Mari Carmen Goñi, la actriz navarra que se escondía bajo las 'chiripitifláuticas' gafas de Valentina
Cristina Leza escribe para la Filmoteca de Navarra un libro sobre la actriz, locutora y la voz de 'El libro gordo de Petete'


Actualizado el 22/11/2024 a las 08:31
Fueron ocho los años que Valentina estuvo asomándose a las casas de los españoles, pero el personaje -como sus compañeros del programa Los Chiripitifláuticos- se quedó para siempre en la memoria de los que eran niños en los años 60 y primeros 70. Ahora, la periodista pamplonesa Cristina Leza rescata en un libro a la persona que se escondía bajo las características gafas blancas del personaje, un complemento que María del Carmen Martínez de Goñi compró en un mercadillo, le extrajo los cristales y decoró con su esmalte de uñas, precisamente para ocultar su timidez y evitar que le maquillaran.
La publicación se enmarca en la colección Libros de cine, con los que la Filmoteca de Navarra reconoce a los profesionales locales que han participado intensamente en el mundo del cine y que no han tenido un reconocimiento en forma de libro o publicación. “En muchos casos no hay prácticamente ni bibliografía, ni descendencia”, expone el responsable de la Filmoteca, Alberto Cañada.
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Este volumen, titulado con el nombre abreviado de la actriz, Mari Carmen Goñi, hace el número 9 de la serie pero es el primero en el que la persona homenajeada sigue viva en la fecha de publicación. Goñi cumplió el pasado 24 de octubre 96 años. Lo avanzado de su edad ha hecho imposible que se desplazara a Pamplona desde su casa en Soto del Real, donde vive con su marido, Pedro Menjíbar, y su perra Pizca, pese a que “estaba entusiasmada con la idea de volver a su tierra natal”, según explica la autora.
La hija menor de la actriz, Isatxa Mengíbar, ha hecho posible varios encuentros y ha ejercido de “cómplice” en esta tarea con Cristina Leza, quien ya escribió el primer número de la colección, dedicado a la actriz Camino Garrigó. La autora destaca la voz de Mari Carmen Goñi como su principal seña de identidad, algo que “permanece inalterable, como su sonrisa”, expone. Lo comprobó hace un año cuando recibió su último vídeo por whatsapp. “Mientras habla es pura sonrisa y esa musicalidad suya no la ha perdido, cierras los ojos y estás viéndola en la tele”, asegura.


La familia de Mari Carmen Goñi era de Ochagavía pero se habían trasladado a Pamplona cuando ella nació, en 1928. Apenas tenía tres meses de vida cuando su padre falleció y su madre, con dos niños pequeños, decidió volver a Ochagavía. Vivieron diez años en Bernabe Enea, la casa de su abuelo materno, Bernabé Loperena y Migueleiz, pero fue el abuelo paterno, Guillermo Martínez de Goñi, natural de Jaunsarás, secretario del ayuntamiento de Ochagavía y organista de la iglesia, una persona liberal que escribía en los periódicos, quien marcó a la niña y le enseñó a escoger lecturas, música y a disfrutar del monte.
En los años 40 su madre, Leonor, decide volver a Pamplona y se instalan en la calle Aralar. Con apenas doce años, Mari Carmen Goñi empieza a destacar por su voz y dicción, actuó por ejemplo recitando una poesía en la Gala de Reyes de 1941 en el Teatro Gayarre. Se matriculó en la Escuela de comercio, pero lo que a ella le gustaba era cantar. Consiguió una beca para estudiar en el Real Conservatorio de Madrid con 18 años y ya se quedó allí. Compaginó la música con el arte dramático y, tras ganar un premio de declamación, comenzó a trabajar en Radio Intercontinental como locutora. Hacía también doblaje de anuncios, entró en el cuadro de actores de la emisora y puso voz a la radionovela 'Bob y María', que se hizo muy popular. Cuando se casó le dijeron en la emisora que no podía trabajar como locutora de plantilla y la relegaron a un turno que no quería nadie. Lo denunció en magistratura (el dueño de la emisora era Serrano Suñer, cuñado de Franco) y ganó. Le dijeron que podía volver a trabajar, pero sin hablar en antena. Se fue.
En 1953 aparece en película 'Aeropuerto' y en una obra de teatro y diez años más tarde saltó a la televisión con Pilar Miró, preguntando a las mujeres que encontraba en los mercados qué hacían con los restos de comida. Después de otras programas “para mujeres” y otros programas infantiles, en 1966 el productor argentino Óscar Banegas crea a los personajes de Los Chiripitifláuticos. Y, entre ellos, Mari Carmen Goñi interpretó a Valentina, llamada así por la abuela del productor, que era “pequeña y mandona”. Ella era la que aportaba cordura en el grupo en el que también estaban Locomotoro, el Capitán Tan, el tío Aquiles y los Hermanos Malasombra. Aquel salto a la fama fue total. “Había gente esperándola en los restaurantes para saludarla y llenaban estadios con su propio espectáculo, protegidos por la Guardia Civil”, explica Cristina Leza. Ahí Mari Carmen pasó a ser Valentina para todo el mundo.


Cuando nació una jirafa en el Zoo de Madrid allí fue ella quien tuvo el honor de apadrinarla junto con Luis Sánchez Polack, Tip, y el año siguiente lo mismo con un leopardo. “Había una sola cadena de televisión, un solo programa que ver, y todo el mundo lo veía”, resume Alberto Cañada. “Al día siguiente los niños lo comentaban con sus amigos y sus canciones eran muy pegadizas, nos las sabíamos todas”, admite. “Canciones suyas como 'Un barquito chiquitito' se siguen cantando de generación en generación”, añade Cristina Leza.
Además de la televisión, Mari Carmen Goñi tuvo una importante trayectoria en el doblaje. Suya es la voz de 'El libro gordo de Petete', la de Willy Oleson en 'La casa de la pradera' o Nancy Bradford en 'Con ocho basta'. Fue directora del departamento de doblaje en Telson y su hija Isatxa heredó esa pasión, de hecho pone voz a Lisa Simpson en la versión castellana de la serie de dibujos animados.
Con cinco hijos, cinco nietos y un biznieto, después de jubilarse Goñi fue contertulia del programa de Radio Nacional No es un día cualquiera, con Pepa Fernández. De hecho, hizo mucho trabajo en la radio que es desconocido y que no se conserva.
Los Chiripitifláuticos desaparecieron de la televisión en 1974. Dieron paso a otra etapa en la programación infantil, con nuevos ídolos como Torrebruno o Los payasos de la tele.


'MARI CARMEN GOÑI'
Edita: NICDO/ Filmoteca de Navarra
Colección: Libros de cine
Número de páginas: 128
Precio: 8 euros