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El cansancio de Occidente, Eugenio Trías y Rafael Argullol

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El cansancio de Occidente, Eugenio Trías y Rafael Argullol

23/02/2018 a las 10:21
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Me he reunido con el señor Trías en un café de la calle Muntaner. No he citado al señor Argullol porque aún está vivo y yo sólo entrevisto a autores muertos. Después de dejar que el primero se distraiga unos minutos mirando por el cristal, me dirijo a él y le pido que me hable de este ensayo en forma de diálogo.

 

 

Es un género difícil. No sólo a la hora de darle estructura de libro, sino mucho antes de eso, cuando todavía es conversación. Cuesta lograr que ésta lo sea realmente, es decir, que haya un verdadero intercambio de ideas entre los dos interlocutores y un hilo coherente que permita a los lectores seguirlo y disfrutarlo.

Sí, a lo largo de las páginas se aprecia su esfuerzo por evitar dos monólogos. Hay una voluntad de sumar fuerzas, de colaborar.

Sin embargo, no lo conseguimos siempre. A menudo se nota la necesidad que tiene cada uno de exponer su propia visión, las propias conclusiones. Y no es una cuestión de orgullo ni de prurito profesional. Desde el momento en que un filósofo se pone a pensar, se deja llevar por el discurso interior, se sumerge en él. Entonces, por mucho que se proponga escuchar al otro, acaba seducido por su propia voz, se somete a ella como un niño obediente.

No, a mí no me preocupaba ser más brillante que mi colega. A esas alturas, en la época en que se planteó este proyecto, ya habíamos demostrado de lo que éramos capaces en solitario. Los dos teníamos una obra hecha, una serie de libros publicados, y lo que nos interesaba de verdad era comprobar hasta qué punto podíamos enriquecernos a nosotros mismos y a los demás cantando a dúo. Ahí estaba el desafío.

Creo que eso está logrado. Poco a poco el lector deja de distinguir quién habla y lee el ensayo como un texto continuo.

Me alegra saberlo. Al fin y al cabo, lo importante es el contenido. Claro que el formato no es irrelevante. Me refiero a que gracias al tono conversacional, uno llega a lugares que no conocía, ve cosas en las que de otra manera, en un contexto diferente, no se habría fijado. En mi diálogo con Argullol, yo formulé cuestiones nuevas, observaciones que, aun siendo mías, nacían de las suyas, cobraban forma a partir de algo que había dicho él. He ahí lo paradójico del asunto. Por una parte, hay una interrelación entre las reflexiones de uno y de otro y, por otra, la necesidad que tienen las propias de emanciparse y generar las siguientes.

En todo caso, hay un exceso de abstracción. Su prosa es ágil, pero en el libro se echa de menos el contrapunto con experiencias personales, con ejemplos de la vida real o con un mínimo hilo argumental que ilustre todo lo que ustedes exponen.

Supongo que hoy habríamos abordado esos temas de otra forma. Habríamos recurrido a diversos registros, a una mezcla de géneros literarios. Ahora cualquier pensador o científico es consciente de que nada se entiende hasta el final si no va asociado al destino de un personaje, sea el propio autor o alguien imaginario. Ahora, incluso el más profundo de los filósofos estaría dispuesto a renunciar a una parte de su discurso, a cierto rigor en su exposición, con tal de conseguir cierto ritmo narrativo.

Quizá estribe en ese punto el gran reto de las disciplinas humanísticas. En propiciar una especie de comunión con lo artístico, con lo performativo, sin caer en la frivolidad. Porque sólo aquello que vemos encarnado en lo cotidiano, en lo vivo, permanece en nosotros como una enseñanza. Cualquier verdad teórica requiere para siempre de un organismo caliente, de un cuerpo en movimiento que sufra y que cante, que sienta dolor y placer. En definitiva, se trata de que incluso las ideas más densas puedan contarse como una historia.

Está anocheciendo en Barcelona. El señor Trías parece cansado y con ganas de marcharse. Antes de levantarse de la mesa y salir a la calle, se dirige a mí una última vez. Me pide que salude a su colega. Que le diga que vale la pena estar muerto aunque sólo sea para que le entreviste yo.

 

 

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