Patrimonio

Octava entrega de la serie sobre los escudos en las calles de Pamplona

La calle Zapatería alberga un total de nueve escudos, en su mayoría del siglo XVIII, propios de linajes familiares entre los que destacan los Sagaseta de Ilúrdoz, los Aranegui, los Larráinzar, los Lizarraga o la nobleza colectiva del valle del Baztán, correspondiente a la familia Anchorena

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Juan José Martinena

Publicado el 29/08/2021 a las 06:00

En pleno casco histórico de Pamplona, se encuentran los escudos de muchas familias navarras de renombre.

CALLE SAN SATURNINO

La casa número 20 de esta calle, antiguamente llamada de Bolserías, luce una elegante labra heráldica de estilo neoclásico, que incluye los escudos de las familias Salvoch, Elizalde, Hualde y Racax. Don Joaquín José Salvoch y Racax, casado con doña María Tomasa de Elizalde, junto con su hermano don Domingo y con sus hijos Juan José, Francisco María, José Valentín y José María, obtuvo su ejecutoria el año 1803, como originario de la casa de su apellido en Vidángoz, en el Valle de Roncal.

La casa número 22, situada frente a la iglesia de San Saturnino, ostenta el escudo de los Segura partido con el de los Barco. Don Miguel Ignacio de Segura y Barco vivía en esta casa en el último tercio del siglo XVIII. Casó con doña Catalina de Salinas y fueron padres del licenciado don Ignacio de Segura y Salinas, abogado de las Audiencias Reales. Un siglo antes, en 1679, don José y don Joaquín de Segura y Ortiz, vecinos de Traibuenas, habían obtenido ejecutoria de hidalguía, como originarios de la casa de su apellido en la villa de Segura, provincia de Guipúzcoa.

PASEO DE SARASATE

La casa número 16 ostenta en su fachada una hermosa labra heráldica con el escudo de la nobleza colectiva del Valle de Baztán, que según tradición tiene su origen en la batalla de las Navas de Tolosa y que les fue confirmada por el Príncipe de Viana en 1441. Pilar Andueza, en su tesis doctoral sobre la arquitectura señorial de Pamplona en el siglo XVIII, afirma que esta casa, construida entre 1711 y 1713, perteneció al acaudalado comerciante Juan de Lastiri, oriundo de la casa Lastiría, en Errazu y vecino de nuestra ciudad. Dicha autora cita un acta de fundación de mayorazgo en 1734, en la que don Juan incluye “la casa hecha de nueva planta en la calle Lindachiquía, parroquia de San Nicolás, con su escudo de armas, balcones, lonja y bodeguilla, en que vivo al presente”. Por el inventario que se hizo entonces sabemos que contaba con valiosas alhajas y muebles muy lujosos, enviados desde Madrid por un hermano de su dueño. Sin embargo, no hemos podido localizar la sentencia de hidalguía de esta familia.

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CALLE TACONERA

La casa que lleva el número 6 de esta corta calle es una mansión palaciana conocida en Pamplona como del marqués de Vesolla. Corona su frontis el escudo del noble linaje de los Elío, sobrepuesto en escusón sobre las armas de Navarra-Evreux, que tradicionalmente han usado los vizcondes de Valderro. Ello se debe a que a finales del siglo XVIII don Fausto Joaquín de Elío y Alduncin, cuarto marqués de Vesolla, señor de Elío y dueño del palacio de Igúzquiza y de la casa y mayorazgo de los Cruzat, casó con doña Joaquina de Aguirre, Enríquez de Navarra y Beraiz, quinta condesa de Ayanz y décimoquinta vizcondesa de Valderro; desde entonces quedaron unidos los dos blasones en esa forma. Los Elío traen por armas las del antiguo señorío y palacio del mismo nombre, en el valle de Echauri Antiguamente, dicho escudo estuvo puesto también en la capilla de San Nicolás de Tolentino, que la familia tenía como propia en la iglesia de San Agustín de Pamplona, de donde desapareció tras la Desamortización de 1835, medio siglo antes de que dicha iglesia, que era del convento de los agustinos, pasase a ser parroquia. Un miembro de esta familia, don José de Elío y Ayanz, fue creado marqués de Vesolla por Felipe V, primer rey de la casa de Borbón, en 1702.

