Literatura

Juan Kruz Igerabide: "El aforismo busca nuevos recovecos en el pensamiento"

El escritor guipuzcoano presentó el miércoles en Katakrak la antología de sus aforismos, ‘Rostro desnudo’

Juan Kruz Igerabide, este miércoles, frente a la librería Katakrak de Pamplona
AmpliarAmpliar
Juan Kruz Igerabide, este miércoles, frente a la librería Katakrak de Pamplona
Juan Kruz Igerabide, este miércoles, frente a la librería Katakrak de Pamplona

CerrarCerrar

Ion Stegmeier

Publicado el 26/10/2023 a las 16:20

Francisco Javier Irazoki, que es amigo, releyó los aforismos de Juan Kruz Igerabide y le propuso publicar una antología de todos ellos. El título, 'Rostro desnudo', lo ha tomado prestado de uno de estos ingenios literarios breves y directos, “El rostro va desnudo porque es la máscara”. Nacido en Aduna, Guipúzcoa, en 1956, Igerabide, es autor de cuentos, novelas, poemas y aforismos, tanto en euskera como en castellano, ha sido premio de la Crítica de poesía en euskera tres veces y Premio Nacional de Literatura infantil y juvenil.

En una antología de aforismos, ¿se ve la época de cada uno?

En primer lugar escribí aforismos para mí, a partir de los 35 años o por ahí. Luego pasarían unos diez años hasta publicarlos. Es un género que se las trae. Publiqué los primeros en euskera, dentro de un libro de poemas que se tituló 'Sarean leiho'. El siguiente libro ya fue solo con aforismos, que lo traduje como 'También las verdades mueren'. Y los dos últimos son de la última etapa, cerca de los 60 años, casi coincidiendo con mi jubilación, 'Diario perplejo' y 'Hasta cuándo se puede tener razón'.

¿Se escriben mejor con la edad?

Sí, tal vez. Yo empecé haciendo aforismos contestando a aforistas, a Nietzsche, a Séneca... En la juventud te atreves a todo. Si te entrenas te pueden salir cosas majas de joven. Ahora, a mí me gustan los aforismos que tienen un poso de vida, un resumen de tus experiencias vitales y de lectura. Y ahí, cierta edad es como un vino añejo, los aforismos cogen más tierra.

Aparecen personajes recurrentes en sus aforismos como el poderoso, el artista, el niño... ¿son los que se ha ido encontrando?

Eso es. Personajes de todo tipo, incluso ajenos, en los que me reflejo. Las vivencias que he tenido a través de las vivencias de otros, las hago mías y las reelaboro. Para eso tienes que sintetizar muchísimo y estar atento a cuando cae una manzana del árbol, a lo que dice alguien, a lo que lees en algún sitio. Pero normalmente lo que te viene sin más es fruto de una digestión anterior. No vivimos solos. Leemos, nos cuentan, experimentamos, y de ahí, en un momento, salen.

¿Salen de repente o se elaboran?

A mí normalmente me surgen. A veces me tengo que levantar de la cama para apuntar. Elaborar un aforismo de la nada... se puede hacer, pero normalmente acabas desechándolo. Además, como vienen... ¡para qué vas a estar provocándolo tú!

Juan Kruz Igerabide en la librería Katakrak de Pamplona
AmpliarAmpliar
Juan Kruz Igerabide en la librería Katakrak de PamplonaJesus Caso
Juan Kruz Igerabide en la librería Katakrak de Pamplona

CerrarCerrar

Es un género con autores clásicos pero a la vez muy moderno, hoy se llevan los tweets, los eslóganes, cada vez más breve todo.

