Nervios, ganas y mucho orden en la fila de Estopa
El concierto del dúo empezaba a las nueve y media de la noche, pero desde más de dos horas antes ya había miles de personas haciendo cola
Publicado el 28/09/2024 a las 22:02
Eran las siete de la tarde y en los alrededores del Navarra Arena se podían ver a miles de personas haciendo fila para uno de los eventos más esperados del año, el concierto de Estopa, que empezaba a las nueve y media.
Quedaban tan solo treinta minutos para que se abriesen las puertas del Navarra Arena y ya había dos colas muy claras, una de pista y una de grada en las que ya había varias personas esperando. Una de ellas era Marta López, de 16 años que iba acompañada de su madre Carmen: “Escucho a Estopa desde que nací porque mi madre es fan desde que empezaron”, comentaba la joven. La canción que Marta esperaba con más emoción era Por la raja de tu falda porque fue una de las primeras que escucho del dúo. Ellas dos iban a pista y llevaban desde las seis y media esperando. “Ha sido salir de trabajar y venir”, decía Carmen.
Esperando desde esa misma hora, pero en la fila de grada, estaba Maribel González, de 42 años, que asistió al concierto con sus amigas de la universidad. Para ella, la música de Estopa era sinónimo de felicidad. “Siempre que escucho sus primeros temas, sobre todo Como Camarón, me traslado directamente a mis años de juventud”, explicaba González.
Llegaron las siete y media y las puertas del Navarra Arena se abrieron y poco a poco las colas se fueron moviendo, aunque todavía quedaba mucha gente que no tenía prisa por entrar y hacían tiempo tomando algo. Los distintos bares de la zona estaban llenos de familias y grupos de amigos como el de Gorka Fernández, que entre risas lamentaba la coincidencia del concierto con el partido de Osasuna. “Estopa me gusta mucho pero sí que me ha fastidiado que coincida con el partido, me habría gustado verlo”, decía.
Las personas no paraban de llegar al lugar listos para disfrutar de una noche que prometía ser inolvidable. “Tengo muchas ganas de cantar las canciones a todo pulmón”, decía Daniela García, que asistió al concierto acompañada de sus amigas.
PARTIDO Y SEGURIDAD
El concierto coincidía con el partido Osasuna-Barça que tenía lugar en El Sadar y empezaba tan solo media hora antes que el concierto. Sabiendo la cantidad de gente que iba a acudir, un total de 37.200 personas, se puso en marcha un gran dispositivo de seguridad que involucró a la Policía Municipal de Pamplona, a los Forales y a la Policía Nacional.
La entrada al Navarra Arena estaba separada en dos colas con accesos en ambos lados del edificio. La cola para pista se encontraba entre el Navarra Arena y El Sadar y la de grada en la explanada del recinto de eventos. Esto facilitaba la entrada de los asistentes al concierto, haciéndola más rápida.
Sobre las ocho, la situación empezó a complicarse, ya que los asistentes al partido comenzaron a hacer cola enfrente de sus puertas de entrada, haciendo que el tránsito de personas se hiciese más lento.
