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Proyecto transmedia

Patrimonio inmaterial de Navarra, con nombres y apellidos

‘Living kultur’ es el proyecto transmedia que pretende recoger el patrimonio inmaterial que suponen las tradiciones y costumbres de toda la geografía navarra, creando una página web y un libro que muestren tanto a las personas involucradas como la vestimenta u objetos

Francisco Javier Mangado Urdániz, campanero de la Catedral de Pamplona, tocando la campana.
Francisco Javier Mangado Urdániz, campanero de la Catedral de Pamplona, tocando la campana.
Actualizada 20/02/2021 a las 06:00

"Hay que dar a conocer las tradiciones que hay en Navarra porque, al final, la identidad de un pueblo la marcan sus costumbres”, reflexiona Felipe Sota Hernández -vecino de Tafalla-. Con un capirote negro, una túnica y una cruz al hombro del mismo color -en la que hay clavadas unas chinchetas formando una F y una S y un pin del escudo de la Comunidad foral- quiere dejar constancia de la romería a Ujué. Participa en esta tradición que se celebra el domingo siguiente al 25 de abril desde que nació y es una de las que estará representada en Living kultur. Se trata de un proyecto transmedia que pretende contar y mostrar el patrimonio inmaterial de Navarra.

Esta idea nace de la productora navarra En Buen Sitio Producciones. “Surge de ver ese patrimonio inmaterial in situ, de ver a los danzantes de Ochagavía en la ermita de Muskilda o a los volantes en Valcarlos”, cuenta la directora del proyecto, Marga Gutiérrez Díez.

Desde la productora se dieron cuenta de que la belleza que tienen estas manifestaciones culturales debía representarse de otra manera. Por ello, estarán hasta el 2 de marzo en la Sala de la muralla de Baluarte en un plató grabando cada detalle de 50 tradiciones navarras seleccionadas. “Casi todas involucran a personas, que tendrán nombre y apellido en este proyecto. Tienen presencia y son perfectamente reconocibles, porque queremos darle mucha importancia a la gente que preserva y salvaguarda el patrimonio inmaterial de Navarra”, señala la directora.

El hecho de que se grabe en un estudio y no en el lugar donde habitualmente se llevan a cabo estas manifestaciones no es casual. “Es una mirada creativa de este patrimonio, no queremos hacer una representación fiel sino que se muestre cada detalle, cada fleco, resaltar la belleza. De esta manera queremos invitar a la gente a que vaya a esos lugares”, destaca Gutiérrez Díez.

Para ello, han invitado a más de 80 personas -que participan en alguna de esas 50 tradiciones- a que se trasladen hasta el plató con las cosas que normalmente utilizan. “Está siendo maravilloso. Ellos mismos traen sus cosas, contamos con los elementos reales con los que participan en los días señalados. Se trata de herramientas, ingredientes, trajes... Y todo ello con un orgullo inmenso”, añade.

Por ejemplo, Joaquín Corcuera Gil y Francisco Javier Mangado Urdániz -ambos de Pamplona- llevaron hasta allí una campana pequeña de la época colonial de Perú. Ambos son campaneros -Corcuera desde hace 36 años y Mangado desde hace 20 años- del grupo de campaneros de la Catedral de Pamplona, y la tradición que dejaron grabada fue el toque manual de las campanas, que poco a poco se está perdiendo por la motorización de las mismas.

Francisco Javier Mangado fue el encargado de, entrelazado a dos cuerdas, hacer sonar esa campana. Cuando recibieron la llamada para participar en Living kultur no dudaron un momento. Ambos cuentan que hay melodías y secuencias de campanas que son muy antiguas y que se están perdiendo, por ello hay que hacer por preservarlas. Francisco Javier Mangado ponía dos ejemplos, y son las melodías Tentenublo -que en la antigüedad servía para ahuyentar tormentas- y la de El caballero perdido, que servía como última llamada para entrar en la ciudad antes del cierre de las murallas a la noche y no quedarse “a la luna de Valencia”, cuenta.

Por este set de grabación han pasado otras personas como los integrantes de la Txaranga Igandea de Barañáin junto a un kiliki y un cabezudo. “Nos emocionamos todos porque llevamos mucho tiempo sin escuchar la música de una txaranga o los cabezudos en las calles. Hasta ellos se emocionaron y estaban felices de poder representar de alguna manera el patrimonio inmaterial. Acabamos bailando todos con su música de fondo”, recuerda la directora del proyecto.

TRADICIONES Y PUEBLOS

Han tenido en cuenta tres criterios a la hora de seleccionar los municipios que estarán representados de esas 1.500 tradiciones que tiene catalogadas el Gobierno de Navarra como patrimonio inmaterial. El primero es que tenga representatividad de toda la geografía navarra. La segunda, es que sea igualitario y que participen tanto mujeres como hombres, niños y mayores. Y que también sean tradiciones representativas, mostrar un poco de todas las categorías que ha registrado el Gobierno de Navarra.

Marga Gutiérrez pone el ejemplo del baile de la era, que es común en muchos municipios. Para escoger de dónde sería la persona que pudiera representarlo en Baluarte, primó que ese municipio no tuviera otras tradiciones ya representadas en Living kultur. “El patrimonio inmaterial es algo que está vivo, por lo tanto puede morir. Nos ha pasado con alguna tradición”, refleja Gutiérrez. Ha habido una en concreto en la que era necesaria una escoba para su representación. El problema que tuvieron fue que nadie fabricaba ya ese tipo de escoba en Navarra, por lo que tuvieron que descartar esa tradición.

ACCESIBLE Y TRANSMEDIA

La pandemia hizo explotar, señala la productora, esta idea que tenían “guardada en un cajón como un proyecto joya”. Se empezó a plantear en febrero de 2020, antes de la llegada de la pandemia, y cuando llegó se dieron cuenta de que tenía más sentido que nunca llevarlo a cabo. Pretenden crear una página web en la que se reflejen todas las tradiciones que han grabado y posteriormente la edición de un libro.

En plató graban planos verticales, adecuados a redes sociales, y posteriormente lo hacen con plano detalle para que se pueda percibir cada movimiento u objeto. También para permitir que esas tradiciones sean accesibles a todas las personas que, quizá, no puedan trasladarse en un futuro hasta la localidad a verlo en directo. Tras ello, se procede a entrevistar a la persona o personas que han acudido para que quede constancia de cómo viven esa costumbre en la que participan. La página web y el lanzamiento del libro está previsto para junio, fecha que establece Innova Cultural, ayuda que ha recibido la productora desde la Fundación Caja Navarra y Obra Social la Caixa para elaborar este proyecto. Además, también colaboran con la Fundación Baluarte que se prestó a ceder la Sala de la muralla.

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