Concierto
La Orquesta Mondragón lleva a la plaza de la Cruz a través de un viaje nostálgico
En su concierto de este lunes, repasó la discografía de sus 50 años de carrera ante un público muy familiar
Actualizado el 13/07/2026 a las 23:04
La Orquesta Mondragón es ya una vieja conocida de las fiestas de San Fermín, pues a lo largo de sus 50 años de historia han sido varias las veces que han actuado en la capital navarra. La primera, en 1977, y la última, este 13 de julio a las 20.30 horas en la Plaza de la Cruz.
La banda, nacida en San Sebastián, está de gira por su 50 aniversario. Se creó en 1976, y una de sus citas era con la capital navarra, a la que Javier Gurruchaga está “muy agradecido”. En esta ocasión el concierto era uno muy especial, pues la orquesta estaba homenajeando a Popotxo Ayestarán, gran amigo de Gurruchaga y miembro de la Orquesta Mondragón hasta su fallecimiento en 2020.
Cinco minutos más tarde de lo previsto se escuchó un “¡Pamplona, que la fiesta se acaba!”, y, Gurruchaga líder de la orquesta, salió al escenario y arrancó a cantar ‘That’s all right’, canción que sirvió como inicio a una velada que cerró con broche de oro el Día de los Mayores de estas fiestas. A esta le siguieron ‘Garras humanas’ y su versión de ‘Stand by me’, tema de Ben E. King, con la que la plaza alzó los brazos al cielo a la vez que cantaban cada una de las palabras de la letra.
‘Corazón de neón’, ‘Tic-tac (Mi viejo despertador)’, ‘Caperucita feroz’, ‘Viaje con nosotros’ o ‘Esta noche es tu oportunidad’ fueron algunos de los conocidos temas que siguieron sonando poniendo a todos en la Plaza de la Cruz a bailar y cantar. Una plaza que no quiso perderse a una de las figuras más relevantes del panorama de orquestas español.
“Estamos en guerra, aunque siempre estamos en guerra. Vamos a cantar ahora por la paz con una conocida canción”, pidió Gurruchaga antes de que los primeros acordes del tema ‘Imagine’ de John Lennon llenasen el ambiente. Las linternas de los móviles no tardaron en aparecer mientras las miles de personas coreaban uno de los grandes himnos de la historia de la música, creando un precioso ambiente íntimo en la Plaza de la Cruz que pronto fue sustutuido por uno más animado en cuanto sonaron las primeras notas de la conocida ‘When the saints go marching in’ de Louis Armstrong, que ya señalizó que el concierto estaba llegando a su fin.


A lo largo de todo el concierto el público, compuesto por personas de todas las edades, con muchas familias presentes, no dejó de bailar y cantar, muchas veces sin tener espacio para ello, pues en la plaza no cabía nadie más. Conforme fue pasando el concierto, la plaza fue vaciándose, con la gente yendo a los bares de alrededor a tomar algo y escapar del asfixiante calor, permitiendo a aquellos que se quedaron disfrutar de la actuación de una manera más relajada.
En su concierto en la Plaza de la Cruz, la Orquesta Mondragón recordó por qué lleva 50 años en la música y por qué va a durar muchos más, haciendo disfrutar a mayores y pequeños en el penúltimo día de San Fermín, Día de los Mayores.
