Música

Así fue el primer concierto de Sabina en Pamplona, en 1981

El jienense actuó en una carpa instalada en la Vuelta del Castillo, en el terreno donde en San Fermín se colocaban las barracas

El cantautor de Úbeda, durante su actuación en la plaza de toros de Pamplona en 2006
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El cantautor de Úbeda, durante su actuación en la plaza de toros de Pamplona en 2006
El cantautor de Úbeda, durante su actuación en la plaza de toros de Pamplona en 2006

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Fernando Hernández

Actualizado el 15/09/2023 a las 20:15

No sé si el primer concierto de Joaquín Sabina en Pamplona fue el 4 de diciembre de 1981, en una carpa instalada en la Vuelta del Castillo, en el terreno donde en San Fermín se colocaban las barracas y hoy se sienta la gente a ver los fuegos artificiales. 

Desde luego, fue el primer concierto en el que le vi, aunque, como la mayoría de los que estábamos a quien queríamos ver era a Javier Krahe, que era mucho más divertido e irreverente que aquel guitarrista melancólico que cortaba un poco el rollo cuando, digamos, entre 'Un burdo rumor' y 'Los caminos del Señor' cantaba aquello de 'Pongamos que hablo de Madrid', en un tiempo el que Madrid nos importaba un bledo.

Joaquín Sabina cantando 'Pongamos que hablo de Madrid'.
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Joaquín Sabina cantando 'Pongamos que hablo de Madrid'.
Joaquín Sabina cantando 'Pongamos que hablo de Madrid'.

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Sabina, Krahe y Alberto Pérez habían sacado ese año 'La Mandrágora', y los que asistíamos, probablemente no más de unos pocos cientos de espectadores, lo que queríamos era reproducir la experiencia que teníamos cuando escuchábamos el disco en Soniclima

Allí íbamos los adolescentes sin un duro a pasar la tarde oyendo los discos que habían emitido en el Canal 2 de EAJ-6, con la paciencia y la complicidad de unos dependientes que sabían que no iban a vender un mísero LP.

Este fin de semana, Sabina actúa en el Navarra Arena, con un día de descanso entre los conciertos de hoy viernes y el del domingo. Hace casi 43 años, que se dice pronto, él y sus dos compañeros sumaban cuatro conciertos (Iturrama/Milagrosa, San Jorge, Rochapea y Echavacoiz) en tres días. 

Eran unas actividades del Ayuntamiento de Pamplona que se prolongaban desde el final de octubre hasta el comienzo de las navidades. En el apartado musical, además de Sabina y demás, actuaban Moncho Alpuente y los Kwai (‘Carolina querida’), La Romántica Banda local (‘No me gusta el rock’), Hilario Camacho (‘Tristeza de amor’) Claudina y Alberto Gambino (‘Quiero decir tu nombre, Libertad’). 

Además de la carpa (que no tenía calefacción) la relación de locales revela dónde podía estar la vida cultural en Pamplona: salones de actos y patios de colegios (Salesianos, Jesuitas, Maristas, Institutos de Navarra), iglesias (La Asunción, el Huerto, Capuchinos), el salón interparroquial de San Juan o, en el caso de la Rochapea, simplemente el barracón.

Pero quizá lo más sorprendente sea, con la perspectiva de hoy, es que nadie se molestase en dar una rueda de prensa para anunciar que se iban a celebrar casi cien actos en siete barrios de Pamplona.

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