Un viaje al interior de ‘Nora’
La película vasco-francesa ‘Nora’ tuvo ayer su preestreno en los Golem de Yamaguchi y podrá verse en estos mismos cines a partir del próximo 3 de septiembre


Publicado el 26/08/2021 a las 06:00
Lara Izagirre ha presentado ayer en Golem Yamaguchi su segunda película, Nora. Una película que ha sido un viaje de seis años desde que Izagirre comenzó a idear el proyecto hasta que se estreno el pasado año en el Festival de Cine de San Sebastián. “Quiero retomar el slow film”, señala.
Nora es una mujer de 30 años que vive con su abuelo argentino, Nicolás. Tiene pequeños trabajos, pero ninguno acaba de llenarle y casi no ha viajado, a pesar de soñar con ello. Cuando su abuelo fallece, decide iniciar un viaje por la costa del País Vasco para llevar sus cenizas junto a las de la abuela. Este viaje es también un viaje al interior de la protagonista, a sus sueños frustrados. A lo largo de la película aparecen los paisajes de Amorebieta, la reserva de Urdaibai, Iparralde y Hendaya.
Al preestreno acudieron la directora, guionista y productora, Lara Izagirre; el actor, Iñigo Aranbarri y una de las compositoras de la banda sonora, la pamplonesa Paula Olaz. Ya hicieron un pase de Nora en junio, dentro de la Muestra de Cine y Mujeres que se hizo en los Golem Baiona. “Tuvo muy buena acogida y nos hicieron sentir muy a gusto, fue muy bonito. Eso y el hecho de que la compositora de la banda sonora sea de Pamplona han hecho que aquí me sienta como en casa y que me anime a hacer este pequeño pase”, ha asegurado la directora. Aunque el verdadero estreno fue hace ya un año en el Festival de Cine de San Sebastián. “Fue una experiencia muy emocionante porque fue el día de la inauguración del festival, estábamos nosotros en el Kursaal y Woody Allen en la sala de al lado”, cuenta Lara Izagirre. su primera película, Un otoño en Berlín, también se estrenó en este festival y ganó el Goya a mejor actriz revelación.
“No quisimos sacarla en otoño porque es una película veraniega así que decidimos esperar hasta este año a ver que pasaba también con el coronavirus”, añade la guionista. Esta será la primera película en euskera que se estrene de forma simultánea en España (3 de septiembre) y Francia (8 de septiembre). “El objetivo era que la película cruzara las fronteras como la protagonista en la película, casi sin que nos diéramos cuenta”, narra la productora.
A lo largo de la película la comedia y el drama se mezclan. “Me gusta que mis películas reflejen desde dónde veo yo la vida y para mí la vida es una tragicomedia por eso quería que Nora tuviera vis cómica, sin llegar a lo caricaturesco”, relata la guionista. Llegar hasta la actriz protagonista, Ane Pikaza, no fue sencillo. Se trataba de una decisión complicada puesto que ella es la que lleva el peso de todo el largometraje. Pasaron casting a 25 chicas, pero ninguna de ellas tenía la energía que buscaban. “Queríamos que fuera patosa y graciosa, pero no demasiado”, explica la directora. Ya había visto actuar a Pikaza en otras ocasiones, en teatro y esta actriz fue la única que pasó a la segunda prueba, “la prueba del café”, en la que la Lara Izagirre se tomó un café con ella para ver si congeniaban. “Necesitaba que hubiera química, es algo que intento tener con todo el equipo y lo noto en los resultados”, afirma Izagirre.
El casting más complicado, según la directora, fue el del papel interpretado por Iñigo Aranbarri, Joseba. “Mis personajes son estereotipos, por ejemplo, Joseba es un euskaldun ligón y gracioso. Un poco chuloplaya. Fue el más difícil, llegué a pensar que no había vascos ligones”, bromea. Aranbarri explica que desde el primer momento sintió un trato muy cercano. Ya conocía a Pikaza y se sintió libre de hablar con Izagirre sobre el personaje. “Pensé que, aunque el objetivo fuera que ligara con Nora, podría ser un personaje más empatizable, respetuoso, que también escuchara los problemas de la protagonista”, cuenta el actor. Y así es como se muestra Joseba. “A partir de ahí fue muy fácil de interpretar, estaba como en casa, de hecho, el grupo de amigos que sale con Joseba es mi grupo de amigos real, a veces me preocupaba estar mostrando mucho de Iñigo, incluso”.
Aranbarri explica que la mayoría de actores son “muy pudorosos con lo suyo”, no les gusta que salga algo de ellos, algo de verdad. Para Lara Izagirre las relaciones reales suman y “es importante partir de lo nuestro para poder construir”. Ella anima a los actores a coger parte de ellos mismos. Busca un cine “artesano”, no solo con las interpretaciones, también con otros departamentos como la dirección de arte: “El sillón en el que se sienta el abuelo era el sillón del difunto tío de la directora de arte, creo en todas esas energías que se mantienen”. O en la banda sonora: “La música debe encajar de forma natural, mi línea roja es que no imponga las emociones de los personajes”.
Paula Olaz, encargada de la banda sonora junto con Pascal Gaigne, explica que tuvieron mucha libertad a la hora de idear la música e hicieron una selección minuciosa de los instrumentos, “no transmite lo mismo un piano que un oboe”. De manera que, “contara como se sentía Nora y también diera un punto de vista exterior, psicológico. Sigue el proceso emocional de Nora, por lo que hay una evolución. Es intimista, incluso paisajística”, relata la compositora.