Ana Esmith

"Miss Beige nos lanza un desafío: ¿Y tú, te atreves a ser beige?"

Mapamundistas organiza mañana en el Museo de Navarra una conferencia de Ana Esmith en torno a su personaje, Miss Beige

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Ion Stegmeier

Publicado el 24/09/2021 a las 06:00

Podría decirse que Miss Beige es un caballo de Troya dentro de la sociedad actual, un topo en la comunidad global que se rige por los 'likes', el postureo y los estereotipos. Vestida de arriba abajo de ese color anodino, con su pelo grasiento y a veces comiendo pipas y escupiendo sus cáscaras sin demasiados miramientos, el personaje se ha convertido en toda una 'influencer', con cerca de 50.000 seguidores en instagram, que, sin embargo, se define como la “antiselfie”. Miss Beige es una abanderada de la normalidad en un mundo cada vez más ficticio, un personaje nacido para no gustar, que se aleja todo lo que puede de los cánones impuestos por la sociedad y, en particular, por las redes sociales. Ahí golpea, aunque nunca haya utilizado el martillo que lleva en el bolso. “Creo en la provocación y en la necesidad de un espíritu crítico pero no en la violencia”, puntualiza.

En su propósito declarado de tomar las calles, Miss Beige llegará mañana a Pamplona, donde dentro del ciclo Mapamundistas, en el Museo de Navarra, ofrecerá una charla perfomativa donde hablará de el qué, quién, cómo y por qué de Miss Beige, con sorpresa final. No ella, sino la creadora que se esconde detrás de esa mirada impenetrable, Ana Esmith (Madrid, 1976). “Miss Beige ha recorrido varios puntos de la península y del mundo pero, sobre todo, le gusta ir allí donde no hay interés. La España olvidada y la multitud de barrios olvidados de las grandes ciudades y no, nunca había sido invitada a Navarra pero siempre hay una primera vez”, apunta.

Ana Esmith, licenciada en Periodismo y diplomada en Arte Dramático, procede de la escena teatral londinense, donde residió quince años y adoptó ese apellido de sonoridad inglesa (pero españolizado) por la dificultad que tenían los británicos en pronunciar el suyo, Gallego. Callejeando por el Rastro se encontró un día sepultado entre otras prendas ese vestido color crema que identifica al personaje, al que le siguieron un cinturón, guantes, bolso y zapatos, todo del mismo color. Eso, junto al martillo que sobresale de su bolso, formaron los atributos de esta superheroína que empezó a hacerse fotos y a intervenir performáticamente en las calles, con la regla autoimpuesta de no pronunciar una sola palabra. Su arma en realidad es el humor; su misión, reivindicar la normalidad; los villanos que combate, los prejuicios y la obsesión por la imagen.

“La personalidad estaba ya desde el principio, como en la mayoría de nosotros, pero lo difícil es atreverse a mostrarlo”, explica Esmith. “En mi trabajo la necesidad de gustar y agradar se desvanece frente al atrevimiento de hacer lo ‘no popularmente correcto’ redescubriendo todo aquello que nos rodea pero que preferimos ignorar o no ver”, añade . “En tiempos donde la sociedad nos educa a mirar hacia fuera en vez de hacia dentro, Miss Beige nos lanza un desafío: ¿Y tú, te atreves a ser beige?”, propone. En su opinión, cualquiera que desee proponer nuevas ideas debe ser atrevido porque la sociedad presiona para que nos conformemos. “En eso estamos”, asegura.

Ser a la vez la artista y la modelo es todo un desafío para Ana Gallego/ Ana Esmith/ Miss Beige. “Yo procedo de las artes escénicas y por lo tanto de la creación e interpretación de personajes”, establece. “Cuando surge Miss Beige descoloca todo lo aprendido hasta el momento porque por primera vez en mi trayectoria la potencia de la imagen me obliga a prescindir de la voz. Y a esa importante decisión se debe mi llegada al mundo de la performance, hasta ese momento una disciplina desconocida para mí”, comenta.

Así, Miss Beige lo mismo se pasea dentro del agua en la playa de Benidorm, que ilumina con una antorcha a los Coros y Danzas de Colmenar de Oreja, se sube a una palmera de Elche, se mete como una mecánica debajo de un coche, hace 'paddle surf' -siempre con su uniforme de heroína kitsch-, se mete en medio de una tuna que le cantan sin conseguir que se mueva un músculo de su cara (“¿hay necesidad?”, se pregunta) o hace de rider de Glovo entregando un botijo en una casa rural semiderruida. Con esa misma mochila de repartidora irrumpió en ARCO en 2020, hasta que fue expulsada. “Me he metido en algún lío y me he llevado algún que otro golpe y susto pero nada que haya conseguido que me calle”, expone. “Como dice Blanche Dubois en 'Un tranvía llamado deseo': ‘Siempre he confiado en la bondad de los desconocidos’ y en muchas de mis performances me he topado con ella de frente”, apunta. “En Oviedo, en una noche blanca un señor quería ayudarme a recuperar mi voz y llamó a un médico amigo suyo para conseguirme una cita. La realidad siempre supera la ficción”, certifica.

Miss Beige ya ha logrado un papel en la película 'Tristesse', de Emilio Ruiz Barrachina, y ha participado en ferias y galerías con varias instalaciones. También ha hecho peticiones en varias ciudades para que se acercara gente vestida íntegramente de beige. Y, para su sorpresa, aparecían.

Sábado 25. 19 h. Entrada libre previa retirada de invitación desde las 17 h.

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