Rutas veraniegas

Un ojo al horizonte de Pitillas

La circunvalación de la Laguna de Pitillas, una oportunidad para disfrutar de la fauna de la zona al caminar

Varios senderistas otean el horizonte en una imagen de archivo
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Varios senderistas otean el horizonte en una imagen de archivo
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Álvaro Huarte Llorens

Publicado el 10/08/2024 a las 05:00

Para realizar esta ruta no solo son necesarias unas deportivas, sino también unos buenos prismáticos, ya que la fauna que rodea esta laguna lo merece. La declarada Reserva Natural de la Laguna de Pitillas es un escenario que reúne a numerosas especies migratorias de aves y desde el observatorio, donde empieza y acaba esta ruta se podrá apreciar su vuelo según la época del año.

El recorrido consiste en un paseo alrededor de la Laguna de Pitillas, y comienza en el aparcamiento situado bajo el observatorio municipal. Se puede acceder desviándose de la carretera que une Pitillas y Santacara por una pista de corto recorrido. Una de las condiciones que debemos tener en cuenta es la discreción y silencio que debe tener con el fin de no alterar la vida de estas aves y poder disfrutarlas mejor. El trayecto sigue bordeando la laguna hacia la izquierda, hasta llegar a la zona norte.

En ella se asciende hasta llegar al mirador de la Ermita de Santo Domingo de Sabasán, al alejarse del ras del agua la perspectiva es mayor y allí, gracias a los carteles se puede conocer la historia de la pequeña ermita.

Para encarar el final de la ruta se sigue el camino por el que nos habíamos desviado para subir, y continúa bordeando la laguna hasta llegar al punto de inicio. Antes de realizarla hay que tener en cuenta que de abril a mediados de julio no podremos hacer este recorrido, pues se interfiere en el proceso de reproducción y cría de estas especies. El itinerario está marcado sobre el terreno con balizas y se debe tener en cuenta la época del año y el clima por si no se quiere manchar las deportivas con el barro.

La laguna situada en la falda de la Sierra de Ujué recoge una variedad de especies de aves y demás animales que no dejan indiferente. No solo aguiluchos, garzas, avetoros, y demás variedades de pájaros, sino los coros de la rana común avisan de la presencia de este anfibio inusual en otras zonas protegidas.

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