Pamplona Negra

La novela negra histórica: un género exitoso y complicado

Los autores Miguel Izu, Luis Zueco y Guillermo Galván lo analizan en Pamplona Negra

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La novela negra histórica: un género exitoso y complicadoJesús Caso
La novela negra histórica: un género exitoso y complicado

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Eva Fernández

Actualizado el 27/05/2021 a las 08:41

La tercera jornada del festival Pamplona Negra llevó ayer a su mesa redonda, titulada Asesinatos de otros tiempos, el análisis de la novela negra histórica. Y para ello, invitó a tres escritores que han practicado este género en sus creaciones: el pamplonés Miguel Izu, que firma entre otros 'El asesinato de Caravinagre' (2014), 'El crimen del sistema métrico decimal' (2017) y 'El rey de Andorra' (2018); el valenciano Guillermo Galván, conocido por su popular personaje del comisario Lombardi, protagonista de 'Tiempo de siega' (2019) y 'La virgen de los huesos' (2020); y el aragonés Luis Zueco, que cosechó un éxito internacional de crítica y público con su Trilogía Medieval 'El castillo', 'La ciudad' y 'El monasterio'. Los tres autores, conducidos por la periodista de TVE en Navarra Ana Valencia, desgranaron las claves fundamentales de este género, que -según dejó claro desde el primer momento el escritor navarro- “pese a tener incluso premios específicos en otros países, en España aún se presenta en estanterías separadas”.

Ninguno de los tres escritores cuestionó la existencia de la novela negra histórica que, para Izu, “se cultiva mucho en la actualidad en España, donde abundan las historias con crímenes cometidos en la actualidad, pero que están conectados a otros del pasado”. En opinión de Zueco, el atractivo de este género, al que calificó de “complicado” para el autor, reside en que conjuga un hecho que atrae mucho y que es instantáneo, el del asesinato; con un contexto histórico, que tiene otro ritmo y necesita ser explicado: “Lograr ese equilibrio es lo más difícil”, dijo. Hecho que fue reafirmado por Galván: “En la novela histórica negra debe haber ‘un ten con ten’ de ambas: debe entenderse, pero también divertir”.

“Los datos, rigurosos; y la historia, verosímil”
 


El pamplonés Miguel Izu Belloso, que ha cultivado distintos géneros literarios, destacó en la mesa redonda que la clave del escritor en la novela negra histórica es ser riguroso, pero también verosímil. “Generalmente, en mis novelas históricas siempre selecciono un hecho y, a partir de él, intento construir una buena historia”, explicaba. En su opinión, ambos requisitos, rigurosidad y verosimilitud, se consiguen con una amplia labor documental, que es la que permite que los hechos históricos sean precisos, y los detalles, creíbles.

“Afortunadamente, hoy en día con las nuevas tecnologías es fácil documentarse sobre el contexto histórico y sobre las tramas de ficción”, destacó Izu, y añadió que habitualmente no suele consultar a los expertos, “salvo para detalles muy concretos”. “Disfruto buceando en soledad por los miles de archivos y documentos que están accesibles en la red”, dijo.

Aunque en su opinión “hay tantos estilos como escritores”, la manera de escribir de este jurista y funcionario foral es bastante anárquica: puede escribir a ratos, de seguido o no tocar la novela en varios días consecutivos. “La historia sigue avanzando, porque está siempre en mi cabeza”, reconoce, y afirma que es fundamental saber el principio y el final de la historia. “Lo del medio se puede ir desarrollando, pero si no tienes el final claro puede que no la termines”.

Por último, y respecto al tema del auge del género de misterio en los últimos años, Izu confesó que “un escritor nunca puede desentenderse de las modas, porque antes que escritor es lector”. “Todo lo que lees te conforma y te da ideas”.

“Transmitir el espíritu de la época es la clave”
 


A la hora de dar con la clave de la novela negra histórica, que requiere una documentación ingente, Luis Zueco apostó por la importancia de “trasmitir el espíritu de la época”. “Hay que documentarse mucho y documentarse bien, no solo sobre los hechos históricos, sino también sobre las mentalidades -aclaró-, que tienen que ver con el concepto del honor, el concepto del amor o la importancia de la religión”. “Generalmente, de toda la documentación que atesoras -prosiguió-, empleas solo un 1-2% , pero eso te sirve para entender el periodo histórico de la novela”. E incluso, adelantó que muchas veces ha eliminado detalles, “al estar seguro de que el lector actual no iba creérselos”. “Así que hay que seleccionar bien”, zanjó.

Zueco reveló que al escribir siempre parte de “una idea, un escenario y unos personajes”, y que a él sí le gusta consultar con expertos, pero “de una manera distendida y solo para que le den una idea general”. Y aseguró que existen dos tipos de escritores: los “de mapa”, que tienen todo perfectamente definido antes de ponerse a escribir; y los “de brújula”, que saben dónde quieren llegar pero no saben exactamente cómo.

El autor aragonés alertó de que “un escritor puede quedar atrapado en un género”, sobre todo por la presión editorial, y describió que “los lectores son cada vez más lectores de autores determinados”. También se definió como “perfectamente disciplinado” en la escritura; ya que, por su trabajo, tiene que buscar las horas más productivas, en su caso de 6 a 12. “Si un día no puedo cumplirlo, es casi imposible que lo recupere”, lamentó.

“Lo fundamental es no caer en anacronismos”
 


Para Guillermo Galván, lo fundamental de la novela histórica de misterio o crímenes es “no cometer anacronismos”. “Es lo peor, porque el lector va a interpretar que el escritor no se ha tomado en serio su trabajo”. “A veces se cometen errores estúpidos solo por querer dar más colorido al relato y metes la pata sin necesidad”, confesó. “No voy a dar nombres, pero hay novelas muy famosas, que se desarrollan en el siglo XII, cuyos personajes piensan como en el Renacimiento, unos siglos después”.

Galván, especializado en la novela negra ambientada en los años 1940-41 en España, se declaró un enamorado de esa época, “que no se enseña en los colegios y que a los medios de comunicación no les interesa demasiado”. ”La investigación policial en los años 40, con una policía secreta sin ninguna experiencia y formada por excombatienes y falangistas, no tiene nada que ver con la investigación actual, donde juegan un papel muy importante el análisis del ADN, las llamadas telefónicas y las cámaras de grabación”, dijo.

El escritor valenciano aseguró que el interés por lo morboso (bien sea en la plaza pública o en la televisión) es algo que no ha cambiado en la historia del hombre: “Hay autores que escriben novela negra porque la aman y otros por meter un cadáver en su colección, pero lo importante es que la novela sea buena”. Y respecto al método, admitió: “Aunque gracias a mi profesión periodística siempre he tenido claro el titular; tras jubilarme, me he vuelto mucho más anárquico”.

“Lo más difícil, usar el lenguaje de su tiempo”
 


Lou Berney, premio Hammett internacional 2018 por Carreteras de otoño, una novela policíaca que narra una persecución por la América de los 60, ambientada en los días posteriores al asesinato de John F. Kennedy, tuvo su presencia ayer en el Pamplona Negra. El autor dejó un vídeo grabado para los asistentes, en el que desvelaba cuál era para él el mayor reto de cultivar este género. “Lo más difícil es que tus personajes hablen con el lenguaje de la época, no solo por el léxico sino también por el ritmo de las oraciones. Siempre creí que era clave que el capo de Nueva Orleans al leer mi novela pensara: ‘¡La ha clavado!”

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