Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Cultura

‘Tránsitos’ cierra su círculo

La obra que la compañía navarra Amico Teatro lleva hoy al escenario de la Cava tuvo su germen en una residencia que se celebró en el festival de Olite en 2019

Un momento de Tránsitos, obra que Amico Teatro estrenó en Tafalla en 2020 y hoy estará en Olite
Un momento de Tránsitos, obra que Amico Teatro estrenó en Tafalla en 2020 y hoy estará en Olitedn
Actualizado el 19/07/2021 a las 22:44
Este martes los navarros Ion Barbarin Lisarri y Txori García Uriz cerrarán el círculo de sus Tránsitos. La obra germinó en Olite en 2019, en la residencia en la que participaron y en la que pudieron trabajar con otros artistas, como la escultora Dora Salazar, el iluminador David Bernués o el coreógrafo Jon Maya. Allí en Olite, hace dos años, nació una pequeña pieza. Allí en Olite, en la Cava, esta noche, se pone en escena Tránsitos, la obra en que aquella pequeña pieza se convirtió.
La obra, en cierto modo, supone un cambio de registro para Amico Teatro. Es su tercer montaje desde 2014 y con los anteriores comparte que se trata de “una obra sin texto, en la que predomina lo gestual, la danza, pero también hay teatro. Somos actobailarines”, define Ion Barbarin. Sin embargo, los montajes anteriores iban más al humor, mientras que Tránsitos “es más poético, más dramático”. También es nuevo que cuenten con “una mirada exterior”, la de la directora Mercedes Castaño.
En cierto modo, sobre todo en los aspectos de producción, Tránsitos supone para la compañía navarra un paso adelante. “Generalmente nuestros montajes son pequeños, de poco dinero, y ahora hemos podido hacer algo más potente”. La obra la han coproducido con David Bernués, han contado para el vestuario con Edurne Ibáñez, la escenografía ha corrido de la mano de Raúl Arraiza... Incluso llevan música en directo, la que aportan Itziar Etxegia al violín e Idoia Oteiza al piano, que también han creado las composiciones que se oyen en Tránsitos. “Es un auténtico lujo”.
La obra, en realidad, se estrenó en 2020 en Tafalla, dentro del programa de danza DNA. “A quienes conocían nuestra trayectoria y venían con una idea diferente de lo que hacíamos les ha gustado. Nos ha felicitado gente de la calle, que no es de nuestra profesión, y eso que se trata de un lenguaje arriesgado, no una dramaturgia al uso, en la que se transmite a través de lo emocional y no de lo racional”, apunta Barbarin.
Tránsitos es una obra multidisciplinar, en la que conviven y diluyen sus límites el teatro, la danza y la instalación artística y en la que hablan del ser humano y “de sus contradicciones. Habla de la identidad, pero no tanto como género, sino de lo masculino y lo femenino que puede haber en cada uno de nosotros”. Obra de lecturas múltiples en la que la poesía domina a la narrativa, incluye momentos “delicados, como cuando actuamos con máscaras ciegas, con las que no vemos nada, y sin utilizar otra sujeción que nosotros con las manos. Uno le sujeta al otro y se crea algo muy interesante en lo emocional”. Hay lugar también para “lo ancestral del ser humano, lo más ritual”, a través de un minotauro conseguido a través de una de las máscaras de Dora Salazar. La artista también ha inspirado la escenografía y es autora de otras piezas que aparecen en Tránsitos. “Nos inspiró su obra y a partir de ellas creamos nuestro universo”.
volver arriba

Activar Notificaciones