Lorenzo Silva, en Pamplona: "La guerra es una herramienta ordinaria de la construcción de la realidad humana"
El escritor abrió ayer el II Curso de Cultura Moderna del Museo de Navarra con su conferencia ‘El padre de todas las cosas. La guerra y su relato, desde Homero hasta hoy’


Publicado el 11/09/2024 a las 05:00
“Solo un 8% de los 3.500 años de historia que tiene la humanidad se han vivido en paz”. Con este sorprendente cálculo presentó este martes el catedrático de Derecho Administrativo de la UPNA, José Francisco Alenza, el II Curso de Cultura Moderna organizado por el Museo de Navarra, que en esta segunda edición lleva por título 'Hambre y crueldad. La guerra en la Edad Moderna'. “Un tema que nos llena de asombro e indignación, por las dos guerras que estamos viviendo en la actualidad -dijo sin aludir expresamente a Ucrania y Gaza-, pero que, por desgracia y teniendo en cuenta los registros históricos, parece ser el hábitat natural de la raza humana”.“Lo verdaderamente excepcional es la paz”, remarcó Alenza, para avanzar que el programa de este año lo que busca es “ayudar a comprender y reflexionar sobre esta dura realidad”.
Bajo esta premisa, fue el escritor Lorenzo Silva el encargado de llevar a cabo la conferencia inaugural del curso, que arrancó con la famosa la frase del filósofo griego Heráclito “La guerra es el padre de todas las cosas”, y que alude precisamente a la idea de que “el hecho bélico es una herramienta ordinaria de construcción de la realidad humana”, que ha estado ahí desde siempre y de “cómo la narración del combate ha venido a ser también todos estos siglos la narración de la condición humana”.
En su prolija y profunda exposición, que se compuso de dos partes, cada una de ellas de unos cincuenta minutos de duración, el autor hizo un repaso al relato de la guerra desde textos clásicos como la 'Iliada' del poeta griego Homero o la 'Historia de la guerra del Peloponeso' de Tucídides hasta autores contemporáneos que han reflexionado sobre ella como la historiadora canadiense Margaret MacMillan (1943) en su obra 'La guerra. Cómo nos han conformado los conflictos' o el ensayista español Rafael Sánchez Ferlosio (1927-2019) y su tratado 'Sobre la guerra'.
Lorenzo Silva, que tuvo ocasión de visitar en septiembre de 2023 las bases militares españolas en Irak y que dos semanas después de su visita fueron atacadas, animó a la audiencia congregada en el salón de actos del Museo de Navarra, a leer una de las excelentes traducciones al castellano de la 'Iliada', que en su opinión supera con creces a muchos de los relatos que se han escrito después sobre la guerra “por cómo se hace cargo, entre otros temas, del sufrimiento de los contrincantes, de la crueldad de la misma o de los dilemas morales que se plantean”. “No hay ninguna idealización del hecho bélico, ningún aliento glorioso, y sí una descripción casi documental del combate y de los combatientes”, precisó de esta obra con la que los niños griegos aprendían a leer, junto con la 'Odisea', y con la que construían un tipo de ciudadanía. De Tucídides, por otro lado, Silva destacó el hecho de que la 'Historia de la guerra del Peloponeso' consiguiera trascender el relato propagandístico y se preguntara por la verdadera causa del conflicto, que en ese momento enfrentó a una potencia hegemónica, como era Atenas, al desafío de una potencia emergente, como era Esparta, y en el que el autor encontró claros paralelismos con la situación actual entre EE UU y China.
Para Silva,“la dimensión humana de la guerra se echa en falta en muchos de los relatos bélicos de la Edad Moderna y la Edad Contemporánea”, aunque explicó que la reflexión filosófica sobre si “una guerra es justa o no” no es algo que pertenezca a la mentalidad antigua. “En la antiguedad, la guerra tenía que ver con la capacidad de prevalecer sobre el otro, sin más. Algo que empieza a cambiar con el cristianismo (las guerras santas o cruzadas) y la expansión del islam. Y es precisamente, cuando las guerras se hacen en nombre de un valor superior (Dios, la justicia o la razón) cuando se vuelven más inhumanas”, avanzó.
Y puso, entre otros, el ejemplo de Francisco de Vitoria y Francisco Suárez, dos de los intelectuales más brillantes de la Edad Moderna, que en un ejercicio de racionalización maquiavélica de la guerra, “acaban envileciendo hechos y herramientas”, y propugnando “un fin que justifica los medios”.
