Joaquín Sabina cumple el pronóstico y encandila a Pamplona en el Navarra Arena
El cantautor de Úbeda actúa ante 7.700 incondicionales y el aforo al completo, en el primero de sus dos conciertos en la capital navarra con su gira 'Contra todo pronóstico'.

Actualizado el 16/09/2023 a las 01:00
El Navarra Arena reveló este viernes 15 de septiembre por la noche que ni la edad ni los achaques pueden con este viejo canalla incombustible y, mucho menos, con su público. El interior del pabellón pamplonés bullía ya de expectación horas antes de que al veterano cantautor le llegara la hora de salir al escenario y saludar a sus fans forales a quienes no veía desde hacía trece años. Y poco se hizo esperar.
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A las 21:05 empezó a sonar en el aire el tema que da nombre a su gira 'Contra todo pronóstico' y cuatro minutos después se apagaron las luces, el público gritó y Joaquín Sabina apareció paseando tranquilamente por el lado izquierdo del escenario.
Vestido con bombín claro, americana de cuadros, camiseta y pantalones negros, el cantante de Úbeda, a sus 74 años, cogió su guitarra, se sentó en su taburete y abrió, con su tema 'Cuando era más joven', el primero de los dos conciertos que dará en Pamplona. “Buenas noches!”, saludó al poco de empezar. Para una vez acabada la canción dirigirse a sus incondicionales: “¡Gracias por venir!, ¡buenas noches!, ¡gabon Iruña! Esta mañana, viendo los diarios locales, recordé las veces que he estado en Pamplona y la complicidad que siempre hemos tenido entre nosotros. Esta noche espero que se repita”. Entonces dedicó uno de sus guiños habituales a los Sanfermines y confesó que “todos los meses de julio” le pasa una cosa muy rara: “Pongo el despertador a las siete de la mañana para no perderme los encierros de Pamplona”, frase que desató las risas y la complicidad del público.
Con su voz resquebrajada, pero entregada a sus devotos, Sabina interpretó después 'Sintiéndolo mucho' y a continuación 'Lo niego todo' (canción que da nombre a su último trabajo de 2017, con el que consiguió además un disco de oro), para proseguir con 'Mentiras piadosas', mientras en el fondo del escenario se proyectaban distintas imágenes que ilustraban la letra de sus canciones.
Le siguieron 'Lágrimas de mármol', 'Cuando aprieta el frío' y 'En el boulevard de los sueños rotos', dedicada a su querida amiga Chavela Vargas y con la que quiso recordar a todos sus amigos fallecidos que le “han dejando solo”: Javier Krahe, Luis Eduardo Aute, Pablo Milanés... “Esta canción no es para llorar su muerte sino para celebrar su extraordinaria vida”, avanzó antes de interpretarla, para que luego todo el mundo cantase su estribillo.
'Llueve sobre mojado', que en su momentó grabó con Fito Paez en el álbum 'Enemigos íntimos' de 1998, fue la que aprovechó para presentar a toda su banda: con la voz, Mara Barros y Jaime Asúa; con la batería, Pedro Barceló; en el bajo, Laura Gómez Palma; a la guitarra, Borja Montenegro; en el saxo, el clarinete y la trompeta (y vestido con falda escocesa), Josemi Sagaste; y en los teclados, Antonio García de Diego.


A mitad de concierto, sobre las 22:00h, llegaron los temas 'Yo quiero ser una chica Almodóvar' (que interpretó Mara Barros), 'La canción más hermosa del mundo' (que cantó Antonio García de Diego), durante los que Sabina se tomó un pequeño descanso y se cambió de vestuario, sustituyendo su americana a cuadros por una camisa negra con lunares rojos.
Volvió el artista al escenario y entonces cantó 'Tan joven y tan viejo' (tras el que una buena parte del público se puso de pie y todo el pabellón le dedicó un “oé, oé, oé, oé”, que hicieron que Sabina se emocionara). Luego llegarían 'A la orilla de la chimenea', 'Una canción para la Magdalena' y '19 días y quinientas noches' (temas estos últimos que cantó con todo el público, que ya no podía permanecer sentado ni siquiera en las gradas).
Subió aún más la tensión con 'Peces de ciudad' y la copla 'Y sin embargo te quiero' (interpretada de nuevo por Mara Barros) seguida de su canción 'Y sin embargo' que lograron ir elevando la emoción del público hasta que este llegó a cantar sin la voz del artista las estrofas finales . El éxtasis del concierto llegó con una versión muy rockera de 'Princesa', con todo el público de la pista en pie y el de las gradas lanzando vítores: “¡Guapo!¡Más que guapo!”. Entonces, desde la pista le acercaron un pañuelo de San Fermín, que Sabina se anudó al cuello, y empezaron los reclamos para los bises.
'El caso de la rubia platino', 'Contigo', 'Noches de boda', 'Y nos dieron las diez' y 'Pastillas para no soñar' pusieron el broche a las 23:17 a más de dos horas de concierto que hicieron volar al auditorio. Entonces, Sabina se despidió de su público, pero solo hasta la próxima. Para quienes aún les queden ganas, el artista repetirá escenario mañana domingo, a las 20.30h.
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