Javier Baines, escritor pamplonés y enfermo de ezquizofrenia paranoide: “Si no tenemos miedo a decir que sufrimos una enfermedad mental, todo cambiará”

Pamplonés y a punto de cumplir los 39 años, su diagnóstico de trastorno mental grave no le ha impedido publicar su tercer libro, ‘Diario de confinamiento de un esquizofrénico’. Escrito en los peores momentos de la pandemia, con un fin terapéutico y bajo un pseudónimo, quiere que su testimonio sirva para ayudar a los demás

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Javier Baines, escritor y enfermo de ezquizofrenia paranoide: “Si no tenemos miedo a decir que sufrimos una enfermedad mental, todo cambiará”José Carlos Cordovilla
Javier Baines, escritor y enfermo de ezquizofrenia paranoide: “Si no tenemos miedo a decir que sufrimos una enfermedad mental, todo cambiará”

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Eva Fernández

Actualizado el 26/04/2021 a las 06:00

El autor de Diario de confinamiento de un esquizofrénico (Europa Ediciones, 2021) lleva dos meses y medio ingresado en la Clínica de Rehabilitación San Francisco Javier de Pamplona. Él mismo solicitó personalmente su entrada, “por las descompensaciones que estaba sufriendo los últimos meses y sus visitas casi semanales a Urgencias”. La pandemia, como a todos, le pasó factura, pero a él especialmente. Por eso escribió el libro, como un modo de superar ese encierro que por momentos se hacía insostenible.

Ahora se encuentra mucho mejor, tanto que ha decidido dar la cara y decir quién es realmente la persona que está detrás del pseudónimo de Hugo Ruiz Moreno. Y es él: Javier Baines Garatea, diagnosticado de esquizofrenia paranoide en 2003, y a la que añadieron el calificativo de “persistente” en 2020. Desde entonces, y aún antes con sus primeros síntomas, su vida no ha sido fácil. Pero está vivo para contarlo, y eso es lo más importante.

Hay que echarle mucho valor y sinceridad para escribir lo que usted ha escrito. ¿De donde ha sacado el ánimo?

Tengo una familia maravillosa (mi madre, mi hermana, mis sobrinos, mi tía...) y unos amigos estupendos, que me quieren, me aceptan como soy y me apoyan incondicionalmente. Eso es clave para una persona con una patología mental. A estas alturas de la vida, sinceramente me importa poco lo que puedan pensar muchos. Me preocupa más que mi testimonio sirva para ayudar a otras personas en circunstancias parecidas a la mía y para que las que no sufren ningún trastorno nos comprendan mejor.

En un momento del libro, reconoce que lo que escribe es demasiado personal como para ponerlo a la venta. Meses después, lo publica bajo pseudónimo. Y ahora, además, da la cara. ¿Qué ha cambiado para que usted ‘salga del armario’, si me permite la expresión?

Pienso que, por desgracia, hay que tomar medidas para eliminar el estigma que se crea alrededor de la enfermedad mental. Ahora estoy convencido de que, simplemente, con no tener miedo a decir que se padece una enfermedad mental cambiarían muchas cosas y se generaría normalidad.

Hace unas semanas sucedió una anécdota reveladora en el Congreso. El diputado Íñigo Errejón, de Más Madrid, reclamó en la tribuna un plan nacional de Salud Mental, pero el diputado Carmelo Gómez, del PP, aprovechó para espetarle un ‘¡Vete al médico!’ ¿Qué opinión le merece el comentario?

Lo primero, que ese diputado del PP no tiene ni la más mínima idea de lo que es una enfermedad mental. No le deseo el mal a nadie, pero sé que el tiempo pone a todos en su lugar y a lo mejor algún día un hijo, un sobrino o un nieto puede generar alguna patología y entonces entenderá un poco lo que es esto.

¿Le ha tocado a usted vivir una situación así personalmente?

Afortunadamente no he tenido ese problema. Toda la gente a la que quiero me entiende a mí e incluso algunos también entienden la enfermedad, que eso es lo difícil. Estoy orgullosísimo por ello de mis familiares y amigos.

¿Por qué cree que las personas rechazan la enfermedad mental?

Creo que la rechazan por el desconocimiento que hay de la misma y por culpa de algunos medios sensacionalistas que nos ‘tachan’ a los enfermos de ‘peligrosos’.

En algunos momentos del libro, confiesa que tiene miedo de hacer daño a los demás, incluso a su propia madre. Si usted mismo tiene miedo, ¿cómo le diría a los demás que no le teman?

Es difícil responder, porque entiendo que sea así. Pero habitualmente y en circunstancias normales, los enfermos estamos bien medicados y tenemos un comportamiento normal.

¿Cuesta mucho aceptar que se tiene una enfermedad mental?

Pienso que no más que cualquier otra enfermedad. Es un golpe muy fuerte, pero igual de doloroso, por ejemplo, que cuando me dijeron que mi padre (que falleció en 2017) tenía cáncer. Todavía le echo muchísimo de menos.

