Música
Anecdotario salvaje del rock: cuando Keith Richards (The Rolling Stones) defendió a Mick Jagger con su guitarra
Ocurrió el 18 de diciembre de 1981, durante la gira estadounidense del disco 'Tattoo you', cuando un fan apareció por sorpresa en el escenario. Richards le golpeó con su guitarra Telecaster y continuó tocando 'Satisfaction' tras el incidente


Actualizado el 24/07/2025 a las 15:43
Allá por 1981, la banda británica The Rolling Stones cabalgaba impetuosa en la gira estadounidense del disco “Tattoo you”, el 18º de su inmortal trayectoria. El grupo había superado dos décadas llenas de éxitos, excesos y no pocas trifulcas entre sus integrantes.
Aquel disco abría con la poderosa “Star me up” –maravilloso el videoclip con Mick Jagger contoneándose en chándal– y contenía una canción poco conocida y reconocida, pero sutil y excelente, interpretada vocalmente por Keith Richards y con ese estribillo de “she’s my little rock and roll” que se te queda en las meninges y que puso banda sonora a la película de 2012, “Argo” (Ben Affleck)
Decimos que es 1981. The Rolling Stones actúa en Hampton, Virginia (EE UU). Es la noche del 18 de diciembre. Son los tiempos en los que Jagger adoptó la estética de los uniformes de los equipos de fútbol americano. Mallas ajustadas, torso desnudo y una capa con las banderas estadounidense y británica.
Sonaban los acordes de ‘Satisfaction’. El público aúlla enfervorecido. Es uno de los grandes hits de la banda y uno de los riffs más sencillos y efectivos de la historia del rock and roll. Los globos vuelan sobre el escenario. Los Stones, flacos y malditos, tocan entregados.


De pronto, alguien aparece del fondo del escenario. Jagger no es consciente de lo que ocurre. Pero sí Keith ‘Kiz’ Richards, que ni corto ni perezoso empuña su Telecaster a modo de bate de béisbol y le propina un 'guitarrazo'. Tras un brevísimo forcejeo, el fan desaparece por un lateral del escenario y el bueno de Richards continúa con el concierto sin despeinarse.
Después, el guitarrista explicó que logró que el fan no durmiese aquella noche en el calabozo. La banda apenas dio importancia al episodio, que terminó sin denuncia por parte de los Stones.