Jason Statham: "Exigirme tanto físicamente me ofrece una gran recompensa profesional"
Jason Statham regresa como el héroe capaz de salvarnos de nuestras peores pesadillas en la secuela de 'Megalodón'


Publicado el 03/08/2023 a las 06:00
Jason Statham se siente en su elemento en una película acuática. El actor es un experto nadador y compitió por Inglaterra en los Juegos de la Commonwealth de 1990. Su presencia es real en la mayoría de las escenas tanto de 'Megalodón' (2018) como en la secuela que se estrena este viernes 'Megalodón 2: La fosa'. "Interpreto a Jonas Taylor un buzo especializado en misiones de rescate", explica Statham.
"Es el único capaz de enfrentarse a un tiburón gigantesco, un criatura de 22 metros de largo. Se encontró hace muchos años y todos pensaron que estaba loco. Ahora vuelve porque le respetan", precisa sobre su papel. Statham regresa para luchar con varios megalodones y llenar el verano de emociones fuertes. "Estas criaturas no existen, es obvio, así que los animadores han sido muy creativos. Combinan efectos digitales con moldes de seres descomunales con los que los actores interactuamos en el agua. Es otro estilo de interpretación", apunta el actor británico, que da rienda suelta a la fascinación por estos monstruos.
Statham, uno de los actores más rentables, pone su sello en las escenas de acción ofreciendo con acento inglés situaciones propias de Tom Cruise, Bruce Willis o Dwayne Johnson. "Exigirme tanto físicamente me da una gran recompensa profesional", dice orgulloso. Ya exigía a su cuerpo el máximo cuando saltaba desde un trampolín. Quedó el duodécimo del mundo y estuvo a punto de acudir a los Juegos de Barcelona'92.
"Siempre me junté con nadadores temerarios en el Crystal Palace para entrenar, y eso me ayudó a superarme. Me gustan el reto y la competitividad", dice. A su talento en el agua suma su destreza con la gimnasia y las artes marciales que agradece a su padre. "Fue boxeador y me enseñó de niño como dar un buen derechazo. La gimnasia llegó por la obsesión de mi hermano con las artes marciales y Bruce Lee. Siempre me daba puñetazos. Así que estuve expuesto a la violencia desde una edad temprana", ironiza un actor que se formó como intérprete en las calles de Londres, no en la Real Academia de Arte Dramático.
"Me sorprende cuando los dobles me preguntan si estoy seguro de rodar mis escenas de acción, pero para eso entreno", responde este fontanero de guardia estival que alivia la presión de la válvula emocional en la defectuosa caldera en que se han convertido las salas de cine. Statham es una suerte de manitas de la fábrica de sueños, capaz de acabar con las bestias marinas del Plioceno. Su historia personal se parece a la de Megalodón. Un héroe en conflicto con bestias descomunales que nos salva de nuestras pesadillas. "He nadado con tiburones en Fiyi. Es espectacular verlos en el océano a medio metro de distancia. En su entorno, el miedo desaparece. Ha sido una de las mejores experiencias que he vivido", reconoce el protagonista de una cinta que invita a investigar la historia de los megalodones.
Versiones gigantes de los grandes tiburones blancos -hasta cuatro veces mayores-, patrullaron los mares hace unos dos millones de años, cuando el agua se enfrió y sus fuentes de alimento se secaron.
ÉXITO GLOBAL
Lo que no se secará es la franquicia 'Megalodón' si el público responde como lo hizo en la primera entrega. "Si hay apetito por este tipo de historia seguiremos haciéndolas. Así funciona Hollywood. Las películas están en manos del público", dijo Statham antes de que se iniciara la huelga de actores. 'Megalodón 2: La fosa' transcurre cuatro años después de la primera parte. Es fruto de una lógica aplastante: costó 130 millones de dólares y recaudó más de 530 millones. A principios de 2019, el productor Lorenzo di Bonaventura confirmó que se trabajaba en un guion y la secuela tomó impulso en octubre de 2020, cuando se anunció a Ben Wheatley como director.
El cineasta inglés, conocido por sus películas de terror y por hacer la innecesaria versión de la excelente novela de Daphne Du Maurier 'Rebecca', basa la historia en las novelas 'Meg' de Steven Alten. La primera, 'Meg: A Novel of Deep Terror', se publicó en 1997. La nueva película toma prestado su subtítulo de 'La fosa: Meg 2' (1999), aunque algunos elementos ya se usaron en la primera entrega, por lo que es interesante ver cuántos fragmentos de la segunda novela se han conservado.
"Jason brinda a los directores la oportunidad de crear grandes escenas de acción. Hemos conseguido secuencias acuáticas nunca vistas. Queríamos hacer justicia a los fanáticos de los tiburones y me siento muy orgulloso del resultado. Para todo el equipo, era una gran responsabilidad porque", explica Wheatley.