CALLE TEJERÍA

La casa número 16 luce en su fachada el único escudo que hay en esta calle, que es el de los Larreta. Don Marcos Larreta y Arbeiza y su hermano don Eleuterio Bruno ganaron su sentencia de hidalguía en la Real Corte de Navarra en 1790, alegando ser descendientes de la casa llamada de Larreta, sita en el lugar de Atallo, en el valle de Araiz. Dicha sentencia vino a confirmar otra anterior que habían obtenido en el antiguo tribunal del Alcalde del Mercado de Pamplona en 1756. Don Marcos, que fue dueño de esta casa al menos desde 1774, se casó tres veces: la primera con María de Leránoz, la segunda con Josefa Setuain y la tercera con Lucía de Ugalde. El mismo escudo se puede ver en la calle del Carmen número 10, donde vivió su hermano don Eleuterio.

CALLE ZAPATERÍA

La casa número 2, que hace esquina con la Plaza Consistorial, ostenta una labra heráldica de estilo neoclásico con el escudo de los Sagaseta de Ilúrdoz. El licenciado don José Sagaseta de Ilúrdoz, abogado de las Audiencias Reales desde 1777, casado con doña Josefa Larraza, obtuvo en 1781, junto con sus hermanos don Juan Francisco, doña Isabel, don Manuel Ramón y don Juan Domingo, y la viuda de su otro hermano don José Francisco, una sentencia de la Real Corte, en la que se les reconoció el derecho a usar como propio el escudo de armas del palacio de Ilúrdoz. Este escudo se puede ver en Pamplona en tres distintas labras heráldicas: una, esta de la calle Zapatería; otra en la casa número 7 de la calle Comedias, que es la más antigua de las tres, decorada con rocallas, y una tercera, más pequeña y mucho más sencilla, en la calle San Francisco, número 27, a la trasera de la parroquia de San Lorenzo.

La casa número 7 luce el escudo de armas de los Aranegui -que es el antiguo de la provincia de Guipúzcoa- cortado con el de los Lacarra. Don Juan Antonio de Aranegui y Urdiroz, vecino de Puente la Reina y casado con doña Josefa de Navaz, obtuvo sentencia de hidalguía en la Real Corte en 1779, como descendiente de la casa de su apellido, en la villa guipuzcoana de Ormáiztegui. Su hijo don Pedro Antonio de Aranegui y Navaz y su esposa doña María Joaquina de Lacarra y Sorbet eran dueños de esta casa a finales del siglo XVIII. La ejecutoria de los Lacarra la ganó en 1765 don Martín Felipe de Lacarra y Labiano, padre de doña Joaquina, casado con doña Paula Joaquina Sorbet. En 1817 vivía en la casa doña Eugenia de Aranegui, con sus familiares don Joaquín Lacarra y don Joaquín Sorbet, ambos sacerdotes.

La casa número 9, contigua a la anterior, luce una labra heráldica de la misma época y estilo, que corresponde a los Larráinzar. Don Martín de Larráinzar y Eugui obtuvo la ejecutoria en la Real Corte Mayor en 1774, alegando descender de la casa llamada Gaztelurena, sita en el lugar de Larráinzar, en el valle de Ulzama. Don Martín casó en primeras nupcias el año 1744 con doña Vicenta de Lanz y Goldáraz, de la que tuvo dos hijos, Martín y José, nacidos en 1751 y 1754. Más tarde, ya viudo, casó en segundas nupcias en 1766 con doña Joaquina Pérez de Urrelo, con quien tuvo otros cuatro: Valentín, Luis, Serafina y Fermina, que nacieron entre los años 1769 y 1775.

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La casa número 38 ostenta en su fachada un escudo de armas cuartelado, que es el de los Lizarraga. Don José Joaquín de Lizarraga e Ibiricu, casado con doña Juana María Goicoechea y Janáriz, junto con sus hijos Joaquín Manuel, Joaquín Francisco, José Dámaso, Félix Fermín, María Joaquina y María Manuela; y sus hermanos don Juan Fernando, casado con doña María de Goldaracena, y don Juan Domingo, casado con doña María Angela de Labiano, obtuvieron su ejecutoria de hidalguía en 1788 en el tribunal de la Real Corte, alegando tener su origen en la casa llamada Lizarragarena, sita en Izurzu, y en la de Cristobalena, en Bacaicoa. A finales del siglo XVIII don Vicente Aoiz de Zuza anotó la existencia del mismo escudo en una casa de la calle de Bolserías, que es la actual de San Saturnino.

