Las palabras también se pueden dibujar
La artista taiwanesa Diana Chow presentó ayer en la Ciudadela ‘Agua + Tinta’, una muestra que aúna pinturas y caligrafías chinas occidentalizadas


Actualizado el 27/07/2023 a las 18:18
La caligrafía es un arte, una forma de expresión que trasciende las letras y es capaz de presentarse como auténticos dibujos. “La caligrafía y la pintura tienen el mismo origen”, dice un proverbio chino. Este modo de comunicación ha servido a Diana Chow, artista, traductora e investigadora taiwanesa afincada en Pamplona desde hace tres décadas, para recubrir los muros de la planta superior del Pabellón de Mixtos de la Ciudadela con papeles de diferentes texturas y tintas de diversas tonalidades, conformando un conglomerado de trazos que sumergen al espectador en lo más profundo de la cultura oriental.
La propuesta Agua + Tinta, que permanecerá expuesta hasta el próximo 10 de septiembre, está dividida en dos partes: ‘nueva caligrafía’ y ‘pintura china’. A pesar de la aparente diferencia entre conceptos, ambos se encuentran “estrechamente relacionados”, apuntó Rudy Goroskieta, quien se estrenó ayer en sus funciones como director del Área de Cultura de Pamplona y acompañó a Chow en la presentación de su obra. “La caligrafía es pictografía, es decir, un lenguaje dibujado conceptual que entronca directamente con la pintura como arte”, destacó Goroskieta.
“En vez de ‘caligrafía china’, he decidido llamarla ‘nueva caligrafía’ porque llevo más tiempo viviendo aquí que en mi país de origen y he adoptado un punto de vista occidental”, aclaró la creadora autodidacta. Aunque eso no implica que Chow haya desvirtuado el valor de las palabras trazadas, “que aún conservan el significado de las imágenes que representan”. La primera inscripción de la exposición refleja esta idea. “Se ve a un hombre con las dos manos levantadas y un tambor. En la antigua China, esto significa ‘buena noticia’ o ‘alegría’”, explicó.
COLABORACIÓN CON ARTISTAS
La artista se mostró entusiasmada ante la posibilidad de complementar su exposición con producciones de otros artistas. En una pequeña sala, un proyector reproduce continuamente un videoclip grabado por el difunto artista Jabier Villarreal. La pieza recoge diversas tomas en las que Chow disuelve la tinta sobre el papel, sumergiendo al espectador en los entresijos de un proceso creativo que destaca por su artesanía. Una música de piano, “el rey de los instrumentos musicales occidentales”, en palabras de la artista, compuesta por Chow e interpretada por el pianista Félix Sola envuelve el espacio expositivo para potenciar la experiencia auditiva y apoyar la visual.