El aforismo huye de todo eso. El aforismo es menos es más, pero tampoco quieres de menos. El tweet y los eslóganes para un aforista queda de menos. Un aforista quiere el tamaño exacto de cada pensamiento. A veces son dos palabras y otras veces siete. En la historia los aforistas vienen de la Grecia Clásica, incluso en Babilonia se hacían. Las primeras leyes son muy aforísticas. Incluso la ciencia y la filosofía se hizo a través de aforismos. Heráclito, Demócrito... todos eran aforistas. Incluso puedes encontrar aforismos en la medicina. Yo traduje los aforismos de Hipócrates al euskera y encontré un mundo. Actualmente se usa mucho para la crítica social, en parte para desarrollar el pensamiento crítico. Pero es muy difícil usarlos hoy para crear un sistema de pensamiento. En general el aforista deconstruye mucho a partir del aforismo para construir algo muy básico, para ampliar el pensamiento, buscar nuevos recovecos en el pensamiento y enriquecer puntos de vista. ¿Todo el mundo está mirando desde esta ventana? pues yo me voy a la otra, que no hay nadie.

¿Quedan ventanas sin nadie?

El prisma es infinito. Parece que la realidad social hay cada vez menos lugares por donde mirar. ¡Qué va! Uno entra con mentalidad literaria, artística o poética y encuentra ventanas nuevas por todas partes.

¿Hay aforismos malvados?

Se puede usar el aforismo para hacer mucho daño, incluso. Aforismos pérfidos, utilizando el sarcasmo... Los aforismos finos normalmente usan la ironía para ser malvados, pero con buen corazón. Son aforismos traviesos. No buscan incomodar por incomodar, sino sacar de la zona de confort en la que todo está dicho, donde te dan unos datos totalmente filtrados, te dan la conclusión hecha, y te dicen: “Saca tú las conclusiones”. ¡Sí, con los datos que me has dado! El aforista mete el aguijón ahí y rompe eso.

Muchas veces busca la paradoja, la contradicción, el contraste...

La paradoja se puede usar como vía de conocimiento. Hoy en política y en los medios de masas ya no se respeta ni el silogismo más básico. Hay que reinvindicar el razonamiento bien hecho. Pero no nos podemos olvidar que la paradoja también es una vía de conocimiento. Muchos descubrimientos científicos provienen de una paradoja.

Utilizando tan pocas palabras y tan precisas, ¿cómo afronta la traducción, se adapta bien un aforismo a otra lengua?

Le cuesta. El autotraducirte es peligrosísimo porque te lleva a hacer otros aforismos y no ser muy fiel. Pero por otro lado te da mucha libertad porque a veces la traducción muy fiel estropea el aforismo. Me acuerdo de un aforismo de Ciorán, que al traducirlo al castellano me vino a la cabeza: “Ciorán las oscuras golondrinas”. Punto. Así lo dejo. No me he cortado a la hora de traicionar traduciendo. He traicionado lo mejor que he podido.

¿Cómo convive su faceta aforista con otros géneros que ha cultivado?

Es aparte. Son pulsiones distintas. Con las novelas he estado dos o tres meses metido en una cápsula especial hasta que se acaba. Luego ya viene la corrección, en la que puedo estar hasta dos años, pero eso es artesanía. Cuando estoy haciendo un poema es como si estuviera componiendo una pieza musical. Los aforismos son mucho de momentos de levantarme a medianoche a orinar y a la vuelta... aparecen. El aforismo ataca en el momento. Incluso conduciendo el coche, me he solido parar en una gasolinera y apuntarlo rápidamente.

El libro deja espacio al final de cada página, ¿hace falta al lector un momento para masticarlos?

Incluso para responder. El lector no puede estar de acuerdo con todos, entonces le viene la respuesta y... “¡Te lo pongo ahí debajo, para que te enteres!” [risas].

Portada del libro
AmpliarAmpliar
Portada del librodemipage
Portada del libro

CerrarCerrar

ROSTRO DESNUDO
Autor: Juan Kruz Igerabide
Selección: Francisco Javier Irazoki
Editorial: Demipage
Número de páginas: 144
Precio: 16 euros

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora