

Con la cámara, hasta en el baño: la 'Fantasía' de Aitor Merino siguiendo cinco años a sus padres
Kontxi Unzueta e Iñaki Merino protagonizan ‘Fantasía’, la película que ha dirigido su hijo Aitor siguiéndoles con la cámara durante años, hasta en el baño
Actualizado el 03/12/2021 a las 10:58
Al fotógrafo, José Antonio Goñi, se le ocurre que para la foto de este artículo Iñaki Merino y Kontxi Unzueta suban a la galería de los cines Golem de donde cuelga el cartel de 'Fantasía', la película que protagonizan. El hijo de ambos, el actor y director Aitor Merino, les ha seguido durante casi cinco años en su día a día para fijar en un documental la singularidad de esta familia y conservarla así para siempre. Lo que no se esperaba Goñi es que, ya desde arriba, la pareja le preguntara: “¿Quieres que hagamos el chorra?” Y los dos, de 76 y 75 años respectivamente, empezaran a improvisar la escena de los dedos índices que se tocan en La creación de Adán de Miguel Ángel. “Así no, me gusta así”, indica Kontxi a su marido cambiándole la mano. Luego éste hace como que le muerde un brazo, ella se parte de risa, y él agarra la trenza de su mujer y se la pasa por la cara como si fuera la brocha de un barbero. No han pasado ni cinco minutos y ya se entiende perfectamente por qué Aitor Merino hizo la película.
Todo lo que se ve en pantalla —la película se estrenó en cines la semana pasada— es espontáneo. “El desayuno que me lleva Iñaki a la cama es que me lo lleva todos los días”, asegura Kontxi. Incluso se ve una pelea entre ambos, lo que ella llama “el desencuentro”, y Aitor, claro, estaba allí. “Nosotros, lo que dice, o estamos de morros o morreando;cuando estamos bien es una gozada pero cuando no...”, apunta Kontxi.
Iñaki y Kontxi son de San Sebastián, y allí nacieron sus hijos, pero cuando estos tenían diez y ocho años, respectivamente, la familia se instaló en Barañáin, y más tarde en Pamplona. Iñaki regentó en Barañain el bar Karpanta, con actuaciones de música en vivo a las que se solía sumar él, ya que tocaba el bajo, la guitarra, el banjo, el órgano, la batería... Pero luego le dio un ictus y se le quedó una desproporción entre su lado izquierdo y el derecho. “No puedo coordinar el movimiento de ambas manos a la vez, estuve cuatro años dándole cuatro y cinco horas al día, pero no había forma de recuperarla y me desesperé”, explica. Aún así, toca la guitarra en un momento de la película. “Se nota que llevo sin tocar muchísimo tiempo”, lamenta.
Al Karpanta solía ir gente muy especial, atraída por la música en vivo, por los precios baratos, el ambiente informal y también por los que estaban detrás de la barra. “Tenía yo un medio socio que contaba chistes, otro que cantaba muy bien, una chica que venía los fines de semana, que era bajita, bajita, mediría 1,40 o algo así, y venía vestida impecablemente de payaso”, recuerda Iñaki. “También venían músicos sudamericanos de Madrid y Barcelona a los que había que dar comida, cama y un sobrecito”, apunta.
Te puede interesar

Kontxi, por su parte, trabajó hasta la jubilación en la boutique Rock de Barañain. Y ambos compartían una gran afición por el cine que transmitieron a sus hijos. “De padres gatos, hijos michines”, destaca Kontxi, quien admite que le hubiera gustado ser actriz. “Lo más cerca que he estado fue en el Festival de Donosti, que apareció Vittorio Gassman en el María Cristina, se giró y me miró, casi me desmayo”, se ríe. Iñaki por su parte tuvo un pequeño papel de cocinero en La conspiración, de Pedro Olea.
“Hacíamos unas largas sobremesas en casa en las que hablábamos los cuatro, Kontxi, Amaia, Aitor y yo, se hablaba de todos los temas, los niños aprenden a escuchar, a expresarse, y yo creo que ése es el origen, hacerse entender”, apunta el padre sobre la vocación artística de sus hijos.
Ambos dejaron el nido pronto. Amaia marchó a Ecuador y Aitor a Madrid a estudiar interpretación en la escuela de Cristina Rota. El matrimonio conoció a los amigos que iba haciendo su hijo, Juan Diego Botto, Velilla Valbuena, Armando del Río, Willy Toledo... “Cuando hacían las representaciones en la escuela íbamos allí y estábamos con todos ellos más agusto... Willy Toledo ha estado en casa varias veces en San Fermín”, apunta Iñaki. Montxo Armendáriz, que dirigió a Aitor en 'Historias del Kronen', también solía ir a la boutique de Kontxi y hablaban, y Puy Oria. “Conocemos a mucha gente”, asegura Kontxi. “Este año Ginés García Millán, ha estado en nuestra casa, le queremos muchísimo”, apunta.


Ahora son ellos los que van a festivales con Fantasía. Han estado en el de Málaga, San Sebastián, Mallorca... “Kontxi no pisa la alfombra roja, la sobrevuela”, bromea Iñaki. “Yo, en cambio, la hundo”, añade. Y se pone serio para hacer una precisión: “En ese título de la película yo no creo que tenga mucha importancia el barco”, espeta de repente Iñaki. “Fantasía es ella”, esclarece el misterio, mirando a la mujer con la que lleva 53 años casado.