x
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
Obituario

Fallece Enrique Abad, miembro de Los Iruña'ko

El cantante del grupo falleció ayer en Cintruénigo, dos meses después de otro Iruña’ko, Iñaki Astondoa

Los Iruña'ko, en una imagen de 2003. De izquierda a derecha: Alberto Huarte, Joaquín Zabalza, Enrique Abad y Kike Los Arcos.

Los Iruña'ko, en una imagen de 2003. De izquierda a derecha: Alberto Huarte, Joaquín Zabalza, Enrique Abad y Kike Los Arcos.

Actualizada 15/04/2019 a las 08:01
Etiquetas
A+ A-

Los Iruña’ko, el grupo navarro que triunfó por el mundo en los años 50 y 60, se quedó ayer definitivamente mudo. Enrique Abad Virto, su voz, se apagó para siempre a los 86 años de edad.


Las últimas apariciones públicas de Enrique Abad fueron en julio del año pasado, cuando recibió el homenaje institucional al grupo que brindó el Gobierno de Navarra, y un año antes, al protagonizar el tributo que le rindió su localidad natal, Cintruénigo. En aquella ocasión, 60 años después de arrasar musicalmente, volvió a subir a un escenario y cantó La novia, uno de los temas populares del grupo, poniendo en pie a los 1.100 espectadores.


Tras el fallecimiento de Abad, sólo queda con vida un Iruña’ko: Kike Los Arcos (acordeón). Iñaki Astondoa (voz y guitarra), falleció hace tan solo dos meses a los 82 años en Nueva York, la ciudad en la que residía. Joaquín Zabalza falleció en 2005, Alberto Huarte en 2011 y Josecho García en 2018.


Un “relámpago” musical


El paso de los Iruña’ko por la música fue como un relámpago, según solía decir Joaquín Zabalza. El grupo sólo estuvo en activo once años, de 1954 a 1965, pero les dio tiempo a ofrecer más de 2.500 actuaciones por 30 países, algunos tan remotos sobre todo para unos jóvenes navarros de la época como Islandia o Canadá, y de grabar más de 300 canciones.


Todo empezó en 1948, cuando Joaquín Zabalza, Alberto Huarte y Josecho García formaron parte de la primera tuna universitaria que se formaba en Pamplona. Dos años después formaron el Trío Iberia, con el que cantaban boleros, pero en 1953 decidieron dar un giro e incorporar todo ese repertorio sanferminero que era muy popular pero que ni siquiera había sido grabado. Ahí nacieron los Iruña’ko. En 1956 la casa Columbia les ofreció grabar un disco y el éxito fue inmediato. Tenían que reforzarse, y ficharon a Enrique Abad, que trabajaba en el taller de fontanería de su padre, en Cintruénigo, pero que había heredado la voz de su madre - ganó varias veces el campeonato de jotas de Navarra-, y que conocían porque despuntaba por su voz en el grupo Los trinos cirboneros. Después ficharon también a Kike Los Arcos, y por motivos personales Josecho García abandonó el grupo antes de su despegue internacional para ser sustituido por Iñaki Astondoa en 1957. El quinteto quedó ya completado.


Los Iruña’ko fueron los primeros en grabar los himnos de las peñas de Turrillas y el himno de Osasuna, y suyo es, también, el popular A San Fermín pedimos.


Lo que inicialmente iban a ser tres meses de gira por América se convirtieron en tres años. Empezaron por México, donde coincidieron sobre el escenario con los Platters, “entonces decían que los grandes de Europa y América eran los Iruña’ko y los Platters”, explicaba Enrique Abad en 2014. Después siguieron por Centroamérica, Sudamérica, Canadá y Estados Unidos, a veces con dos conciertos por día. “Hilton, el abuelo de Paris Hilton, nos contrataba para tocar en sus hoteles para seis meses o un año”, contaba Abad en otra entrevista. A lo largo de su trayectoria cantaron en cinco idiomas y compartieron escenario con artistas como Los Panchos, Cliff Richards, Dúo Dinámico, Los Panchos, Lucho Gatica o Charles Aznavour. Antes de volver a Navarra rechazaron un contrato millonario para pasar cuatro años más en Estados Unidos que les ofreció el representante de Frank Sinatra. Les llamaba más la familia y vivir en su tierra, según explicaron. Visto con los años, sin embargo, la disolución en 1965 fue el mayor error del grupo para Abad. “Una vez que conquistas el mundo, que es lo que hicieron los Iruña’ko, dejarno no tiene sentido”, decía. Tras la separación, Abad tardó ocho años en poder escuchar un disco del grupo.


Enrique Abad estaba casado con Pilar Cornago Pérez, con la que tuvo ocho hijos, nueve nietos y un bisnieto.

Etiquetas
Selección DN+

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Solo 0,27€ al día (Suscripción Anual)
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que necesitas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra