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Filmoteca de Navarra

María Luisa Elío, la ‘furia de Pamplona’ que también fue actriz

Ramón Herrera publica con la Filmoteca un libro sobre la faceta menos conocida de la escritora exiliada en México

María Luisa Elío, escritora y actriz, en una foto de su juventud
María Luisa Elío, escritora y actriz, en una foto de su juventudfilmoteca
Actualizado el 06/10/2021 a las 07:54
Pamplona es una palabra que a María Luisa Elío le provocaba nostalgia, pero también dolor. Con diez años de edad tuvo que abandonar la que era su ciudad precipitadamente, junto con su madre y hermanas. Era 1936, y los golpistas no perdonaban que su padre, terrateniente, aristócrata y juez de paz, pero también un socialista convencido, hubiese ido transfiriendo los terrenos que heredó de su familia a las personas que tenían allí arrendadas. Luis Elío se refugió en la Casa de Misericordia, donde se escondió durante tres años con ayuda de un amigo carlista. Consiguió reunirse con su familia en Francia y la familia acabó exiliándose en México. Casi cuarenta años después, en 1970, María Luisa Elío volvió a Pamplona con su hijo Diego y fue un trauma. “Aquello supuso irse definitivamente”, explica Ramón Herrera. Elío comprobó que su ciudad no había cambiado tanto desde aquel aciago 1936.
Ahora, María Luisa Elío (1926-2009) protagoniza el nuevo libro que ha publicado la Filmoteca de Navarra, en este caso escrito por el periodista, historiador y divulgador cinematográfico Ramón Herrera. La colección está dirigida a reconocer la actividad cinematográfica de personas nacidas en Navarra de las que no había una publicación monográfica publicada hasta el momento. Elío tiene el inconveniente de que Gabriel García Márquez le dedicó Cien años de soledad. Mucha gente asocia su nombre a esa anécdota, algunos saben que fue escritora -da nombre a la biblioteca pública de Barañáin-, o conocen su aportación a la historia de la cultura navarra; pero la que es más desconocida es su vocación de actriz, que es lo que indaga Herrera en el libro.
‘EN EL BALCÓN VACÍO’
Ramón Herrera en la Filmoteca, donde presentará hoy Y yo entonces me llevé un tapón
Ramón Herrera en la Filmoteca, donde presentará hoy Y yo entonces me llevé un tapónCORDOVILLA
Esto es una “vindicación de la figura de Elío”, declara Ramón Herrera sobre la que apodaron en México “la furia de Pamplona”. En su etapa en el exilio Elío coincidió con premios Nobel y Cervantes como Juan Rulfo, Carlos Fuentes, Alejo Carpentier, Álvaro Mutis o García Márquez. “Tenía unos ojos espectaculares, un carácter muy marcado y un magnetismo especial, el día que se casaron José Miguel García Ascot, Jomí, y ella dicen que México se paralizó”, añade el autor.
Ramón Herrera está convencido de que la experiencia de abandonar Pamplona de aquella manera marcó su carácter. “En Elío se convierte en obsesión”, asegura. “Esa experiencia le emparejaba con Las dos huérfanas de Griffith y de los personajes de Charles Dickens”, apunta.
Elío quería ser actriz y dio sus primeros pinitos en representaciones teatrales en el instituto. Contactó con Salvador Bartolozzi y Magda Donato, creadores de personajes infantiles, y debutó con 16 años en la película No matarás (1943). Rodó tres más, Internado para señoritas (1943), La guerra de los pasteles (1944) y El jagüey de las ruinas (1945), una especie de Lo que el viento se llevó mexicano. “No le sirven de gran cosa más que para conocer a gente de la industria”, señala Herrera. Luego hizo teatro, en propuestas experimentales y de vanguardia con el grupo Poesía en Voz Alta, con el luego Nobel Octavio Paz y la pintora surrealista Leonora Carrington. Pero fue En el balcón vacío (1962), con un guion suyo basado en apuntes biográficos, su gran película. “En esta película se imagina los momentos en los que se va a ver inmersa en su regreso a Pamplona”, explica Herrera. Aquella fue la primera película sobre el exilio español realizada en el exilio y por exiliados. La película de su vida, hecha a lo largo de cuarenta domingos por parte del núcleo del exilio español en México. “Se convirtió en película de culto, mítica; muy de María Luisa Elío aunque el director fue su esposo”, señala Herrera. Jomí García Ascot era, de hecho, un abanderado del nuevo cine mexicano radical, en línea con la Nouvelle Vague, que se enfrentaba al cine convencional.
La Filmoteca ha organizado la proyección este miércoles (19.30 horas) de Y yo entonces me llevé un tapón (2012) un documental dirigido por Alicia Alted, María Luisa Capella y Dolores Fernández, que cuenta la historia del rodaje y producción de En el balcón vacío.
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