Concierto
Marea da rienda suelta a su rock en el Navarra Arena
El grupo de Berriozar agotó las más de 11.000 entradas del pabellón
Publicado el 02/07/2023 a las 00:15
Luces fuera. Móviles fuera. Un griterío. Las pantallas del Navarra Arena muestran a potros cabalgando por un paisaje arenoso. De repente, un estruendo de música. Es Los potros del tiempo. Es Marea, que comenzaba a las 22.05 su concierto en el Navarra Arena con la canción Otra cicatriz. Poco más hizo falta para que el público rompiese en aplausos. La pista se encontraba repleta de brazos al aire, pegados los unos con los otros. Gira Sin riendas 2023 llegaba a Pamplona y demostraba que el nombre ya era una declaración de intenciones. El público saltaba y se dejaba llevar por cada nota, pero fue con Que se joda el viento cuando el espectáculo alcanzó uno de sus puntos más álgidos. La pista se volvió una marea de saltos. A continuación, Marea sacó a relucir Trasegando.
“Somos los últimos de una estirpe de rock and roll. No del género, pero sí de una manera de entender el rock”, expresó Kutxi. El grupo dedicó la siguiente canción, El trompo, a Boni, de Barricada, fallecido a principios de 2021. Y lo hicieron tocando con la guitarra del propio Boni. La expresión de Kolibrí Díaz reflejaba la emotividad de que aquellas notas que emanaban del instrumento.
A esta canción le siguieron Te voy a decir la verdad, Lo habido, La rueca y La luna me sabe a poco, entre otras canciones. Todas ellas bajo la emoción de más de once mil personas. Según informó el personal del Arena, las entradas se agotaron, algo que se apreciaba en un espacio lleno hasta los topes.
Un invitado especial apareció durante la noche: “Mi hijo, Aarón Romero”, dijo Kutxi. El joven subió al escenario y padre e hijo se comieron el escenario, unidos por la música y los abrazos. Los dedos de Eduardo Beaumont ‘El Piñas’, Kolibrí Díaz y César Ramallo cabalgaban a toda velocidad, como un potro, acompañados de los palillos Alén Ayerdi. El vocalista de Marea también invitó a su hermano, Martín Romero, de Bocanada, a cantar con él. Todo se queda en casa.
Te puede interesar

UNA BOCANADA DE MÚSICA
El concierto había comenzado a las 20.55 cuando Bocanada dio el primer golpe musical y pronto encendió al público. La condición de teloneros no les impide gozar de un público considerable, que ya llenaba más de la mitad de la pista y grada, que disfrutó de la primera bocanada de rock de la noche. Dieron todo en el escenario y la gente supo recompensar con aplausos, que la banda agradeció. “Os juro que nos volveremos a ver”, aseguró Martín Romero tras casi una hora de actuación.
UN BUEN RATO
“Vamos a estar un buen rato tocando. El que se quiera ir que se vaya”, adelantó el vocalista de Marea en los primeros momentos de su concierto. La primera parte se cumplió, la segunda, si alguien lo hizo, apenas se notó en el público. Porque ya lo dijo Alén Ayerdi hace unos días: “Este concierto es para la gente que nos vio nacer” . 25 años después, la gente continúa a su lado, canta y baila con estos potros del tiempo que todavía tenían mucho que cabalgar, de momento, hacia la madrugada.
