Patricia Llosa

Fotos de los seis viajes de Vargas Llosa a Navarra.
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Mario Vargas Llosa y su mujer, durante una de sus visitas a Navarra
Fotos de los seis viajes de Vargas Llosa a Navarra.

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Diario de Navarra

Actualizado el 01/08/2025 a las 16:22

Mario Vargas Llosa tuvo en vida todos los reconocimientos posibles a su carrera, del Premio Nobel al Príncipe de Asturias de la Cultura o el Premio Cervantes. Fue, sin duda, el último gigante del boom de la literatura latinoamericana. Y como todo gran creador literario, siguió conservando a lo largo de toda su existencia una inmensa curiosidad por las palabras.

Una muestra cercana nos la ofrece la expresión típicamente navarra que le encandiló al escritor en uno de los seis viajes que realizó a lo largo de la Comunidad foral. 

Fue en junio de 2002, cuando viajó de norte a sur por toda Navarra para conocer sus paisajes y su historia junto a su mujer Patricia Llosa. 

Del verdor húmedo del Señorío de Bértiz al paisaje desértico y desnudo de las Bardenas Reales. Este último rincón, un gran Parque Natural de casi 42.000 hectáreas y Reserva de la Biosfera, le recordó al desierto de Atacama en su Perú natal. 

Posó incluso frente al célebre Castildetierra, el cabezo más típico y fotografiado de este paraje natural hoy convertido en un gran reclamo para el turismo interior.

Juan Ramón Corpas Mauléon, escritor, médico y entonces responsable de Cultura, hizo de guía del escritor en ese viaje. Y recuerda la sorpresa de Mario Varga Llosa al escuchar una término de Bardenas. La palabra congozantes, “ese término que define a los pueblos y comunidades con derecho al disfrute de este territorio mágico” según señala Corpas. “¡Congozantes, qué hermosura!, congozantes, repetía una y otra vez con el alborozo de un niño que acaba de encontrar un tesoro. Amante de las palabras, recogió la voz “congozante” como un regalo inolvidable, como una epifanía”” rescata el guía Juan Ramón Corpas de los recuerdos de esa jornada con Mario Vargas Llosa. 

Al parecer, al escritor peruano el término le evocaba la figura de dos amantes, pero no podía imaginar que tuviera un significado con efectos jurídicos.

Y es que se denomina congozantes a las 22 entidades que componen la Comunidad de Bardenas Reales y son las que disponen del derecho de uso sobre el territorio, antigua propiedad real en el medievo. La comunidad es un ente de Derecho Público con personalidad propia y está compuesta por 19 entidades locales de la zona y además dos valles pirenaicos (el valle de Roncal, que fue el primero en tener derecho de uso en Bardenas, y el de Salazar) y un monasterio (el de la Oliva). Se rige por unas Ordenanzas y una Junta General (que preside José María Agramonte) que sigue administrando hoy el uso del territorio. Las 22 entidades congozantes son: Arguedas, Buñuel, Cabanillas, Cadreita, Caparroso, Carcastillo, Corella, Cortes,Falces, Funes, Fustiñana, Marcilla, Mélida, Milagro, Monasterio de la Oliva, Peralta, Santacara, Tudela, Valtierra, Valle del Roncal, Valle del Salazar y Villafranca

DESDE CUÁNDO SON CONGOZANTES LAS 22 ENTIDADES

Las 22 entidades administrativas que ejercen el aprovechamiento de las Bardenas, llamadas congozantes, recibieron de la Corona el derecho de disfrute del territorio en distintos momentos históricos, entre los siglos IX y XVII, y por distintas razones. Las concesiones son de los reyes de Navarra hasta el siglo XV y de los reyes de España en el siglo XVI. Así, la Corona otorgó los derechos de disfrute a las siguientes localidades y entidades:

Para repoblar territorios y localidades tras la conquista a los musulmanes:

- Tudela, en el fuero de Sobrarbe por Alfonso el Batallador (117).

- Arguedas, por don Sancho y don Ramiro, reyes de Navarra y Aragón (1902).

- Valtierra, por el fuero de Sobrarbe.

- Cadreita, por el fuero de Sobrarbe.

Como contraprestación por los servicios prestados al rey, generalmente en guerras:

- Valle de Roncal, por el rey Sancho García (882).

- Valle de Salazar, por los reyes Juan y Catalina de Albret (1504).

- Caparroso, por doña Leonor (1472).

Como ratificación de antiguas costumbres mediante por Privilegio real:

- Carcastillo, por el Príncipe de Viana (1443).

- Buñuel, confirmados por sentencia de las Cortes del Reino (1541).

- Cabanillas, por la misma sentencia que Buñuel.

- Mélida, concesión del gobernador del reino, Francisco Robray, confirmada por los reyes doña Catalina y don Juan de Albret (1498).

- Villafranca, por el Príncipe de Viana (1143).

- Monasterio de la Oliva, la concesión consta en la que se hizo a la localidad de Carcastillo.

- Corella, concesión de Felipe IV en 1630.

- Milagro, concesión de Felipe IV en 1650.

- Fustiñana, real despacho de Felipe IV en 1664.

- Santacara, real despacho de Felipe IV en 1664.

- Cortes, real despacho de Felipe IV en 1664.

- Marcilla, real despacho de Felipe IV en 1665.

- Peralta, real despacho de Carlos II en 1693.

- Funes, real despacho de Carlos II en 1693.

- Falces, privilegio de Carlos II en 1693.

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