Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

EL FOROFILLO

El teatro de los sueñicos

El Sadar se está convirtiendo en una especie de amuleto para las promeas blaugranas

El Forofillo en tiempos del coronavirus
El Forofillo en tiempos del coronavirus
Publicado el 06/03/2021 a las 23:37
El bueno de Rubén García, bueno de bondad y de jugón, lanzaba en sus redes sociales un mensaje aludiendo al estadio de El Sadar en la previa del choque de los rojillos contra el FC Barcelona mencionando la descripción que de Old Trafford se hace en el mundo balompédico, teatro de los sueños en Pamplona. La analogía estaría bien si nosotros fuésemos, por seguir la chanza, el Manchester de Pamplona o, como suele decir el menda, el Macheter de Pamplona. Pero afortunadamente no es así. Somos y seremos mejores que cualquier otro club, o así lo sentimos. Aunque parece que algo de teatro sí que tiene el feudo osasunista, por lo menos para las promesas culés.
La pasada campaña, en el verano y antes de que la mascarilla nos permitiese caminar por la calle y sacarle la lengua a alguna señora o a algún vecino que no nos cae bien, El Sadar contemplaba cómo un chavalín de nombre Ansu y de apellido Fati se estrenaba como goleador en la liga de las estrellitas. Un cabezazo de la promesa barcelonista adelantaba a los de Quique Setién en un choque que Torres se encargó de empatar con un penalti de mano tonta de Piqué en el tramo final.
Esta vez no estaba Piqué, ni Ansu Fati. Las lesiones dejan al Barcelona medio tocado, casi hundido en Champions pero peleando por el título de Liga y en la final copera contra el doblete leonil. Y pese a que llegaba en un momento delicado, pese a que las victorias las va sacando poco a poco, pese a que el derbi madrileño les obligaba a sumar tres en Pamplona y esperar a ver qué les viene mejor, si victoria colchonera o victoria merengue, todos pensábamos que el 2 en la quiniela iba a ser sí o sí.
Jagoba es listo, sabe que no es su guerra pero ello no le impide sacar un once que trate de sacar algo, de sumar en un partido de los que a principio de temporada se descartan en las apuestas del balance. De ahí que optara por el 4-4-1-1, con Manu Sánchez en vez de Cruz, dupla en el centro con Monca y Torró, Barja y Torres a las bandas y Rubén por detrás de Calleri. Y a ver enfrente cómo se las gasta el chico ese, el bajito, el 10, el de los más de 500 kilos que parece que se va a ir y se va a llevar (o no, a saber qué dicen las elecciones) hasta el cobre de las tuberías de La Masía.
Muchas bajas en las filas de los de Koeman, pese a lo que sacaba de inicio en el once a desconocidos como Ter Stegen, Jordi Alba, Lenglet, Busquets, De Jong, Messi, Griezmann... Vamos, quilates que con uno de ellos pagas a todo Osasuna un año, y no me refiero sólo al argentino. El caso es que en el primer tiempo se impusieron gracias a un gol de Alba, en la jugada que hacen siempre Lionel y Jordi y que, casualidades de la vida, no supo ver Nacho Vidal. 
Todo ello cuando Ter Stegen había calentado manoplas ante el zurdado de Kike Barja que olía a escuadra y con el mano a mano de Rubén García que no empató porque la tiró al cuerpo del meta. Que le pida el 14 rojillo clases a Alba de dónde colocarla cuando apenas hay ángulo. Arriba, a la jeta, que esto no es balonmano y "se vale". El meta, o deja la pelota quieta y se lleva cuerazo en los morros o la evita y se deja marcar.
Es difícil, muy difícil ganarle a un equipo como el Barcelona. Vaya usted a hacerlo con 0-1. Y Osasuna lo intentó. Hasta que llegó el momento mágico, la transformación del viejo Sadar en el Teatro de los Sueñicos para Ilaix. Y es que el estadio remodelado, que estrenó pirotécnia luminosa antes del choque, a lo Ibiza en los 80 con Pocholo pero sin fiesta de espuma ni vaquillas del "¿Qué apostamos?", volvió a ser el escenario propicio para una promesa culé. Si la pasada campaña fue para Ansu Fati, esta ha sido talismán para Ilaix Moriba.
El centrocampista recibió en la frontal, amagó con disparar con la derecha y el rival se comió el movimiento. Recortó al lado contrario y metió el interior de la izquierda, con rosca, para poner el cuero ladeado, esquinado, alejado del centro hacia la derecha de Sergio Herrera. El meta se estiró, y miren que es largo. El meta rozó el cuero con la manopla pèro no sé qué diablos de efecto le dio al balón que seguía subiendo y terminó alojándose dentro. Matando el partido. Matando nuestras ilusiones de puntuar. Matando la esperanza rojilla. Y todo ello en la misma portería donde anotó Ansu Fati...
No hubo teatro de los sueños para Osasuna, aunque seguimos soñando con que algún día les mojaremos la oreja. Ahora tenemos que dormirnos sabiendo que es una batalla, hoy por hoy, imposible. Seguiremos descansando por las noches para recuperar fuerzas ya que el trabajo continúa. No es nuestra guerra, pese a escuchar (la mayoría de las veces de boca de los seguidores rivales tras vencernos) aquello de que "habéis hecho un buen partido". Pero hemos perdido. Por eso hay que seguir en pie, preparar el siguiente choque, bajar de lo onírico a lo real.
El siguiente rival es el Valladolid. Choque de alto voltaje, con los albivioletas viniendo de ganar al Getafe. La cosa se comprime, pero quedan bastantes jornadas. Nosotros buscamos cuatro victorias que nos sigan dejando en Primera. Quién sabe, igual la próxima temporada en el Osasuna-Barça de turno es una promesa rojilla la que da la campanada y entonces, sí que sí, El Sadar pasará a ser el Teatrazo de los Sueños rojillos...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

INGREDIENTES

    • Tiempo de preparación
    • Tiempo de cocción
    • Dificultad
    • Tipo de cocina

    Preparación

      volver arriba

      Activar Notificaciones