No es el primer libro que publica sobre la enfermedad. El primero, en 2018 y autoeditado, fue ‘Entre dragones anda el juego’. ¿Cómo surgió escribirlo?

Cuando murió mi padre, escribí una nota de agradecimiento a familiares y amigos en Facebook. Gustó tanto que alguien la leyó en el funeral al día siguiente; y una tía mía, hermana de mi padre, me animó a que siguiera escribiendo sobre todos esos sentimientos y vivencias.

¿En qué se diferencian ‘Entre dragones anda el juego’ y ‘Diario de confinamiento’?

El primer libro es también autobiográfico y trato de la enfermedad, pero no directamente, sino de manera metafórica, a través de sus personajes. El protagonista es un adolescente llamado Unax, que viaja a través del tiempo para terminar de conocer lo que le pasa...

¿Escribir es una terapia?

Desde luego. Escribir sirve, sobre todo, para desahogarte y para sacar fuera todos esos miedos que te angustian.

Sus dos primeros libros fueron autoeditados, pero el tercero lo ha publicado una editorial. ¿Por qué ha sido así?

En los dos primeros tenía mucho miedo al ‘qué pensarían’ los demás, pero con este último le eché dos pelotas y lo mandé a varias editoriales. Algunas me respondían que en ese momento no estaban recogiendo originales o simplemente que no, porque no encajaba en su formato de venta. Pero al final, me avisaron de que estaban dispuestos a publicarlo en Europa Ediciones y les estaré eternamente agradecido. No estaba dispuesto a volver a pagar por ello... [ríe].

¿Le ayudó alguien a escribirlo, a corregirlo...?

A escribirlo, nadie; pero a corregirlo, sí. Fue Fer, el camarero del bar de debajo de casa, el Ilargia. Le encanta leer, y también corregir...

¿Tendrá que pagarle entonces una comisión?

[Ríe] Nooo... Ya le invité a la marisquería El Mosquito antes de mandar el libro a la editorial...

¿Se ha planteado alguna vez ser escritor a tiempo completo?

¡Ya me gustaría poder vivir de lo que escribo! Pero eso es muy difícil, a no ser que seas Tolkien u otro escritor con menos ventas pero un público muy fiel... [ríe de nuevo]

¿Le gustaba escribir de pequeño?

No. Odiaba hacer las redacciones que nos mandaban en el colegio, pero me empezó a gustar en el bachillerato y, más adelante, cuando estudiaba en la Escuela de Cine y Vídeo de Andoain (Guipúzcoa).

¿Tiene alguna disciplina cuando se pone a la tarea?

Voy con mi ordenador portátil a todas partes, pero no tengo ninguna disciplina concreta. Lo que sí me gusta es escribir con el cigarrillo y el cafecito en algún bar. Normalmente lo hago en el Ilargia, con mi amigo y corrector Fer [más risas].

¿Aconsejaría a otras personas con patologías mentales que escribieran?

Pues si les gusta sí. Pero hay que tener en cuenta que no hay enfermedades sino enfermos, y con esto quiero decir que todos somos personas y que todos somos diferentes. Solo tenemos una cosa en común: haber pasado por muchos diagnósticos antes de tener el definitivo.

DNI

Javier Baines Garatea nació en Pamplona el 12 de mayo de 1982. Su padre, Francisco Javier, falleció de cáncer en 2017; su madre, Encarni, de 65 años, es pensionista. Tiene una hermana mayor, Paula, de 42 años; y dos sobrinos: Unai, de 12, e Irati, de 8. Estudió bachiller de Humanidades y Ciencias Sociales en el Instituto Basoko y, posteriormente, cursó un grado superior de Realización de Cine y Vídeo en la Escuela ESCIVI de Andoain (Guipúzcoa). Hasta ahora ha escrito tres libros. Los dos primeros son autoeditados: ‘Entre dragones anda el juego’ (Círculo Rojo, 2018) y ‘Catorce días’ (Círculo Rojo, 2019). El tercero corresponde al de esta entrevista y ahora prepara un cuarto: ‘Liderazgo de una madre’, basado en las vivencias de una madre y su hijo, este último con problemas penitenciarios y de adicciones. Baines fue diagnosticado de esquizofrenia paranoide en 2003, cuando tenía 21 años, tras sufrir un brote psicótico agudo, pero los primeros síntomas ya habían empezado antes, con 12 o 13 años, en plena adolescencia. Desde entonces, su vida ha transcurrido entre una continua sucesión de consultas médicas e ingresos hospitalarios, cambios de trabajo y relaciones de pareja fallidas. Ahora, gracias a un gran esfuerzo, empieza a “controlar” su enfermedad.

‘Diario de Confinamiento de un esquizofrénico’

Autor: Hugo Ruiz Moreno

Editorial: Europa Ediciones, 2021 Páginas: 92 Precio: 12,90 euros

Blog: https://javierbainesgaratea.blogspot.com/

 

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