Las actrices Nagore Aranburu y Anna Castillo empiezan a rodar 'Mi querida señorita' en Pamplona
La película dirigida por el pamplonés Fernando González Molina y producida por Los Javis para Netflix, devolverá varios puntos de la ciudad a su apariencia de finales de los años 90


Publicado el 03/02/2025 a las 19:00
El rodaje de la película ‘Mi querida señorita’ ha arrancado este lunes en Pamplona con las actrices Nagore Aranburu y Anna Castillo en sus papeles principales; más adelante se les unirá también el actor Paco León.
El director pamplonés Fernando González Molina se inspira en la película clásica de Jaime Armiñán (1972) para rodar una versión nueva de la historia, adaptando la mirada a los tiempos actuales. La película está producida por Suma Content, la productora de Javier Calvo y Javier Ambrossi, para Netflix.
‘Mi querida señorita’ puso la primera incursión del cine español en el tema de la identidad de género. En el largometraje, que llegó a competir por el Óscar a la mejor película de habla no inglesa en 1973, López Vázquez interpretaba a Adela, una mujer que vivía en una capital de provincia y pensaba que era lo que se tildaba como “solterona” por no ser guapa y afeitarse a diario. Hasta que el médico descubre que en realidad tiene genitales de hombre, lo que hace que se libere y empiece una nueva vida en Madrid.


La versión de 2025 estará situada en la Pamplona de finales de los 90. El rodaje ha empezado este lunes en el Casco Viejo de la ciudad, en un bar de la calle Jarauta y en el mercado de Santo Domingo, con la participación de decenas de figurantes. Hay otros puntos de la ciudad en los que tendrá lugar la grabación, después de hacerlos volver casi treinta años atrás en el tiempo. Así, hay quien se ha sorprendido en el Segundo Ensanche al ver que se abría un videoclub, el videoclub Casablanca, que no es sino un escenario más para este rodaje. También se van a “resucitar” bares emblemáticos de la escena gay de la ciudad como el M-40, un local que desde hace aproximadamente una década permanece vacío. La fachada del bar será replicada tal y como era, al igual que el local del Muscle Gym que estaba a su lado. Los interiores, sin embargo, se rodarán en decorados. Esa escena en concreto contará con presencia de 'drag queens' y decenas de personas que celebrarán la Nochevieja pamplonesa. Para la preparación de la película se han estudiado fotos de la Nochevieja de finales de los 90, del Segundo Ensanche de Pamplona de aquella época así como de las Javieradas.
Recientemente tuvo lugar un cásting para buscar figurantes. La agencia de figuración y actores YAELDEPERFIL buscaba “diversidad de perfiles, gente joven con look borroka, colectivo LGTBI, familias completas con niños y ancianos, y personas con vehículos de los años 80 y 90”.


La película original contó en su reparto con José Luis López Vázquez, Julieta Serrano, Lola Gaos, Chus Lampreave y Antonio Ferrandis. Ahora, en la versión actual González Molina contará con Nagore Aranburu, una de las actrices del momento por su papel en la serie ‘Querer’ de Alauda Ruiz de Azúa, que ha triunfado en la crítica y en la entrega de los principales premios. La serie de Movistar+ le ha ha brindado a Aranburu, su protagonista, los premios Forqué y Feroz.
Anna Castillo, por su parte, está a punto de estrenar la serie ‘Su Majestad’ en Prime Video, creada por Borja Cobeaga y Diego San José en la que interpretará a una atípica reina de España. Paco León, por último, está inmerso actualmente en el rodaje de ‘Aída y vuelta’, que retoma a los protagonistas de la serie diez años después de que acabase.
El reto para González Molina, que cuenta con el guion de Alana S. Portero, es enorme, ya que la película original de Jaime Armiñán fue elogiada en los 70 por cineastas como Frank Capra, Billy Wilder o George Cukor, quien ofreció a López Vázquez una carrera en Hollywood que el actor rechazó. Años más tarde, Dustin Hoffman reconoció que su papel en ‘Tootsie’ estaba inspirado en la Adela de López Vázquez.


Alana S. Portero firma una versión libre y que González Molina entiende como una reivindicación de la intersexualidad y el colectivo LGTBI. “Básicamente lo que hace es rellenar los huecos que la censura obligó a no contar en la película original, que es mucho más abstracta y más simbólica”, explicaba González Molina a este periódico en septiembre, cuando se hizo público el proyecto pero se desconocía aún que se rodaría en Pamplona. “La referencia asusta, lo que es verdad también es que en estos 50 años que han pasado el activismo LGTBI, la literatura LGTBI, las historias.... han cambiado tanto que, claro, la película original siendo una maravilla, hija de su tiempo, no tiene mucho sentido el planteamiento que hace respecto a la identidad; me parece muy interesante partir de ella para hacer una película sobre la intersexualidad del 2025”, añadía.