Cuentos de soldados y civiles, Ambrose Bierce

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Ignacio Lloret

Publicado el 06/09/2018 a las 17:17

He viajado hasta Gettysburg, en Pennsylvania, porque quería conocer el Monumento a la Guerra de Secesión levantado en el Parque Nacional Militar. Es una mañana soleada de septiembre. Desde la cafetería del centro de visitantes donde nos hemos sentado, el señor Bierce y yo vemos la explanada de hierba y la franja de bosque donde termina. Le he pedido que nos encontremos aquí para hablar de su libro.

 

Fue el acontecimiento más importante de mi época. También el de mi vida. Me refiero a la guerra civil. Tenía que escribir sobre todo eso. Sobre lo que había visto y lo que había vivido. Claro que no podía hacerlo tan pronto. No inmediatamente después de las batallas. Había que dejar pasar el tiempo. Esperar a que llegase ese día en que los hechos pierden dramatismo y empiezan a desarrollar una vertiente legendaria.

Se nota que detrás de sus relatos hay un testimonio de primera mano, algo experimentado por el autor. Sin embargo, no cree que esa circunstancia puede perjudicar en ocasiones al texto a efectos literarios?

Entiendo lo que quiere decirme. A veces el haber estado allí entonces, en el lugar y en el momento que sean, impide al escritor ganar la distancia mínima que requiere la literatura. Le encadena demasiado a la realidad. Sin embargo, lo mío fue diferente. Y es que antes de escribir estos cuentos, yo me dediqué al periodismo, publiqué artículos y crónicas que no tenían nada que ver con la guerra. En cuanto a ésta, el haber participado en ella me permitió alejarme de los tópicos habituales, centrarme en aspectos peculiares que nadie imaginaría en un entorno tan sangriento.

Es cierto que hay una desmitificación de la contienda. Supongo que usted quería alejarse todo lo posible del tratamiento que recibe en los manuales de Historia esa clase de hitos.

Y ocuparme de casos concretos. Contar cómo los individuos se enfrentaban en solitario a algo así. Porque toda guerra es un compendio de muchas guerras. Yo quería seguir a un soldado, de la graduación que fuese, y conocer su aventura particular. Su manera de prosperar en medio de tanta destrucción. Su forma de sobrevivir o de morir manteniendo a salvo la dignidad. Quería saber qué cosas había dejado atrás, antes de alistarse o ser reclutado. Las circunstancias que le habían llevado a hacerlo. Quería averiguar cómo se adaptaba al nuevo lugar, al escenario de la batalla. En qué se convertía una vez allí. Hasta qué punto continuaba siendo la misma persona, alguien con ilusiones y esperanzas, con virtudes y defectos. En qué medida éstos seguían activos a pesar de la gravedad de la situación. Sí, quería enterarme de todos esos detalles, de modo que eché mano de mis recuerdos y empecé a inventar a partir de ellos.

Me gustan los fragmentos donde usted describe el paisaje, la naturaleza. Me gusta que los personajes de la mayoría de sus relatos dediquen tiempo a la contemplación, sean conscientes de toda esa belleza en un contexto tan adverso.

Porque hay infinidad de momentos muertos en medio de una guerra. Porque a menudo ésta se interrumpe por razones técnicas o por apatía y quienes la disputan se quedan en una especie de limbo en que ya no hay explosiones, ni escaramuzas, ni enemigo, ni motivos para tenerlo. Entonces los hombres permanecen quietos y callados, sentados junto a un árbol o apostados en una colina, y miran hacia el horizonte sin pensar en nada.

Se ha cubierto el cielo en Gettysburg. Han llegado nubes de lluvia desde el Medio Oeste. Este local ha ido llenándose de gente y ahora al señor Bierce se le ve inquieto y con ganas de marcharse. Yo no quiero entretenerle más, así que me dirijo a él una última vez. Le pregunto qué le pasó en México, si es verdad que se enroló en las tropas rebeldes y que le mataron durante la revolución.

Me uní a ese ejército como periodista, para cubrir aquellos episodios en calidad de reportero y, sin embargo, acabé luchando a su lado. Quizá echaba de menos los días de mi juventud. La emoción de la batalla. A lo mejor añoraba a mis personajes y deseaba un desenlace parecido, un final épico como el que tuvieron ellos.

 

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