Historias y un buen pintxo
Un retorno al Salvaje Oeste en Tafalla
En la carretera entre Tafalla y Olite se encuentra El Paso, una cervecería con una impactante decoración


Actualizado el 12/08/2024 a las 09:09
Este bar no deja indiferente a nadie que transita por la carretera entre Tafalla y Olite. El Paso, llamado como la ciudad de Texas, es un restaurante que ofrece todo tipo de comida tradicional, pero lo más impactante es su decoración. Lorena Pintea es su actual dueña, pero la idea de hacer un local de indios y vaqueros fue de su Leandro Ros, un navarro que estuvo viviendo en esta ciudad del oeste de este estado americano. “Él vivió muchas veces allí, vino con una idea y se empeñó aunque tuvo muchas trabas para hacer el local, ahora está como él lo dejó”, comentaba Pintea. Ella cogió el bar hace 14 años y ha procurado mantener la idea del creador hasta día de hoy.
Este bar de carretera es frecuentado por motoristas, que van dejando sus pegatinas en una chapa repleta detrás de la barra. “Vienen de todos los sitios de España y también de Francia, Alemania y demás. Aquí van dejando su huella”. Este tipo de local en verano tiene su temporada alta y Pintea admite que la fachada “llama la atención” de todo el que pasa. Al estar situado cerca de Olite, el tránsito por esta carretera es fluido, pero Pintea acusa también el peligro de la temporada baja: “Los inviernos son duros”.
“Últimamente las hamburguesas son el número uno”, declaraba Pintea acerca de lo que más piden los clientes. La carta tiene su fuerte en la comida tradicional dentro de un menú que no obtiene una temática determinada, a diferencia del resto del local. Se sirve una cocina casera basada en los productos de temporada, que están infundidos en gran parte por la cocina navarra. Al pasar por las dos puertas al estilo ‘saloon’ del lejano oeste, la gama de cervezas que se encuentra el cliente la variedad de cervezas es amplia, en consonancia con las nacionalidades que pasan por el bar.
Pese a en principio ser un bar de paso, no puede faltar un billar al estilo en la parte superior del bar, donde cada mesa en forma de barril está presidida por un grifo de cerveza.
Aunque solo sea para descansar un momento de un viaje en coche, el interior de este local es digno de ver y apreciar el cuidado con el que el anterior dueño y creador lo hizo en su día, con piezas atractivas piezas como carretas o botas de vaqueros.