La casa número 45 luce un escudo que es el segundo de los que hay en la ciudad en cuanto al número de cuarteles, ya que cuenta con seis, que corresponden a las familias Michelena, Repáraz, Virto de Vera, Larreta, Beramendi y Garínoain. Don Martín de Michelena y Virto de Vera, su esposa doña Francisca Ignacia de Repáraz y su hijo Manuel Vicente ganaron su ejecutoria en 1748, como originarios de las casas Michelena en Elizondo, de los Virto de Vera en Pina, reino de Aragón, Larreta en Arriba y Atallo, palacio de Beramendi y casa de Azpilcueta en Garinoain. La sentencia incluía también a don José de Michelena y Virto, capitán del regimiento de infantería de Lisboa y a don Juan Antonio de Repáraz y Urbiola, capitán del regimiento de Cantabria.

La casa número 48 luce un escudo cuartelado, con las armas de las familias Baset y Aldaz. Don Diego María Baset y Aldaz, secretario de las Cortes de Navarra y de la Diputación del Reino, casado con doña Vicenta de Buruaga, obtuvo su sentencia de hidalguía el año 1774 ante el tribunal de la Real Corte, acreditando descender de la casa de su apellido, en la localidad de Darudi, en la tierra del Bearne, entonces Reino de Francia, y de la de Miguelena, en el lugar de Echalecu, en el valle de Imoz. Su hermano don José Fernando, capitán del regimiento de dragones de Sagunto, murió en acción de guerra contra los franceses en 1793. Y su hermana doña Fermina casó con el licenciado don Melchor de Udi, abogado de los Tribunales Reales. Don Diego y doña Vicenta seguían habitando en esta casa el año 1817, con sus hijos don José y don Lorenzo; el primero de ellos llegó a suceder a su padre como secretario de la Diputación en 1823, aunque más tarde sería destituido por sus ideas opuestas al nuevo sistema constitucional.

La casa número 49 luce en su fachada el escudo de las familias Echarri y Ciga, que es una de las dos o tres piedras armeras de la ciudad que llevan grabado el nombre de las familias a que pertenecen. El licenciado don Blas de Echarri y Ciordia, abogado de las Audiencias Reales, obtuvo sentencia de hidalguía ante el tribunal de la Real Corte el año 1778, acreditando descender del palacio llamado de Lizarraga, en Echarri Aranaz. Estuvo casado con doña María Manuela de Ciga y Azcarate y fruto de este matrimonio nacieron cuatro hijos: Blas, José, Pedro y María de Echarri y Ciga.

La casa número 53, conocida como palacio de los condes de Guenduláin, ostenta en su portada una señorial labra heráldica policromada, con los escudos de los linajes Eslava, Berrio, Lasaga y Eguiarreta. Don Gaspar de Eslava y Monzón, señor de Eguillor, comendador de la Orden de Calatrava y coronel de los Reales Ejércitos, fue creado marqués de la Real Defensa por el rey Carlos III en 1760. Estuvo casado con doña Francisca de Eslava e Iñiguez de Abarca. Un siglo antes, en 1656, su antepasado don Sebastián de Eslava y Egozcue, capitán de la infantería española, casado con doña Clara de Berrio, probó su nobleza para obtener la merced del asiento en el estamento noble de las Cortes de Navarra. Esta casa la mandó construir entre 1753 y 1755 el citado don Gaspar, cuya hija doña Magdalena de Eslava y Eslava casó en 1770 con don Joaquín Ayanz de Mencos y Aréizaga, conde de Guenduláin. Es una de las mansiones más notables que quedan en Pamplona y conserva una magnífica carroza de estilo rococó, tan valiosa o más que muchas de las que se pueden admirar en el Museo de Carruajes del Palacio de Oriente en Madrid.

La casa que lleva los números 54-56 luce un escudo de la nobleza colectiva del Baztán, que corresponde a los Anchorena. Don Juan Domingo de Anchorena y Udri, casado con doña Catalina de Iráizoz, ganó su ejecutoria en 1773, como originario de la casa de su apellido en el lugar de Berrueta. El escudo se repite en la fachada que da a la Calle Nueva, en la que lleva los números 57-59. El que mira a la calle Zapatería se halla colocado de forma que no se ve desde la calle porque lo oculta la plataforma del balcón.

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