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Un rincón con alma en Buztintxuri
En un pequeño local del Paseo Buztintxuri, tres jóvenes decidieron apostar por un sueño. Así nació Snob Cocktails and Foods


Publicado el 28/07/2025 a las 05:00
En un pequeño local del Paseo Buztintxuri 14 bajo, tres jóvenes decidieron apostar por un sueño. Así nació Snob Cocktail and Food. “Éramos tres jóvenes con ganas de crecer, de crear algo nuestro”, recuerda Jhoel Jaramillo, uno de los fundadores. Sin grandes recursos, pero con mucho entusiasmo, comenzaron a dar forma a un proyecto que hoy es mucho más que un simple restaurante. “No teníamos mucho, pero sí la ilusión y la convicción de que con esfuerzo y pasión podíamos lograrlo”.
Contaron con el apoyo de una consultoría especializada en hostelería que los ayudó a dar forma a su idea. El resultado es un espacio donde la experiencia del cliente está en el centro de todo. “Queremos que la gente venga y se sienta cómoda, que disfrute. Buscamos una atmósfera cercana, donde se note que detrás de cada plato hay trabajo, cariño y autenticidad”.
Desde su apertura, la evolución de Snob ha sido constante. “La evolución más grande ha sido interna. Hemos crecido como equipo, como cocineros y como personas”, afirma Jaramillo. “El cambio ha sido constante, pero siempre con el mismo objetivo: que el cliente se vaya satisfecho”.
Entre los platos más emblemáticos del restaurante destacan las alcachofas a la brasa, las croquetas y el canelón, todos ellos ya considerados clásicos por su clientela habitual. “Nuestra croqueta obtuvo el tercer puesto en un concurso y, desde entonces, nos la piden constantemente”, comenta.
El éxito de Snob no se basa solo en la cocina. “Nos examinamos constantemente. No damos nada por hecho. Cada servicio es una oportunidad para mejorar”, explica. “Escuchamos, corregimos y, sobre todo, no olvidamos que la gente viene a pasarlo bien, a disfrutar. Si no hay disfrute, no hay éxito”.
El público que atraen es diverso, pero con algo en común: aprecio por la buena cocina y el trato cercano. “Nos gusta atraer a gente que viene a disfrutar, que aprecia lo que hacemos y que entiende que cada plato tiene una historia detrás”.
Como en todo proyecto, los inicios no fueron fáciles. “Lo más difícil ha sido la apuesta inicial: creer en nosotros mismos, en lo que estábamos construyendo”, reconoce Jaramillo. Pero cada reto ha sido una oportunidad para aprender. “Hemos superado los desafíos creyendo en el trabajo bien hecho, evaluándonos servicio a servicio y aprendiendo de nuestros errores”.
Cada cliente que se convierte en habitual, cada sonrisa después de comer, es parte de esas historias que nos animan a seguir. Más allá del negocio, Snob Cocktail and Food representa “un lienzo. Es una forma de expresión. Cocinar es nuestra manera de decir cosas, de compartir quiénes somos”.